– ¿Qué vamos a hacer? – preguntó Destiny cruzando los brazos sobre la mesa de la sala– ¿Cómo haremos para que hable con Aixa y mantenerla controlada? –
– Propongo ponerle correa como a un perro. Una vez esté dentro nos invitará a pasar y si no lo hace la sacamos de nuevo– dijo Emily mirándome con los ojos entrecerrados.
– Voy a volver a salir, de verdad– suspiré hundiendo la mejilla en la palma de mi mano.
– Claro y vamos a creerte ¿Por qué? – refutó Destiny con la frente arrugada– nos mentiste a todos ¿Recuerdas? –
– Ya lo sé– dije poniendo los ojos en blanco– de verdad, díganme que hacer para que me crean-
– Yo le creo– dijo de repente Cedric, con un pitillo entre los labios.
– Tú eres un idiota– le respondió Destiny con un suspiro– todos tenemos que estar de acuerdo en esto. Especialmente yo...–
– ¿Por qué? – aproveché el momento para averiguar.
– Porque el vampiro que vamos a revivir era mi novio–
– No sabía nada...– dije mirándola con las cejas levantadas.
– Claro que no, no es de tu incumbencia– respondió ella– Cedric, entiendo todo eso de que ella va a ayudar a tu hermano. Pero seamos realistas, si la dejamos en su casa, ¿Crees que volverá a salir? –
– ¡Sí! – exclamé– ¡Saldré! ¡Lo prometo! –
– Podríamos pedirle a Fausto que haga una unión de su sangre con la de uno de nosotros –propuso Emily, aunque no sabía de qué estaba hablando– no podrá desobedecer a quien tenga la sangre unida a la suya–
– Ninguno de nosotros va a atarse a una humana para siempre– la interrumpió Cornelius –tenemos suficiente con una mestiza como para estar cargando también a esta bolsa de sangre–
– Cedric, Gary negocien por mí– les pedí, señalando a todos con un gesto de la mano.
– Yo le creo– dijo Gary, encogiéndose de hombros.
– Yo no– sentenció Cedric– pero si ella quiere ganarse nuestra confianza es una buena oportunidad–
– Claro, se la devolvemos a su hermana en bandeja y adiós hechizo– se mofó Destiny, mirándolo como si fuese idiota.
– No Destiny– Cedric le dedicó una sonrisa condescendiente– dentro de esa casa estarán ambas, cualquiera de las dos nos sirve, o para el hechizo o como intercambio... En algún momento una de las dos tendrá que salir y entonces volveremos a tener el control–
– Tus amenazas no son necesarias Cedric– le dije frunciendo el ceño– voy a salir de mi casa y regresar con ustedes porque ese es el trato y cumplo con mi palabra–
– Sí, claro. Por el trato– se mofó Emily dibujando comillas en el aire con los dedos– un trato llamado Cedric–
– Si ella no sale, yo mismo me plantaré día y noche en la puerta de su casa hasta que alguna de las dos de la cara– dijo él, mirándolos a todos con ojos serios.
– No– Cornelius lo interrumpió– te tiembla demasiado el pulso. Yo la llevaré hasta allí y yo la esperaré hasta que salga–
– Soy capaz de hacer eso– dijo Cedric con el ceño fruncido.
– No me interesa. Quiero que todo salga bien, así que lo haré yo mismo– concluyó su padre, con voz firme– April, si estás lista nos vamos–
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Luna de Sangre
VampiroApril Fontaine estuvo siempre segura de que los vampiros eran monstruos horribles. Cedric Leblanc siempre pensó que los humanos solo eran un alimento. Pero obligados a convivir... ¿Pueden cambiar sus prejuicios?
