—Mierda... —Tom soltó con horror—. Dios, no...
—Tranquilo, estoy bien... —dijo la mujer constriñendo la herida con su mano—. Vi una botella de licor debajo del asiento de Malek, dámela... —le ordenó—. También necesito un cuchillo, en mi bolso hay varios, cualquiera sirve...
El inglés entró al agujereado jeep y al encontrar los objetos se los tendió de inmediato a la mujer.
—Era mi brazo bueno... —habló ella mientras lo miraba con el ceño fruncido y sostenía su hombro izquierdo con fuerza—. Eso significa que voy a necesitar que me ayudes, Nerdito...
—Lilith... —farfulló él asustado—. No, yo no sé sobre esto, no...
—Anda... no seas gallina... —dijo ella con seriedad—. Vamos paso a paso, ¿está bien?
Él terminó por asentir.
—¿Qué tal se ve? —preguntó descubriéndose el hombro—. Y si vomitas te disparo porque no estoy de humor.
Tom frunció el entrecejo.
—No lo sé, es un agujero en tu hombro... —habló asqueado.
—Bien, vas bien... —el inglés la miraba aterrado a más no poder—. A ver, Tom, ¿Qué crees que te voy a pedir? —inquirió volviendo a hacer presión en su hombro.
—¿Que te extraiga la bala con un cuchillo? —preguntó él en un murmullo.
—No, Tom... no te voy a pedir eso... —dijo la mujer—. Las películas mienten, jamás hay que sacar la bala... —explicó ella—. Quiero que cortes un trozo de mi pañoleta, me envuelvas el hombro con él, y que lo aprietes con toda tu fuerza, ¿está bien?
Él asintió.
—¿Y el licor? —preguntó.
—Oh sí, dame un trago. —pidió abriendo la boca.
Tom destapó la botella y la acercó a los labios de Lilith, quien bebió largamente de su contenido.
—Muy bien, no hay tiempo que perder, adelante. —dijo la agente a la vez que la sangre comenzaba a filtrarse por entre sus dedos.
Tom tomó su hiyab y con algo de dificultad lo cortó por la mitad con un cuchillo.
—Muy bien... —susurró ella—. Ahora corta la manga de mi túnica...
—¿Cuánto? —preguntó él.
—Demonios, Tom, lo que sea necesario para descubrir mi brazo... —respondió ella molesta.
Él asintió mientras obedecía.
Rasgó la manga de su chilaba hasta el codo y descubrió el brazo de la mujer.
—Vas a tomar una mitad del pañuelo, la cruzarás por mi axila, cubrirás mi herida y harás un nudo muy apretado hacia atrás... —indicó ella—. Vas a hacer eso dos veces, con ambas mitades, ¿está claro?
—Sí... —susurró él.
Al atar la primera mitad del hiyab, Lilith miró hacia el frente con tozudez, haciendo frente al insoportable dolor en silencio y con una que otra mueca de molestia.
—Ya está... —habló Tom mirándola con el ceño fruncido—. ¿Cómo te sientes?
—Como si me hubieran disparado. —habló ella poniéndose de pie con ayuda de él.
—¿Qué haremos? —preguntó el inglés comenzando a entrar en pánico—. Te hirieron, Malek murió, estamos en medio de la nada, no tenemos comida, agua...
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La Orden Doce
FanficTom Hiddleston, un economista brillante, introvertido pero encantador, es requerido por la CIA para un caso muy importante. Hiddleston es designado como compañero de Lilith Kemp, una agente antisistema y con serios problemas contra la autoridad. Al...
