Con Monett de luna de miel no fue difícil convencer a Katania de pasar las celebraciones de año nuevo junto a mis padres, la única condición que puso fue la presencia de su amado perro, algo que no podría negarle jamás, además en casa de mis padres no tardó en hacerse amigo de los pastores alemanes que allí tienen, daba gracia verlos jugando en el césped ajenos por completo a cualquier cosa que pudiera rodearlos.
Mi madre estaba sencillamente prendada a la personalidad de mi prometida, incluso después de que descubrió lo fácil que ella llama a los líos, no puedo culparla, es imposible no sentirse atraído hacia Katania, ella es pura energía y amor comprimido, como suele decirme Sergio, a veces es una niña pequeña que no puede quedarse callada durante dos segundos y pelea porque quiere helado, otras veces es una mujer tan madura que tiene la capacidad de perdonar a la mejor amiga que le rompió el corazón o al hombre que causó la muerte de su madre. Katania es la combinación perfecta de sentimientos y comportamientos, además de es físicamente preciosa, sin importar cuanto pueda insistir en que está gorda, es demasiado buena para admitir que es hermosísima.
Para celebrar año nuevo vinieron los Sandoval, la familia de Sergio, es una vieja tradición familiar a la que este año se unen Katania y Lazuli, las dos castañas se la pasaron toda la mañana en pijama sentadas en el pórtico dándole cariño a los perros y comiendo fruta picada que mi mamá y la de Sergio les llevaron, parecían dos niñas pequeñas a las que había que cuidar.
Después de almorzar decidieron que ya la hora de "ponerse decentes", Katania salió del baño de mi habitación luciendo más hermosa que de costumbre, había optado por un pantalón ceñido color negro alegando que había usado demasiados vestidos los últimos meses, una camisa de mangas hasta los codos blanca con estampado floral y por insistencia de Lazuli se puso tacones, su cabello corto quedaba perfecto con solamente el broche brillante que solía ponerse a veces, ella era tan sencilla que amaba omitir la parte del maquillaje pero eso solo hacía que pudiera admirarla más.
Katania le puso una pañoleta azul a Tomy y lo arrastró con nosotros al jardín trasero de la casona, el perro la ama tanto que la sigue sin importarle a donde, esos dos podrían ir juntos hasta el final del universo siendose leales.
—faltan diez minutos - Sergio salió de la puerta trasera y pasó los brazos sobre los hombros de Katania y Lazuli, ambas lo miraron divertidas acostumbradas a la energía desbordante de mi hermano
— un año más se acaba - Cynthia suspiró con melancólia mirando su reloj de muñeca, su esposo la abrazo por la cintura para animarla
- este año la familia creció - mi padre ríe mirando hacia mi prometida mientras remueve el vino tinto de su copa, ella le devuelve el gesto sonrojada
- pronto tendremos boda - lo segundo mi madre sonriendo como si le hubiesen dado la mejor noticia del mundo - ya quiero ser abuela
Yo me esperaba el comentario así que sigo con naturalidad pero Katania que había estado tomando jugo de un vaso de cristal se atora por la sorpresa y empieza a toser, Lazuli le da golpesitos en la espalda mientras que sus mejillas enrojecen por la vergüenza, tan acostumbrado como estoy al caos andante que es ella solo puedo sonreír sin quitarle la mirada de encima.
Katania es tremenda, tiene la valentía de enfrentarse a quien sea como sea pero así mismo la mala suerte de tropezar, caer o recibir un golpe en cada esquina, incluso ganarse la picadura de una araña, según ella "salvaje".
- dejemos los hijos para el futuro distante - la castaña de ojos brillantes se acerca a mi aún con las mejillas rojas, la tomo de la mano y tiro de ella para que caiga sentada en mi regazo, se ríe por mi acción pero no hace nada para apartarse
- no tan distante, abejita - susurro en su oído, ella chilla golpeandome juguetona en el hombro
- ¡Tres minutos! - grita Sergio abrazando por detrás a Lazuli
Tomy corre hasta llegar junto a nosotros y se sienta sobre sus patas traseras a nuestra derecha, mi chica le acaricia la cabeza con cariño y el recibe feliz la muestra de amor, durante años solo se tuvieron el uno al otro así que puedo comprender cuanto se aprecian, mis brazos se enroscan alrededor del abdomen de Katania manteniendola atrapada con firmeza, ella está sonriendo como todo los demás presentes, este pequeño momento es lo que voy a atesorar para siempre, la sonrisa de Katania.
- ¡Treinta segundos, familia! - grita Sergio y escucho la risa cantarina de Lazuli y Katania ante la ansiedad que les produce el momento
La cuenta regresiva llega pronto siendo guiados por la voz euforica de mi mejor amigo, al llegar al uno se escuchan los fuegos artificiales a la distancia en la plaza central, los abrazos se ajustan, los brazos de Katania rodean mi cuello mientras se oculta en mi pecho, acaricio su cabello sabiendo lo sensible que es hasta que la escucho sollozar.
- ¿Estas llorando? - pregunto en un susurro frunciendo el ceño, ella ajusta más su agarre temerosa a que la suelte
- estoy feliz - dice sin permitir que la vea a los ojos, sin embargo, su voz es clara pese a las lágrimas - es que ya no estoy sola
Mi corazón se rompe al entenderla, cuando tenía ocho años perdió a su madre y fue separada de su padre, se quedó junto a una chica que no sabía nada de cómo cuidarla pero hizo cuanto pudo, su mejor amiga la traicionó provocando que no tuviese a nadie en la universidad, entiendo que siendo una persona tan dulce y sentimental tuvo que ser muy duro para Katania atravesar todo eso, verse sin amigos y con una familia rota que no sabía cómo sostener. Agradezco que las cosas cambiaran, ella sola se encargó de robar corazones y ganar el amor de muchas personas que ahora la quieren, las Villareal, Irina, los chicos de la cafetería, mi familia, incluso los Sandoval adoran a Katania.
- nunca más, mi abejita - le respondo, ella levanta el rostro para mirarme a los ojos y sonríe aún con las mejillas manchadas por las lágrimas - te amo
- yo también te amo - responde y nos besamos hasta que Sergio aparece y me la quita de los brazos
El año inicia así, con la visión de mi hermano provocando que mi prometida se ría a carcajadas, Lazuli y Tomy se unen a ellos, no puedo evitar notar la mirada de aprobación que mis padres le dan a la castaña, he hecho la elección correcta sobre la persona con la que pasaré el resto de la eternidad.
Con la chica que llegó a mi vida cómo un huracán sin control y la convirtió en un dulce caos.
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Dulce Caos
RomantizmDamien Montenegro es un chef reconocido, dueño de un restaurante importante de la ciudad, cuando se muda a un pequeño edificio de apartamentos lo último que espera es cruzarse con un huracán como Katania Faradhay, una universitaria siete años menor...
