Capítulo XLVI

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ES UNA DESPEDIDA

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Mis incesantes lágrimas por fin han dejado de descender por mis mejillas, al igual que mis dolorosos sollozos. Mi rostro, poco a poco, ha vuelto a recobrar su color natural, dejando atrás el rojo y más tarde el rosado. Mis manos y piernas ya no tiemblan y el latido de mi corazón ha vuelto a su ritmo habitual. La pequeña cafetería del hospital en la que me encuentro está sumida en un completo silencio. Miro el vaso de plástico que hay en frente mío, vacío, donde hace unos minutos se encontraba chocolate caliente. El dulce me relaja. Miro la tela roja de mi vestido como dama de honor. No he tenido la oportunidad de cambiarme ya que salimos como almas que lleva el diablo hacia el hospital. Me hace gracia verme vestida así. Parece una gran broma que consigue despertar muchas risas, incluida la mía.
Levanto mis ojos, con su verde habitual, al ser consciente de una presencia masculina frente a mí, al otro lado de la ata y redonda mesa de madera. Los ojos de color miel de Alex consiguen sacarme una débil sonrisa que, a su vez, lo hacen sonreír también.
Él no tiene la culpa del comportamiento de su abuela, no sabía de las intenciones de esta, de la mentira que cargaba consigo.
_¿Cómo estás?_su dulce pregunta acaricia mis tímpanos. Curvo más mis labios. Toma la confianza de sentarse en el redondo taburete, frente a mí. Me encojo de hombros, sin saber qué responder. Baja la mirada nervioso e incómodo.
_No te preocupes_le hago saber que su pregunta no me a molestado. Asiente aliviado.
_Si me necesitas_comienza ha hablar, deslizando sus tostadas manos sobre la madera de la mesa hasta alcanzar las mías y envolverlas con dulzura, una que no me incomoda_Estoy aquí, para ti_le sonrío de nuevo, agradeciendo su preocupación.
_Gracias_
_No tienes que dármelas_coloca una de sus manos por debajo de mi barbilla, consiguiendo que lo vuelva a mirar.
_¿La señora Cron se encuentra aquí?_la voz agitada del mismo especialista de antes se hace escuchar en la pequeña sala de la cafetería. Me separo con brusquedad, levantándome para ir hacia él.
_Herrera, no Cron_lo corrijo. Asiente_¿Cómo ha ido la operación, doctor?_
_Hemos conseguido estabilizar a su hijo señora, pero su salud pende de un hilo. Deberá pasar una temporada en el hospital_eso era justo lo que Leo no quería. Acabar en un frío y feo hospital.
_¿Tiene posibilidades de salvarse?_al terminar mi pregunta, siento la presencia de Alex a uno de mis lados, atento a las instrucciones del anciano médico.
_Es muy pronto para saberlo_
_¿No va ha decirme nada positivo?_
_Puede pasar a verlo, pero solo uno_mira a Alex al verlo con la intención de seguirme. Este asiente. Le dedico una última mirada para después caminar con urgencia, junto al médico, y así llegar a la nueva habitación en la que se encuentra Leo bajo los efectos de la anestesia. Vuelvo al sentir el nudo formarse en mi garganta al ver su rostro tan pálido y los numerosos cables recorrer su pequeño cuerpo.
_Los dejaré a solas_Escucho el ruido de la puerta al ser cerrada. Camino a paso lento hasta llegar a la orilla de la larga y ancha cama con sábanas blancas. Reprimo un sollozo. Él no merece estar en esta situación, merece estar dando saltos y reír por el gran jardín de casa. Seguir admirando la naturaleza que con tanta pasión siente. Mis ojos vuelven al sentir lágrimas acumuladas en ellos.

Debo ser fuerte por él. Cuando despierte no puede verme llorando.

_Leo, pequeño travieso_sonrío al haber pronunciado el apodo que le otorgó Rubí en aquel viaje a la montaña_¿Sabes que vas a salir de esta, verdad? Porque si no es así quiero que empieces a ser consciente de ello_llevo mi mano a una de sus delgadas piernas, con cuidado de no hacerle daño_Tienes que ponerte fuerte para que cacemos mariposas juntos. Tengo que enseñarte mi tierra, que conozcas a tu abuela_la imagen de mi madre viene a mi mente nada más mencionarla.

Me gustaría que estuviera conmigo en este momento tan doloroso para mí.

_No me dejes Leo, no lo hagas porque entonces no sé que haré sin ti_reprimo un sollozo, llevando mi mano libre con rapidez a mi boca, acallándolo a la perfección. Consigo tragar el nudo. Repito en profundidad, aclarando mi visión. Su fino flequillo está peinado hacia un lado, dejando ver su lista frente.

Se parece tanto a mí.

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_Corina_la repentina voz de Alex hace que gire sobre mí misma, dejando de ver los edificios lejanos de la ciudad, para verlo directa a los ojos. Su seria expresión me alerta_Tenemos que hablar_
_¿Qué sucede? ¿Leo está bien?_
_Él esta bien, no te prepcupes_se apresura en responder al ver mi reacción. Suspiro aliviada.
_Dime_
_Es sobre Leónidas, tu marido_aclara con dificultad su garganta. Lo miro expectante_ Te estuvo mintiendo durante todo este tiempo, Cora_levanto una ceja extrañada.
_¿Cómo?_
_Mi abuela me lo ha contado todo_me confiesa. Sus palabras empiezan a ser serias en mi mente.
_¿Qué te ha contado?_pregunto, temerosa por la respuesta que pueda darme.
_Estuvieron engañándote para castigarte por haberlos dejado tiempo atrás_sus palabras se clavan en mi corazón, haciéndolo sangrar.
_¿Qué?_susurro, incrédula. Coge mis manos, acercándose más a mi. Sus ojos recorren mi rostro con dulzura.
_Te lo cuento porque me importas y lo que te han hecho no tiene nombre_cierro mis ojos durante unos segundos, tragando con pesadez.
_Yo no me fui porque quise_me defiendo, mirándolo lo más sincera que puedo para que me crea. Curva más sus labios.
_Lo sé Cora,lo sé_mira hacia atrás_Por eso quiero ayudarte, a ti y a tu hijo_
_¿Cómo?_pregunto, rota por completo.
_Sacándoos de aquí. Tu hijo y tú os iréis a España juntos, sin problemas_abro mis ojos sin poder dar crédito a sus palabras_¿Tienes algún familiar?_asiento con lentitud.

Mamá.

_No sé cómo..._me calla con un susurro al ver mi dificultad para hablar.
_Todo va a salir bien, estaremos todos juntos, Cora_

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Miro la pantalla de mi teléfono móvil. Suspiro con pesadez. Marco el número rápido, sin dejar tiempo para pensármelo. Espero, tensa, a que los tonos dejen paso a su voz al otro lado. Mi respiración se corta cuando lo hace.

_¿Mamá?_

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MICA🌹

He aquí una emotiva historia.

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-FIN-

Epílogo próximamente...

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