La alarma suena llenando la habitación con la voz de Shakira, ni siquiera así puedo sentirme despierta, apago el molesto ruido gruñendo y me siento en la cama de mala gana, las sábanas están prácticamente en el suelo y por alguna razón incomprensible mi almohada esta junto a los zapatos. Parpadeo aún en estado adormecido viendo cómo Tomy ronca sobre su cama babeando.
- odio mi vida - digo a la nada poniéndome de pie, si sigo levantándome a esta hora seré una momia viviente antes de navidad
Después de ducharme decido congelarme está madrugada poniéndome un vestido azul cielo y bailarinas blancas, bostezando como oso a punto de invernar paso el cepillo por mi cabello y me pongo un broche brillante para apartarlo de mi rostro, con una chaqueta de mezclilla y mi bolso escolar rojo estoy lista para ir a clase.
Bueno, lista físicamente porque mental sigo dormida al ciento por ciento.
- pórtate bien, ojos lindos - susurro hacia Tomy acariciando su cabecita, el sabiendo que no puede salir conmigo mueve la cola mirándome directamente - te quiero mucho, amigo
Monett ya está levantanda lo que me indica que llegará temprano a la cafetería y pasará aquí la noche, al verme entrar a la sala me ofrece un vaso con jugo de durazno junto a un par de tostadas con mantequilla, sabiendo que de rechazarla empezará a darme un sermón sobre la alimentación correcta me siento en la barra y como rápidamente el desayuno mientras mi tía bebe café caliente.
- Damien me ha invitado a almorzar hoy - le cuento sonrojándome automáticamente porque el recuerdo del beso que le seguí viene a mi cabeza enseguida
- ¡eso es estupendo! - chilla ella, por alguna razón está feliz de emparejarme con Damien ignorando que soy siete años menor que él, según Monett la edad no importa en lo más mínimo si el corazón exige a una persona en particular
- me besó - digo apenas audible terminando el jugo de un solo trago
Monett grita emocionada, seguramente si algún vecino la escucha va a pensar que se metieron al departamento e intentan matarla, ella está feliz imaginándose una vida donde Damien y yo estamos juntos, me río porque entre mis nervios y su emoción ya voy tarde. Beso su mejilla y escapo casi corriendo hacia el pasillo.
Apenas salgo del apartamento noto que hace un frío horrible y mis piernas se congelan pero ya es demasiado tarde para cambiarme, suspiro sacando de mi cabeza la imagen de mi vecino besándome antes de que vuelva a ponerme como tomate y bajo las escaleras de dos en dos, casi cayendo en el final. Ryan me saluda como cada mañana sentado en su escritorio tomando café con pan, regreso su saludo sonriendo antes de salir del edificio.
El frío termina de despertarme pero siento la piel de gallina gracias al mismo, antes de llegar a la parada del autobús un coche toca la bocina detrás mío, giro la mirada asustada porque aún no termina de amanecer pero me calmo al reconocer la cuatro por cuatro del hombre que me dió mi primer beso ayer. ¡Si, el primero a los dicinueve!, Olvidemoslo ya.
- ¿Piensas secuestrarme? - pregunto cuando baja el cristal de la ventanilla para verme
- un secuestrador diría que no - habla con diversión y veo que a diferencia de mi él está bien abrigado, su chaqueta parece de osito - vamos, sube
- ¿Me llevarás a la universidad? - cuestiono frunciendo el ceño porque no lo esperé
- ¿Por qué siempre cuestionas todo, abejita? - rueda los ojos haciéndome reír, accedo caminando hasta el puesto del copiloto y subiendo en el, enseguida noto que la calefacción está encendida así que el ambiente es reconfortante - ¿Estudias en Bluerose, verdad?
- ¿Cómo lo sabes? - pregunto pero al ver su mirada cargada de diversión la respuesta llega a mí en automático - Monett
- no la culpes, está preocupada de que salgas sola tan temprano - es una excusa terriblemente mala porque llevo dos años en la misma rutina y ambas sabemos que jamás me ha pasado nada pero ella esta intentando juntarme con el chef y no disimula ni siquiera un poco, tengo una tía loca
- otra pregunta, ¿Mi tía te puso de mi chófer personal y estás de acuerdo así nada más? - mi voz es divertida, pensé que el ambiente entre los dos sería incómodo después del beso pero en realidad parece que Damien ha tomado más confianza hacia mi
- Katania, estás a salvo en mi auto no caminando sola antes del amanecer - menciona y aunque suena amable veo que habla enserio, Damien está preocupado por mi seguridad a pesar de que siempre llego a salvo a la universidad y de regreso a casa
- mi héroe - sonrío rememorando la broma del día que me quede dormida en la parada del taxi y él me encontró por casualidad
- eres tremenda - sonríe negando con la cabeza mientras dobla en una esquina hacia la derecha, rumbo a la universidad que me ha mantenido prisionera desde que la beca se convirtió en unas cadenas demasiado pesadas para soltar - te pusiste seria, ¿Qué sucede, bonita?
- ¿Ahora expandirás la lista de apodos? - pregunto mirandolo de soslayo queriendo evadir su pregunta porque no se decir mentiras de manera convincente
- puede ser - suspira y se que no va a abandonar el tema porque espera a que responda su cuestión
- solo tengo flojera de ir a clases hoy, es todo - le digo dejando la cabeza recostada en el espaldar del asiento, Damien asiente con la cabeza pero es claro que no me cree nada
- recuerda que almorzaremos juntos hoy - me dice cuando frena la camioneta junto a las escaleras de la entrada de Bluerose, sus ojos brillan bajo la luz de la mañana
- está bien, estaré allí - respondo quitándome el cinturón de seguridad, me inclino para besar su mejilla y después del acto huyo del automóvil casi a la carrera, apenada
Subo las escaleras arreglandomelas para no tropezar en el proceso, entro a la universidad sintiendo las mejillas acaloradas por mi atrevimiento y por la manera en la que Damien parece querer acercarse a mi.
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Dulce Caos
عاطفيةDamien Montenegro es un chef reconocido, dueño de un restaurante importante de la ciudad, cuando se muda a un pequeño edificio de apartamentos lo último que espera es cruzarse con un huracán como Katania Faradhay, una universitaria siete años menor...
