XVI: "Tal vez, esas eran las sensaciones de estar cayendo cada vez más rápido".

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No es fácil imaginar el que alguna vez hubieras durado el primer mes con alguien, bueno en realidad la mayoría de las parejas lo hacen pero en mi opinión nadie podía soportarme tanto por lo que realmente no me podía imaginar bien como Liam me habí...

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No es fácil imaginar el que alguna vez hubieras durado el primer mes con alguien, bueno en realidad la mayoría de las parejas lo hacen pero en mi opinión nadie podía soportarme tanto por lo que realmente no me podía imaginar bien como Liam me había soportado durante tanto tiempo, bueno no es mucho, pero es un periodo que no me había imaginado cumplir hasta ese momento. Terminamos quedándonos en mi casa, en donde pasamos el primer mes con un montón de juegos de PS4 a nuestro alrededor y desvelándonos hasta alcanzar esa hora, justo cuando el pastel salió del horno en el que gracias a Dios, no quemamos nada. Lo comimos con gusto, él sentado en mi espalda mientras yo estaba tumbado comiendo la rebanada. Nos habíamos regalado mutuamente un montón de pequeños picos y entonces yo extendí mi brazo bajo el sofá-cama y saqué una pequeña cajita con una carta, que él leyó en voz alta e interrumpiéndose  asimismo al sonrojarse.

En resumen, aquella carta decía que agradecía demasiado el que él haya sido una de mis primeras experiencias en cuanto a todo –no, sexo no, o al menos no aun– a lo que él me besó sonoramente la mejilla embarrándome el chocolate en aquella zona y luego lamiéndolo haciéndome sonrojar a mi también. Había una pequeña gardenia aplastada en la orilla del papel que hizo que aquellos pliegues de sus mejillas se esbozaban.

—Las gardenias significan felicidad... —citó mirándome fijamente—. Significan la sinceridad, la pureza y la dulzura... Pero también significan un...—calló al ver que yo sepultaba el rostro entre un cojín, me sentía abochornado por algo que ya sabía. Él rio, se inclinó sobre mi espalda y susurró—: También significa... un amor secreto—Y besó mi cabello.

—Aunque el nuestro ya no es tan así que digamos...—murmuré.

—De hecho, la vez que te vi con los ojos como si hubieras llorado había sido una de esas veces en las que realmente agradecía cuidar de esas flores y tener una a la mano porque me traían buena suerte y oh, vaya que si me trajeron la mejor de las suertes. Me gustó la sensación de verte tras mucho tiempo observándote, eras el “niño bonito” del último año todo recto, sin expresión alguna que parecía cara de culo, con cariño—se burló y me sentí abochornado—. Pero ese dulce niño bonito era la cosa más adorable, lindo e inteligente del mundo. Atraías la mirada con sólo pasar con tu hermana y verte con una mirada cálida, pensé que me gustaba Juliet en un principio pero luego lo deseché cuando te vi allí frente al arco, deslizabas la flecha con elegancia y te veías muy lindo. El niño bonito es realmente bonito y sus reacciones son las mejores, la capa de cara de culo se fue después de un tiempo y juro que cuando me sonreíste en el club quería hacer algo contigo en ese momento que es inexplicable, parecía que de alguna manera quería sacarte de todo...

Palabras de miel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora