Leia Baltimore.
— Tienes que probar estos chocolates, los mandé a traer desde Suecia.
El ritual había culminado, Laura bailaba con su manada y me había arrastrado al centro del círculo de baile donde había antorchas alrededor y personas tocando tambores. Pero ya estábamos cansadas y hambrientas.
— Comeré unos pocos, tengo mucha sed — la mesa estaba repleta de dulces. Se veían muy apetitosos.
— ¡Por supuesto que si! Prueba el agua de canela y rosas — Laura me tendió un vaso con una sustancia naranja, olía de maravilla. Bebí el líquido y mis papilas gustativas explotaron.
Estaba deliciosa.
— Esto si está muy bueno — la nuca aún seguía picándome, me ha estado observando en todo momento. Perro.
Sucio perro moribundo. Perro no, perrísimo.
— Sabía que te iba a gustar, prueba ahora los chocolates — me tendió un pequeño platillo con los chocolates — Vas a delirar.
Me metí uno en la boca, y sentí como salivé de más. Era el mejor chocolate que he probado.
— ¡Joder! Están buenísimos.
— El cacao es traído directo de Ecuador, ¿que esperabas? — agarré tres más, tenían el amargo y dulzor perfecto.
— ¿Qué más tienes? — miré la mesa llena de bocadillos. Ahora si estaba interesada en comer.
— Alfajores y macarrones, son mis favoritos — Amaba toda esta mesa. Laura me enseñó todo y me explico de dónde era.
Después de degustar cada bocadillo que parecía nunca acabar, Laura fue secuestrada por Dominik al bosque. No quiero ni pensar que están haciendo allí.
No importaba, yo con estos dulces de manjar olvidaba mi soledad.
Iba caminando de lo más normal hasta que sentí a alguien chocar contra mi.
— Lo siento mucho señorita — un hombre alto de complexión fuerte había chocado conmigo, era muy guapo y tenía unos azules intensos. Muy intensos.
¿Saben a quién me recuerda? Al príncipe de Aurora, la bella durmiente.
— No hay problema, estaba un poco distraída — trate de sonar gentil — Disculpe.
Me moví a un lado para seguir caminando pero su voz me interrumpió.
— Ehh... espere — agarró suavemente mi brazo — La he visto bailando hace unos momentos y me preguntaba si quería bailar conmigo — tenía una sonrisa muy bonita, su cabello ahora en esta posición se veía castaño.
Huelo que es un Alpha, debería oler que estoy muy marcada por uno.
¿Estado? Intrigada.
— Lo siento, estoy un poco cansada — ya me estaba incomodando.
— Lamento ser entrometido — se rascó la nuca y desordenó su cabello, se veía ahora más joven, parecía de mi edad — ¿Eres compañera de un Alpha? — frunció el ceño. Me miró con extrema atención.
— Si. La tiene — y aquí estaba Lucas, ya me preguntaba porque demoraba tanto — Zachary. Tenía tiempo que no te veía — su brazo rodeó fuertemente mi cintura.
— Lucas, es verdad. Ha pasado mucho tiempo, 30 años para ser exactos — sonrió amable — Disculpa, ¿ella es acaso tu luna? — sus ojos se detuvieron un momento en mi.
— Si. Es mía. ¿No ves la marca en su cuello? — su cuerpo estaba muy tenso, inmediatamente acaricié su mano.
Los músculos de sus hombros se tensaron, volvió a posar sus ojos en mi rostro.
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Mi Bella Luna
Loup-garou- Leia, eres todo lo que necesito y quiero - murmura Lucas sobre mi cuello, erizando mi piel. Un Alpha enamorado de su humana. Una humana descubriendo lo desconocido. EDITANDO