Capítulo XVIII

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OTRA FORMA DE CAMINAR

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El sonido de nuestros pies descalzos sobre la húmeda hierba, debido a la acción de los aspersores, es lo único que se escucha en el inmenso jardin cubierto por la espesa capa de oscuridad que ha traído la noche consigo. Nuestras respiraciones están en calma, al igual que el bombeo de nuestros corazones. Una leve sonrisa adorna mi rostro poco iluminado por la luz de la luna. Respiro, estoy contenta. De pronto siento que mi vida está tomando un rumbo. Lo miro, sus facciones están más relajadas, al igual que la postura corporal. Me gustaría preguntarle tantas cosas que ni siquiera sabría por cual empezar. Agrando más mi sonrisa. Me acerco a él con suavidad para envolver su brazo más cercano a mi con los míos, acercándolo a mi templado pecho. Su cuerpo reacciona con una pequeña sacudida debida a la repentina cercanía del mío. Parecía absorto en sus pensamientos. Seguimos caminando en un silencio cómodo, por lo menos para mí. Vuelvo a mirarlo una vez más. Mis labios dejan de formar una sonrisa al ver un deje de dolor y amargura en su rostro. Dejo de caminar, consiguiendo que él haga lo mismo y permanece a mi lado, con su brazo todavía envuelto por los míos. Lo miro por unos largos segundos. Sonrío de nuevo con ternura y cariño. Dejo de hacer contacto con su brazo con uno de los míos para acercar mi mano hacia los cortos mechones rubios de pelo que le caen por la frente para colocarlos en su lugar. Mi acto lo hace mirarme al fin. Sus ojos marrón claro me observan con detenimiento. Los sentimientos negativos que lo estaban atormentando desaparecen para dar paso a unos positivos como la tranquilidad y cariño. Una sonrisa tierna se deja ver en sus rosados labios poco iluminados por la luz de la luna. Me relajo un poco al verla. Así está mucho más guapo.
_¿Quieres hablar?_mis palabras bailan en el aire fresco de la noche de verano que nos envuelve. No me responde con palabras sino con una acción que me pilla por sorpresa. Torpemente consigo seguir el dulce y cariñoso beso que ha comenzado sin previo aviso. Sus grandes manos se encuentran en mis mejillas rosadas y las mías en su cintura con un poco de timidez.
Separa sus apetecibles labios de los míos con lentitud, observando cada detalle mío para retenerlo en su memoria.
_Te amo_su inesperada declaración hace que lo mire con mis ojos bien abiertos. No me lo esperaba de esta forma tan repentina, bueno, no llegué a esperarlo debido a esta situación tan extraña en la que nos encontramos. Sus manos no abandonan mis mejillas, acaricia una de ellas con dulzura y con sumo cuidado para no herirla. Muevo un poco dicha mejilla para tener mejor contacto con su fina palma, produciéndome cosquillas y calma. Sonrío ante las cosquillas, causándole el mismo efecto por la expresión graciosa de mi cara.
_Yo, creo que también _confieso al igual, mirándolo a los ojos. Un pequeño deje de culpabilidad aparece en sus ojos, pero es borrado cuando una gran sonrisa aparece en sus bonitos labios.
Me acerca a él, envolviéndome con sus brazos todo lo que puede. Aspira mi dulce aroma.
_Nada te volverá a pasar conmigo_

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Admiro la elegancia de la cubertería de plata de la familia Cron una vez colocada en la gran mesa con siete platos blancos. El precioso mantel es de color granate, perfecto para contrastar con el blanco del resto de adornos. Sonrío al ver otra expresión de admiración, igual que la mía,hacia los objetos de la mesa de Ágata, quien nos acompañará también en esta velada. Todavía falta por venir algunos, nosotras nos encontramos ya sentadas.
_Todo es precioso_hablo mirando embobada la perfecta distribución de estos. Escucho una leve risa por su parte.
_Es cierto_suspira con energía _Para una ocasión especial es esencial la mejor cubertería _
_¿Ocasión especial?_pregunto mirando su perfil ya que sigue mirando la cubertería de plata. Asiente mientras sonríe emocionada.
_...Jen quiere anunciarnos algo muy importante y yo creo que se lo que es_ríe no pudiendo mantener más en secreto su alegría y euforia_Creo que va a volver al trabajo. Por fin va a retomar su vida_da pequeños aplausos como lo haría un niño pequeño. Río, ésta mujer me parece de lo más gracioso que he visto en estos dos años tras mi despertar. Asiento sin decir una palabra, manteniendo mi habitual sonrisa. Coloco mis manos en mi regazo para estar más cómoda. Tarareo una alegre melodía en mi cabeza mientras espero a que las demás personas lleguen.
Levanto mi mirada al escuchar pisadas ligeras acercarse hacia donde nos encontramos, en el comedor. Una armoniosa risa llega a mis oídos, quienes la reciben gustosos.
_Buenas noches _sonrío al escuchar su voz y verla de nuevo.
_Buenas, querida_Ágata le devuelve el saludo con otra sonrisa encantadora. Se acomoda en su asiento.
_Buenas noches_hablo yo. Sus ojos oscuros conectan con los míos claros cuando mi voz se hace escuchar en el elegante comedor_¡Corina!_eleva un poco su voz, haciéndola un poco chillona, para pronunciar mi nombre. Se acerca a mí dando pequeños saltitos con gracia. Río ante su actitud aniñada.
_¡Hola!_imito su voz, haciendo que esta también ría. Se sienta a uno de mis lados, sin haber preguntado antes si tenía ya un asiento reservado.
_¿Cómo estás?_sus ojos llenos de vida y con brillo propio me observan con detenimiento. Su forma de actuar me resulta muy gratificante puesto que ha sido la única, contando al señor Cron también, que me ha hecho sentir normal,bien. Esa es la palabra correcta. Me ha hecho sentir humana y no como un fantasma.
_Muy bien, ¿y tú? ¿Puedo llamarte Cora?_su alegre voz me transmite tranquilidad y emociones positivas que no creo haber experimentado en estos dos años.
Asiento muy contenta y emocionada.
_Claro que sí _sonrío ampliamente.
_Buenas noches_ambas giramos al haber escuchado una voz masculina a nuestras espaldas. Jen, es él. Se encuentra justo en la entrada, apoyándose en su bastón marrón oscuro. Mirándonos con desagrado y amargura.
_Buenas noches hijo_la dulce voz de Ágata hace que la mire. Su mirada cargada de amor y aprecio se parece a la de una madre quien mira a su hijo. A estado mucho tiempo con esta familia.
_Buenas noches, ven, siéntate _la alegre voz de Rubí hace que desvíe mis ojos hacia donde apunta una de sus manos, hacia una silla cerca a ella. La mirada de Jen la mira, pero en vez de sentarse donde su prometida le ha dicho, camina con dificultad hacia un asiento enfrente de nosotras. Su mandíbula tensa me hace saber que no está de humor, ¿Cuándo lo ha estado? Aparto esos comentarios de mi mente, no necesito pensar en su mal carácter. No quiero saber absolutamente nada de él. Compadezco a su joven y alegre prometida, quien ahora mismo lo mira confundida. Una sonrisa repentina y rápida se vuelve a formar en sus labios. La miro con lástima.
_¿Se puede saber por qué la miras de ese modo?_la brúsca voz de Jen hace que lo mire asombrada. Su postura corporal un poco inclinada,sus manos en forma de puños apoyadas sobre la mesa, su mirada oscura y profunda le dan un aspecto amenazante. Lo miro, analizándolo.
_¿Cómo has dicho?_pregunto, permitiéndome así tomar unos segundos fugaces para asimilar todo esto. La mirada de preocupación y pena de Ágata no me pasa desapercibida.
_Que por qué la miras así_vuelve a repetirme.
_No entiendo tu pregunta, ¿Qué pasa? ¿Ahora no puedo mirar a quien yo quiera?_contraataco. Trato de evitar perder mis papeles frente a él. Siento unas ganas inmensas de gritarle y decirle que su comportamiento hacia a mí no es justo. No le he hecho nada para que me odie con tanta intensidad.
_Buenas noches_la voz del señor Cron, junto con su esposa y Leónidas detrás suyo hace que el ambiente tenso se disperse. Siento la mano delgada y cálida de Rubí en una de mis manos, bajo la mesa. Trago saliva, agradecida por su apoyo. No aparto mis ojos de los de él. Tan amenazantes, cargados de odio y miseria. Suspiro. No me gustaría estar en su lugar. Consigo calmarme. Me da lástima. Solo es un pobre hombre sin ganas de vivir, derrotado frente a las adversidades que le han ido ocurriendo a lo largo de su vida. Por dentro está vacío y más que nadie lo sabe.
_Buenas noches_saluda sin despegar sus ojos de los míos. Una leve sonrisa mezquina aparece en sus labios. Lo miro seria. Si cree que va a poder intimidarme esta muy equivocado. Esta equivocado conmigo.
_¿Qué tal están?_la repentina voz chillona de Rubí hace que todos la miremos un poco sorprendidos por tan alta nota que su voz ha alcanzado. Se aclara la garganta un poco avergonzada _Perdonar_ríe.
Los que quedan se sientan con tranquilidad. Una pacífica conversación comienza nada más entrar los platos. Tienen una pinta deliciosa y el saber es todavía mejor,exquisito. Como con ganas y a gusto. Con paciencia he conseguido que las palabras y acciones de Jen no arruinarán esta cena tan agradable. De vez en cuando hago contacto visual con León, quien también lo ha hecho. A veces lo he pillado mirándome y me he reído. También he mantenido una conversación con Rubí y la señora Cron, Scarlett. Ambas son encantadoras. Ágata, al estar más lejos de mi, ha hablado con Jen y el señor Cron y a voces con Scarlett y León.
Río, al igual que los demás presentes, al haber escuchado una anécdota de León cuando era un niño.
_Mamá_la mira avergonzado. Niega. Scarlett ríe, contagiando a todo el comedor menos a Jen. Durante toda la cena ha estado serio. A veces ha hablado con Ágata,pero nada más. Me atrevo a mirarlo,una vez segura de que estoy completamente relajada. Sus ojos ya estaban puestos en mí. Mi sonrisa decae. Limpio mis labios con la servilleta blanca. La vuelvo a colocar en mi regazo.
El sonido de un cubierto siendo impactado con el vidrio de un cristal hace que todos miremos a Jen, quien se ha puesto de pie. Dirige una última mirada hacia mi, volviendo a sonreír de una forma mezquina. Lo miro con indiferencia. No tengo tiempo para jugar con críos malcriados.
_Familia_deja la copa en la mesa, al igual que el cubierto_Os he reunido aquí para informaros de algo muy importante_
La sonrisa de Ágata se ensancha con alegría y emoción. Da una breve mirada a su alrededor. Aclara su garganta.
_Rubí, por favor, ¿podrías ponerte en pie?_
Esta obedece al instante. Arrastra su silla con torpeza. Jen la mira con pesar.
Vuelvo mi atención de nuevo hacia él.
_¿Qué ocurre hijo?_esta vez pregunta Anthony.
_Familia, quiero presentaros a Rubí, mi futura esposa_
Un silencio sepulcral nos envuelve. Observo las miradas atónitas de todos los miembros de la familia.
_¿Cómo?_la voz apenas audible de Anthony se escucha en el ambiente.
Sus ojos azules profundos vuelven a conectar con los míos cuando decido volver a mirarlo. Vuelve a sonreír.
_¿No nos vais a felicitar?_pregunta sin apartar sus ojos de los míos y no entiendo la razón.
_¿Vais a casaros?_Ágata pregunta, mirándolo sin rastro de esa alegría y emoción de antes.
_Asi es_ junta sus manos mientras la mira. Dirijo mi mirada hacia mis manos, apoyadas en mi regazo, al sentir una mano de León buscando mi apoyo. Le devuelvo su gesto con una pequeña sonrisa que no ve.
_¿Te parece divertido Corina?_la voz de Jen dirigirse hacia mi me pone los pelos de punta debido a la tensión. Tranquila. Vuelvo a mirarlo.
_Os deseo toda la felicidad del mundo_respondo sin borrar mi sonrisa y sin apartar mi mano de la de León, quien la aferra aún más.
Sus ojos asombrados y confusos me miran, cambiando su expresión mezquina y altanera a una descolocada y confundida.
_Gracias_

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MICA🌹

Si lo crees de verdad podrás.

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