Hace aproximadamente una hora Damien se sentó en el suelo con la espalda recostada en la tumba de mamá y me apresó en sus brazos, mi rostro permanece oculto en su pecho y él acaricia con mucho cuidado mi brazo derecho, adivino que Monett también le contó porque estoy lastimada al notar que no se sorprendió por las heridas, también arregló el ramo de rosas y lo puso en su lugar.
- está bien no ser fuerte, abejita - dice sujetándome a manera nupcial y poniéndose de pie
- bájame, peso mucho - me quejo con voz nasal por haber llorado tanto, adivino que debo tener los ojos hinchados
- ¿Por qué las chicas tienen esa obsesión por estar en los huesos? - me pregunta mientras camina conmigo en brazos hacia la salida del cementerio, no estoy viendolo al rostro pero adivino con facilidad que rodó los ojos fastidiado - no las entiendo
- y aunque te lo explicara seguirías con la misma opinión - le digo sabiendo que las razones que usamos las chicas para atacar nuestra propia imagen física al final son demasiado idiotas e infundadas por estándares ridículos, pero aún sabiendo eso es difícil no seguirlas en varias ocasiones
Damien me deja en el puesto de copiloto de su camioneta e incluso me pone el cinturón de seguridad, lo dejo ser, mientras él rodea el auto tiro mi bolso al asiento trasero para tener las manos libres y no estar pensando en las llamadas perdidas de mi tía en el teléfono que debió quedarse sin batería. El rubio se acomoda en el puesto del conductor y enciende el motor listo para llevarme a donde sea que está pensando hacerlo.
- ¿Tan malo fue? - me pregunta mientras empezamos a movernos
- no en realidad, pudo ser mucho peor, creo que solo me di cuenta que no los quiero en mi vida, no los necesito ni ellos a mi - miento a medias porque al final de que voy a convencerme que esas palabras son la verdad - ahora ¿A dónde me llevas?
- tengo que ir al restaurante a resolver un asunto, después soy todo tuyo - su tono de voz es tan normal que me hace difícil saber cuántos gramos de broma tiene su frase, lo miro confundida y él sonríe aunque mantiene la atención en la carretera - podemos ir a visitar a Sergio, anda en depresión
- ¿Qué le sucede? - pregunto desviando mis pensamientos hacia el chico de ojos azules que suele estar siempre animado
- su novia lo cortó - me cuenta encogiéndose de hombros, hago una mueca imaginandome a una versión Monett masculina en su crisis de desamor
- Sergio requiere del helado curativo - menciono con seriedad, Damien se ríe sabiendo lo que significa eso pero parece estar de acuerdo - cambiando el tema, supongo por tus cero preguntas al respecto que Monett te contó porque me lastimé los brazos
- dijo que tuvieron un accidente casero y por tu historial eso es bastante creíble - explica ganando una mirada de indignación de mi parte, es cierto que yo solita me provoco las visitas al hospital pero esta vez fue puro acto reflejo en defensa personal, aunque voy a omitirlo - ¿Te duele?
- no si no toco los hematomas - arrugo la nariz mientras bajo la mirada a mis brazos, la verdad si me lastimé un poco en el cementerio pero los puntos están bien por suerte - el doctor dijo que la otra semana me quitará los puntos
- puedo llevarte - dice deteniéndose en un semáforo, su mirada encuentra la mía y sonrío por inercia
- ni siquiera sabes que día es, puedes estar ocupado - alego cruzándome de brazos, un gesto de dolor se me escapa y regreso a mi posición anterior, mi distracción lo hace negar con la cabeza divertido
- puedo ir, ventajas de ser el jefe - menciona volviendo a ponernos en marcha
El resto del camino hablamos sobre cosas triviales, es muy difícil mantener el silencio si yo estoy presente y la verdad es que a Damien no le importa que jamás cierre la boca, le pido que me deje en Dulce Tentación para hablar con mi tía y comprar el helado de Sergio, accede recordándome que vendrá por mi en media hora, alega que no podrá solo con el corazón roto de su mejor amigo.
Al entrar a Dulce Tentación lo primero que veo es a Tomy disfrazado de reno y a unos niños tomándose fotos con el, ¡Monett esta cobrando! ¡Explotación perruna!, Aunque Tomy parece estar muy feliz de tener toda la atención puesta sobre sí mismo así que al verme solo mueve la cola, le mando un beso y el ladra en respuesta. Monett aparece en la barra con su mirada acusadora hacia mi, recuerdo que dejé mi bolso en la cuatro por cuatro así que no tengo pruebas de que mi celular murió.
- no me mates - hago un puchero tan adorable como puede salirme y que solo la pone más tensa, me río de su cara y me arrastra a la pequeña oficina del fondo
Le cuento todo a lujo de detalles y ella cree que mi decisión solo me pertenece a mi así que lo que elija será lo correcto, por otra parte no tarda en empezar a parlotear sobre lo bien que le cae Damien para mí futuro esposo.
Si, ella ya pensó en matrimonio.
Esta loca.
- necesito helado curativo para un corazón roto por desamor - le pido a mi tía cuando regresamos a la barra, me inclino sobre la vitrina de helados para observar los sabores disponibles - es para Sergio
- oigan si ponemos un letrero que diga helado curativo para el corazón o algo así de seguro que vendemos más - Johana aparece de la nada a mi lado sobresaltandome, la miro mal sintiendo el corazón desbocado pero ella me ignora aún sabiendo que me asustó
- es una idea interesante - menciona mi tía mientras saca dos tarros de helado del refrigerador para darmelos, frutos rojos y vainilla chips - Katania le puso así al helado después de que le diera un poco cuando se torció el tobillo, tenía once años
- y se volvió tradición - me burlo metiendo en una bolsa el helado, Johana sonríe y apuesto una barra de chocolate a que está imaginandome siendo una niña llorosa comiendo helado - Moni, te los pagaré cuando recupere mi bolso
- no es necesario - la conocida voz de mi vecino aparece detrás de mi, no me di cuenta cuando entró a la cafetería - yo los pago
- ya decía yo que Katania no iba a comerse todo ese helado sola - dice Monett recibiendo el efectivo aún cuando yo le expliqué ya para que necesitaba el dulce, la miro mal y ella sonríe cual angelito - aquí están el cambio, vecino
- me robaré a su sobrina el resto del día, Monett - le explica para el asombro nada disimulado de Johana y mi sonrojo avergonzado
- está bien - accede la castaña sin quitar la sonrisa - pero no quiero que hagan bebés aún
Las ganas de golpear a mi tía "la discreta" fluyeron dentro de mi.
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Dulce Caos
RomanceDamien Montenegro es un chef reconocido, dueño de un restaurante importante de la ciudad, cuando se muda a un pequeño edificio de apartamentos lo último que espera es cruzarse con un huracán como Katania Faradhay, una universitaria siete años menor...
