Hace escasos veinte minutos que me he levantado y ahora mismo me encuentro desayunando. Mi padre y Katie han ido al mercado medieval que se celebra siempre por estas fechas en la plaza central del pueblo. Recuerdo que de pequeña solía ir con mis dos padres, pero desde que mamá murió, no he vuelto a ir, nunca, papá empezó a ir con algún que otro amigo, normalmente el padre de Maica.
-Buenos días-dijo Jackson entrando en la cocina con una sonrisa para dirigirse a la nevera.
-Buenos días-respondí sin quitar la mirada de mis tostadas.
-¿No has ido a la feria medieval?-preguntó sacando la jarra de zumo de manzana y un vaso del armario.
-Creo que está claro que no-cogí el plato y lo puse en el lavaplatos.
-¿Y eso?-preguntó extrañado antes de llevarse el vaso a los labios para beber de él.
-No me gustan las ferias-¿Por qué se empeña en seguir hablando conmigo? No soporto su insistencia. Gracias a dios llamaron al timbre-Ya voy yo- no tardé ni dos segundos, necesitaba huir de la cocina donde me encontraba a solas con él. Abrí la puerta y me encontré con Maica y Clarck.
-Buenos días-saludaron ellos.
-Buenos días-sonreí pasándome un mechón de pelo al lado contrario de la cabeza.
-Veníamos a ver si te apetece venir a dar una vuelta por el pueblo, tú y yo aún tenemos que volver a familiarizarnos, sobre todo con la zona más alta.
-Cierto… Está bien, solo dadme unos minutos, tengo que arreglar esto-dije señalándome de arriba abajo.
-¿Qué pasa aquí?-escuché la voz de Jackson tras de mí. Apoyó su mano en la puerta, abriéndola más, quedando tras de mí, como si de un padre sobreprotector se tratara.
-Queremos ir a pasear por el pueblo-contestó Maica sonriéndole-¡Eh! ¿Por qué no te vienes tú también?-tanto Clarck como yo la miramos, su hermano, no demasiado bien, yo sorprendida. No es que me hubiera desagradado el detalle pero… me ponía tan nerviosa cuando Jackson estaba conmigo… no era completamente yo misma, algo me lo impedía.
-Claro ¿Por qué no?-contestó Jackson.
~
-Y dime Jackson ¿A qué te dedicas?-preguntó Clarck después de que los cuatro nos hubiéramos sentado en el muro medio derruido de la parte alta del pueblo, el mirador, que era mucho más bonito por la noche, a ver si algún día conseguía que alguien viniera conmigo.
-Estoy buscando trabajo en alguna tienda de aquí del pueblo, mientras sigo perfeccionando la técnica con la guitarra.
-¿Tocas?-preguntó Maica con una sonrisa, Jackson asintió- Pues a ver cuándo dejas que te escuchemos.
-Músico…-empezó a decir Clarck con una sonrisa cínica- siempre está bien perseguir los sueños que uno tiene-mal vamos, cuando este chico empieza así, es que va a ir a peor, muy a peor.
-¿Y tú?-preguntó Jackson con la mandíbula apretada- Estudiar fuera ¿eh? ¿No te has propuesto trabajar también en el extranjero? Es una… gran oportunidad- y por lo visto Jackson tampoco se cortaba un pelo. Compartí mirada con Maica, ambas sabíamos perfectamente lo que podía avecinarse si no se paraba a tiempo.
-Chicos…-empecé a decir, la tensión del ambiente se podría cortar con cuchillo- ¿Por qué no vamos a dar una vuelta?-me levanté de un salto de donde estaba sentada y cogí del brazo a Jackson para llevarlo conmigo y empezar a caminar cuesta abajo, hacia la plaza del pueblo.
~
Paramos en una cafetería, para mi desgracia, frente al terreno donde estaba ubicada la feria medieval. Nos sentamos en la mesa y los dos hermanos fueron a por las bebidas.
-¿Estás aquí?-escuché la voz de Jackson sacarme de mis pensamientos, los cuales vagaban entre todos los recuerdos que tenía en este tipo de ferias con mis padres, los tres sonrientes. Recuerdo perfectamente, que siempre, cada año, mi madre y yo nos acercábamos al estante de los dulces y mi padre nos esperaba algo más atrás mirándonos con una sonrisa. Cómo echo de menos estar con los dos…
-Sí…-me estaba costando horrores contener las lágrimas- discúlpame tengo que ir al servicio- casi salí corriendo de ahí, no podía más…
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Suddenly
RomanceLa familia Sinclair había vivido siempre en el pequeño pueblo Australiano Daylesford, allí eran una importante familia a cargo de importantes asuntos del pueblo. Todo parecía feliz y próspero para la familia hasta que Julie Sinclair murió en un acci...