Capítulo 41: Segundo intento

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Volvía caminando a casa, con mi nueva adquisición guardada en el bolso. ¿Cuál era mi nuevo plan? Había conseguido una grabadora en una tienda de segunda mano, el señor Owen me la había dejado por muy buen precio, tantos años de amistad con mi padre daban su fruto muy de vez en cuando, muchísimas veces había ido con ellos dos a pescar de pequeña, recuerdo los brincos de alegría que pegaba cuando cogía un pez, por pequeño que fuera.

            Voy a poner todas mis energías y métodos para hacer que Katie vuelva a decirme su plan sin que ella sospeche mientras yo esté grabando para después ir a la policía. Puede que sea una idea arriesgada, solo espero que salga bien, necesito sacar a esa mujer de mi casa, no duermo tranquila sabiendo que aún se encuentra entre las mismas paredes que yo, ni que yo, ni que Jackson o mi padre.

-¡______!-escuché que me llamaban, me giré y me encontré con el coche de Katie, solo que conducido por su hijo-Sube-me dijo al parar a mi lado.

-¿Vas para casa?

-Claro-abrí la puerta del copiloto y pude descansar del sol, hoy picaba un poco, resultaba molesto.

-Gracias-le dije mientras me ponía el cinturón y dejaba el bolso sobre mis piernas.

-¿De dónde venías?-preguntó al arrancar.

-De hacer unos recados, ¿y tú?

-Oh, eh… de dar una vuelta- claro, de dar una vuelta con cierta chica con la que le vi el otro día. Tal vez se cree que nací ayer. Conozco lo suficiente a Jackson como para saber cuándo miente y cuando no, y me duele llegar a saber la verdad, al menos, ésa verdad.

-Ah…-me apoyé en la ventanilla, mirando los extensos campos de cultivo que íbamos dejando atrás poco a poco mientras nos dirigíamos hacia casa.

~

Sentada en mi cama, con la pequeña grabadora digital en mis manos, jugueteando con ella. Estoy nerviosa, realmente nerviosa. ¿Cómo voy a hacerlo? ¿Voy de buenas o la reto? Tal vez si voy de buenas es mejor, aunque… tal vez sospeche, jamás la he tratado bien y si empezara ahora… sí, desde luego sospecharía. Retarla era seguramente lo mejor, a lo que ambas estábamos acostumbradas. Suspiré y bajé las escaleras, miré por todas partes pero no había rastro de Katie, hasta que escuché algo en el garaje, supuse que estaba allí, y acerté.

-¿Y ahora qué?-pregunté mientras le daba al botón rojo de la grabadora para que ésta empezara a grabar.- ¿Vas a cortarle los frenos a alguien?-ella dejó lo que estaba colocando en la estantería y se giró hacia mí.

-Con mi otro plan voy sobrada, gracias, cielo…

-¿Y cómo lo llevas?

-¿A qué se debe tu interés?

-Quiero saber cuánto tiempo me queda para destaparte.

-¿Sigues queriendo intentarlo? No vas a conseguirlo. Las pastillas cada vez hacen más efecto-me encanta cómo se va de la lengua esta mujer.

-¿Se puede saber por qué haces todo esto?-pregunté de nuevo.

-Ya te lo dije, si te lo dijera no tendría gracia. ¿A qué vienen todas estas preguntas?-esto se me iba de las manos…

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