6. Corazones rotos por amistades perdidas

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Estoy acostada en la cama, cruzándola de manera horizontal, mi cabeza cuelga por el borde y gracias a que mi cabello es corto no consigue tocar el suelo, mi teléfono suena con música al azar de la lista de reproducción automática de YouTube, pasan las tres de la tarde y estoy pensando seriamente que Tomy está en coma porque no se despertó ni cuando sonó un rock pesado de una banda desconocida para mí.

La sangre se acumula en mi cabeza, dándome la sensación de cosquilleo incómodo y dolor en el cuello, pero no me muevo sino hasta que alguien toca la puerta, sabiendo que Moni no está no me queda opción más que girarme sobre mí misma y termino cayendo aparatosamente en el suelo, chillo porque mi frente se golpea, aunque, para mi fortuna, no gravemente. Apago la música de mi teléfono y me levanto como si nunca hubiese abrazado el suelo cual ser en busca de amor.

Al abrir la puerta me encuentro con mi vecina del apartamento dos, de la primera planta, es una chica demasiado linda de veinte años, su nombre es Alicia, tiene el cabello negro muy rizado hasta la mitad de la espalda, la piel morena y unos grandes ojos verdes, vive con sus padres y su hermana menor y estudia veterinaria no muy lejos de aquí, no hablamos mucho, pero mantenemos una relación normal para vecinas que pertenecen a la misma generación de la humanidad.

—¡Nia! —sonríe, usando el diminutivo de mi nombre que casi todos en el edificio usan —que bueno que estás en casa, ¿Estás ocupada?

—No realmente —le respondo, recordando que literalmente estaba limitándome a existir en mi habitación.

—Necesito tu ayuda, por favor —Alicia, que es alrededor de tres centímetros más baja de estatura que yo, pone las manos juntas debajo de la barbilla, como si fuese a rezar, mientras sonríe —Lote cumple años mañana y quiero comprarle una chaqueta que ha querido hace meses, pero no quiero escogerla sola.

Parpadeo confundida un momento, Charlotte es la hermana menor de Alicia y cumplirá quince años mañana, la parte que me da la sorpresa en su petición es que me diga a mí que la acompañe a buscar el regalo y no a sus amigas, nosotras apenas si nos hablamos cuando nos cruzamos por los pasillos, sin embargo, recuerdo a Monett suplicándome que socialice y haga un amigo así que eso más la mirada rogativa de Alicia terminan por convencerme.

—¿Puedo llevar a Tomy? —pregunto y ella chilla feliz asintiendo con su cabeza repetidas veces —dame cinco minutos.

Dejo a Alicia sentada en la sala mientras tomo mi bolso con el teléfono ya dentro y le pongo a mi perro su collar para salir, Tomy se pone feliz enseguida porque entiende que iremos a la calle, mueve la cola permitiendo que le ajuste la correa roja y camina dando saltitos emocionados a mi lado.

—Debo estar aquí para hacerle la cena a Monett —le aviso a la chica de cabello rizado que asiente con la cabeza efusiva.

—No está tan lejos, pero soy muy mala eligiendo regalos —me explica, poniéndose de pie, se acerca para acariciar las orejas de Tomy que la reconoce así que la deja ser, Alicia adora a los animales.

Bajamos juntas hasta la calle, mi mano derecha sujeta la correa de Tomy que va jadeando, aunque apenas hemos caminado unos pocos metros, Alicia sujeta las correas de su mochila con las manos, sin parar de sonreír.

—Seguramente quieres saber porque te pedí ayuda a ti —me habla cuando llegamos a la esquina y doblamos hacia la derecha rumbo a los locales de prendas de vestir, la miro asintiendo con la cabeza porque el bichito de la curiosidad me picó desde que ella tocó la puerta —es que escuché a mis amigas hablando mal de mí, no quiero decirles, pero ahora sé cuánto me detestan.

Alicia se ve afligida, ella siempre solía estar junto a un par de chicas llamadas Lidya y Juliana, nunca esperé que su amistad se viera afectada por comentarios internos, pero después de lo que pasó entre Nicoletta y yo ya nada es imposible. No sé cómo se consuela a alguien de manera efectiva así que lo único que se me cruza por la cabeza es tomar una de las manos de la morena y sonreírle, Moni dice que los actos valen más que las palabras, así que mi lado nunca callado retrocede un segundo para tener empatía con Alicia.

—vamos por esa chaqueta —le digo, incapaz de seguir sosteniendo el silencio, eso consigue hacerla sonreír de nuevo —soy buena haciendo moños.

—Eres buena en todo, Nia —me dice en tono condescendiente, haciéndome poner los ojos en blanco.

Tardamos poco eligiendo ya que Alicia sabía cuál era la chaqueta, solo tuvimos que decidirnos por un color y según la personalidad de Charlotte escogimos el lila, después fuimos a una papelería para comprar papel y cinta y de regreso al edificio compramos dos cajas de chocolate negro, una de las cajas termina en nuestros estómagos así que el incremento de azúcar en mi cuerpo me pone insoportablemente activa para cuando llega Monett.

—Ay Katania, el azúcar en ti es peor que una borrachera —se queja mi tía cuando me ve moviendo las manos al ritmo de la canción de la película de misión imposible que está siendo reproducida en el canal que eligió Moni.

—Nunca me he emborrachado, así que no puedes saber eso —rebato, riéndome porque ciertamente el exceso de chocolate potencializa mi normalmente leve hiperactividad —tal vez borracha sea peor.

—Dios me libre de saberlo —dice Monett, poniendo una mano sobre su pecho de manera dramática —por cierto, ¿De dónde sacaste tantos chocolates?

—Salí un momento con Alicia y ella me dio —le explico mientras sirve la cena que yo preparé hace una hora —escuchó a sus amigas hablando mal de ella.

—Auch —Moni hace una mueca imaginando la escena, seguramente —ojalá ambas se abran y consigan ser amigas, están heridas las dos.

—Paso del tema —ruedo los ojos pasando canales sabiendo lo mucho que Monett ama remarcarme que estoy actuando como una tremenda antisocial —¡Mira, es Harry Potter!

Monett me ignora, la saga literaria y posteriormente cinematográfica del joven mago es mi favorita y ella sabe lo mucho que estoy obsesionada con eso así que prefiere pasar de mí y sentarse a comer.

Dulce CaosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora