Enamorarte de unas palabras es fácil. No, en serio es terriblemente fácil y más para Ian Hargitay.
El responsable es Liam Belzer.
Pero no sólo serán palabras de miel las que enamoren a ambos, también serán los actos que hagan participe el otro.
"...
Aviso: los especiales serán de la segunda parejita de esta historia. Este está narrado en tercera persona puesto que obviamente Ian desconoce los detalles de esta relación.
Advertencias: Contenido sexual explícito.
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El ojiazul estaba realmente preocupado, técnicamente él y su pareja ya llevaban un mes y medio juntos pero de alguna manera sus esfuerzos no llevaban a ninguna parte y eso mataba profundamente su ser. Cada vez más la inseguridad estaba allí presente y no quería admitir que realmente añoraba tener el contacto de su pareja, más que nada era inseguridad, quería comprobar que era atractivo para encender a su novio porque tenía tanto miedo de no ser suficiente, no era culpa de Nathan, en realidad, solo que él mismo se ponía exigencias para todo y no podía soportar toda la presión encima. Así que ahí estaba, en frente de una sexóloga con una ceja levantada ante la terminación de su gran discurso.
—Entonces... usted dice que su novio no lo... ¿quiere?—El castaño con una mueca en sus labios asintió con tristeza—. Pues vaya qué mala confianza hay entre ustedes dos, él seguramente te quiere y no te quiere dañar porque déjame decirte que, bueno, no sé en el caso de los hombres, pero la mayoría dice que duele y solo obtienes placer con una correcta preparación... Así que... ¿no crees que ese es el caso, cabeza de chorlito?