No hubo ningún aviso, en un momento Samantha estaba profundamente dormida y en el siguiente una mano le apretaba la garganta y estaba luchando por su vida. Clavo las uñas en la mano que le quitaba la respiración, pero aunque sintió que le lastimaba la piel el agarre no aflojo.
— ¿Dónde está el dinero de Media Mano?
La luz de la luna que se filtraba por la ventana le permitió ver que llevaba un pasamontaña sobre la cabeza y solo veía unos ojos negros que le infundían miedo.
— ¿Dónde está el dinero de Media Mano? — le repitió, pero no aflojo la presión sobre su garganta para que pudiera darle la respuesta.
Samantha trato de patearlo, pero estaba muy junto a ella, de manera que no podía alcanzarle el cuerpo, además como el aire no le llegaba a los pulmones, estaba perdiendo fuerza. Tom, pensó y uso la poca fuerza que le quedaba para golpear la pared con el tacón de su zapato. La golpeo otra vez, dos veces, tres y luego comenzó a perder la noción de la realidad, ya que la presión sobre su garganta no cesaba. Cuando la presión sobre su garganta desapareció abruptamente, al principio no podía respirar. Sentía como si le hubieran roto algo en la garganta y aunque aspiraba no le entraba el aire a los pulmones. Incluso cuando se sentó en la cama y se llevo la mano a la garganta lastimada, seguía sin poder respirar. Se volvió al oír un sonido fuerte y vio la sombra de Tom luchando con el tipo que había tratado de matarla. Tom era más fuerte y grande que el tipo y cuando le dio un puñetazo en la cara, no pudo resistir el golpe y cayó al suelo, Tom se acerco y la abrazo.
— ¡Respira, nena! — Le ordeno — ¡Maldición! ¡Respira! — le golpeo la espalda, mientras Samantha jadeaba. Las manos fuertes de Tom la tomaron por los hombros y la sacudieron un poco, mientras la miraba fijo. Era como si le estuviera ordenando que hiciera algo que no podía, sin embargo advirtió que deseaba respirar, para hacerle caso. Después de lo que le parecieron horas, el aire entro en sus pulmones. Tomándola entre sus brazos, le masajeo la espalda. Le coloco una mano en la cabeza, sosteniéndosela mientras ella luchaba por respirar una y otra vez, sacudida por los pequeños espasmos. Sintió que Tom se volteaba, al escuchar un ruido y supo sin necesidad de mirar que él intruso había reaccionado y saltado por el balcón.
—Espero se rompa el cuello— murmuro Tom, pero ambos oyeron al hombre cruzar el jardín. Sin duda había saltado de un balcón a otro hasta llegar al jardín y luego se tiro sobre la cerca. Sin dejar de sostenerla, Tom tomo el teléfono que se encontraba junto a la cama y apretó los botones — Blair, te necesito. No, estrangulamiento, ¡Ven aquí rápido! —dejo el teléfono.
—Tom— trato de decir Samantha, pero él le dijo que se quedara tranquila y continuo sosteniéndola, sintió que temblaba junto a él, sintió su miedo por la forma en que se aferraba a él, como un niño asustado se aferra a su padre, mientras la calmaba, masajeándole la espalda, acariciándole el cabello. Al ver que continuaba temblando, se acostó con ella y el abrazo. Le coloco una pierna encima como para encerrarla en un capullo de seguridad.
—Estoy, aquí cariño— le susurro, frunciendo el entrecejo en la oscuridad pudo ver que trataba de acercarse a él. Como si eso la fuera a proteger de cualquier extraño. Un pájaro herido, le había dicho y estaba seguro que había escuchado decir esa estupidez a Daphne. Si él se hubiera preocupado por los “Pájaros Heridos” se habría enamorado locamente de Daphne.
Samantha lo intrigaba, lo había intrigado desde antes de conocerla. Después de encontrar el recorte de Sam y Maxie entre las pertenencias de su Tío Thomas y de conocer a Dave Knight, Tom paso algún tiempo con Dave, no tenía intenciones de quedarse en Berlín, pues no deseaba que su familia lo siguiera de regreso a su tierra natal, pero él y Dave se habían llevado bien. Era un hombre solitario con una única hija y como decía “Feliz mente casada”. Tom también se sentía solo, desde la muerta de su Tío Thomas y eso había ayudado a su decisión de pasar una temporada con Dave. Los dos había decido vivir juntos en Nueva York, en la casa de Tom, donde Dave podría buscar a su madre y ayudar a Tom con la biografía de Doc, le había gustado la idea de que lo ayudaran a su investigación. Después de haberle encargado a la hermana de Tom que decorara el departamento como él lo deseaba. Dave llamo a Tom, para informarle que siempre no iba a ir a Nueva York. No le explico mas y él supo que algo andaba mal y así fue como decidió tomar el primer avión a Berlín y se apareció en la casa de Dave, con maleta en mano, para averiguar qué sucedía. Dave le dijo abruptamente lo que le habían informado hacia un par de días, se estaba muriendo de cáncer. Tom insistió en llamar a su hija y que se lo dijera, pero Dave se negó, Tom volvió a insistir y Dave le respondió “que Samantha ya había tenido, demasiadas muertes en su corta vida y no necesitaba más.”
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Sweet Delusions
Fiksi PenggemarSam acaba de quedar huérfana y para recibir la herencia de su padre, tiene que viajar a Nueva York, para encontrar a su abuela, en el camino conoce a Tom Kaulitz un chico solitario, que la ayudara a encontrar a su abuela. AVISO: ESTA HISTORIA ESTA...
