Cuando Samantha comenzó a bostezar, Tom sugirió que debían acostarse. Ella se dirigió hacia la escalera, pero él le dijo que prefería que durmiera abajo, cerca de él, por lo menos hasta que el lunes colocaran las rejas de las ventanas. Después de acompañarla hasta su departamento, la espero en el living mientras ella recogía ropa para bajar a dormir. La mañana siguiente cuando trato de afeitarse tuvo que mover un frasco de perfume, dos frascos rosas, uno con algo purpura y por los menos seis pinceles.
Después de haberse mudado de la casa de sus padres, lejos de sus numerosos hermanos, Tom nunca había querido que otra persona viviera con él. Aunque la regla se rompía cuando su hermano Bill pasaba temporadas con él, pero era como si aun siguiera viviendo solo. Después de conocer a Dave le pareció natural invitarlo a vivir con él, estarían juntos pero tendrían sus propios departamentos, eso le parecía la solución ideal. Tiempo después Dave llamó para pedirle que cuidara a su hija durante un año, Tom sintió miedo de tener a una mujer en su casa, porque sabía que necesitaría muchos cuidados y le ocasionaría muchos problemas. “Nunca hubieras adivinado si siquiera la mitad de ellos Kaulitz” se dijo en voz alta.
— ¿Dijiste algo? Le pregunto Samantha saliendo del dormitorio con mas frascos para llevar al baño de Tom, ¿Qué hacían las mujeres con tantas cremas? Se pregunto Tom.
—No, solo estaba mirando, aquí está oscuro, ¿verdad?
Samantha observo la habitación, los verdes oscuros, los estampados de caza y las telas escocesas de los muebles. Ahora pensaba que tenía que comprar una funda para ese sofá.
—Vi un estampado blanco con flores negras, en un negocio de madison — le comento— quizás… — se detuvo, porqué lo que pensaba era irrespetuoso para su padre. Después de todo, él, lo había elegido y tampoco tenía tano sentido, gastar dinero en un departamento en el que iba a vivir poco tiempo.
Miro a Tom y luego tuvo que mirar a otro lado. Era mejor no pensar en irse a otro lado, porque no conocía a nadie.
— ¿Blanco con Negro, colores neutros? — le pregunto tomándole el brazo y ofreciéndose a llevar los productos, pero Samantha le dijo que no y le pidió que sacara del armario una vieja caja de sombreros. Ni siquiera quiso saber lo que contenía. Probablemente más productos femeninos pensó.
Abajo mientras le ayudaba a colocar sus cosas sobre la mesada del baño, que ya estaba llena, Samantha lo miro desalentada.
—Volverás a tener tu espacio cuando hayan colocado las rejas.
Un minuto antes, Tom había estado pensando con pesar en su pérdida de espacio, pero ya no quería pensar en que ella regresara arriba.
—Tom— le dijo suavemente— acerca del anillo— extendió la mano izquierda y miro el gran diamante, pensando que era tan hermoso que no deseaba regresarlo. Comenzó a sacárselo con renuencia — Iba a devolvértelo, pero…
Tom coloco sus manos sobre las de ella.
—Consérvalo, mientras quieras usarlo es tuyo.
—No puedo, quiero decir…
—Tendría que ir al banco y ponerlo en la caja de seguridad y allí se pudrirá. Mamá dice que las joyas reaccionan mejor si se las usa, que en una caja de seguridad. Además se ve mejor sobre tu piel, que en esa caja gris.
—Tom…— comenzó a decirle— Nunca nadie… quiero decir…
El se inclino hacia adelante y tomándola de la cintura, la beso suave y gentilmente.
—Si me vuelves decir gracias me voy a enojar.
Cuando lo miro, había gratitud en sus ojos y eso a él no le gusto. Solo le había demostrado calidez humana, calidez que ella debería haber esperado.
ESTÁS LEYENDO
Sweet Delusions
FanfictionSam acaba de quedar huérfana y para recibir la herencia de su padre, tiene que viajar a Nueva York, para encontrar a su abuela, en el camino conoce a Tom Kaulitz un chico solitario, que la ayudara a encontrar a su abuela. AVISO: ESTA HISTORIA ESTA...
