Corina Herrera, conocida como una mujer mediterránea alegre e independiente, es la mujer del prestigioso inspector de policía Leónidas Cron. Un joven matrimonio, perdidamente enamorado, con toda una vida por delante.
Aquella noche se apagó la luz de...
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_¡¡Papá!!_el desgarrador grito de Leo hace que mire en la dirección de donde ha provenido su voz. Me inquieto al instante al escuchar la palabra por la cual me ha llamado. Busco con la mirada la figura de Corina, no está cerca. Rubí y yo lo miramos preocupándonos al instante. Me levanto con dificultad y camino con rapidez hacia él_Papá_solloza mientras me abraza con fuerza. Envuelvo mis brazos alrededor de él también. Su cuerpo sufre varias sacudidas debido a su llanto. _Leo, ¿qué pasa por Dios?_Rubí se acerca a nosotros, descompuesta al ver a Leo. _Mamá..._no puede continuar debido a un sollozo. Me alarmo al escucharlo. Lo aferro a mí mientras miro hacia nuestro alrededor buscándola. No está, debería estar con Leo, pero no lo está. _¿Dónde está Corina?_la voz angustiada de Rubí impacta en mis tímpanos con brusquedad. Acaricio la espalda de mi hijo para tratar de tranquilizarlo un poco. _Leo_lo llamo, consiguiendo que me mire_¿Dónde está mamá?_sus ojos comienzan a acumular lágrimas al haber escuchado mi pregunta. Mis pulsaciones aumentan sin control y mi mente crea una escena imaginandose lo peor que podría haberle ocurrido. _¡Se ha caído!_responde con dificultad. Ambos lo miramos sin entenderlo. _¿Dónde está?_pregunto.
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Corro con dificultad detrás de él. El miedo, que con tanto esfuerzo he tratado todo este tiempo de oprimir, sale sin control. Aparto varias ramas que se cruzan por mi camino de un manotazo. No,no puedo perderla otra vez. Mi respiración entrecortada hace que me sea difícil aguantar las inmensas ganas que tengo de llorar. Paramos con brusquedad. Miro por encima de Leo el estrecho camino arenoso, rodeado de altas hierbas, que está mirando con terror. _Está allí_susurra, corriendo hacia Rubí quien lo abraza. Los miro. La oscura mirada de la mujer me pide que continúe solo ya que ella se quedara a cuidar de él. Asiento. Lo miro. _Volveré con mamá, no te preocupes Leo_este asiente, escondiéndose tras la figura de Rubí. Me adentro en el camino, no sin antes haber tomado una gran bocanada de aire. El temblor comienza ha aparecer en mis manos. Los recuerdos vienen a mí de una forma atropellada que me causa dolor. Niego, no puedo ponerme en lo peor. Respiro profundamente. Camino con cuidado, revisando cada rincón para no perderme nada. Paro al ver una grieta en el suelo bien camuflada por la arena. Tan bien es su escondite que cualquiera que no viese por donde camina caería al vacío. Abro mis ojos con sorpresa, temiéndome lo peor. Me acerco con cuidado y me arrodillo. El interior está oscuro y la escasa luz del atardecer me lo pone más difícil. Saco mi teléfono móvil del bolsillo de mi pantalón y presiono en el botón de la linterna. Meto con cuidado la mano que sujeta el móvil por la grieta para alumbrar el desconocido lugar. Hago un esfuerzo con mis ojos para poder tener una visión mejorada. Múltiples rocas de distintos tamaños y de tonos grisáceos me dan la bienvenida. No pierdo la esperanza y sigo alumbrando con el corazón en un puño. Dejo de mover mi mano al ser consciente de haber visto algo distinto al resto. Me inclino un poco más. Mis labios se separan y las lágrimas comienzan a resbalar por mis mejillas sin control. Ahogo un sollozo. El delgado y frágil cuerpo de Corina se encuentra tumbado boca abajo, inconsciente, en aquel horrible lugar. Lo que peor me pone es que no se mueve. A mi mente viene la posibilidad de que esté muerta. Niego, otra vez no. Grito con todas mis fuerzas para captar la atención de Rubí para que venga a ayudarme. _¡¡Rubí!!_continuo gritando hasta sentir su cuerpo a mis espaldas. _¡¿Qué pasa?!_me giro para verla. Leo no está con ella. _Tranquilo, él está bien_hago un gesto para que se acerque y mire lo mismo que yo. Ahoga un grito_¡Tenemos que hacer algo!_ _Ves a por una cuerda, está en mi mochila, ¡rápido!_hablo sin dejar de mirar el cuerpo inconsciente de Cora. _Voy...ya voy_susurra sin perder tiempo.