Con la velocidad de un rayo dejo todo en su lugar, regreso al jardín a sentarse con Tom. Su curiosidad podía mas que ella y después de unos minutos, le pregunto a Tom cual era el numero de teléfono de la oficina de su padre. Tom le respondió sin levantar la vista del diario.
—El numero de teléfono de su hermano mayor.
—Tu padre no tenia hermanos, Sammy— ella sonrió— pero consideraba a su abogado, como su mejor amigo y hermano, si a eso te refieres.
— ¿Los números de teléfonos de la casa de mi padre, su abogado, oficinas y casas de vacaciones?
—Todos— respondía, bajo el diario y la miro— ¿Es un examen?
— ¿Cuál es mi numero de seguro social? —Tom le contesto con una mueca— ¿También sabes el numero de mi cuenta bancaria?
Volvió a poner el diario delante de su cara, mientras se lo decía y luego le dijo la palabra clave para usar su tarjeta de crédito, pero no le dijo como sabía el número.
—Y el número de Vanessa— le pregunto
—Me pusiste en un aprieto, en realidad, creo que nunca lo supe.
Le estaba mintiendo, por supuesto, pero cuando volvió a mirar la pantalla de la computadora, Samantha sonreía. A las tres de la tarde, Samantha se fue a la cocina y comenzó a revisar los armarios para encontrar lo que necesitaba. Cuando Tom oyó a Samantha en la cocina, se pregunto qué estaría haciendo. La encontró en el suelo, rodeada de media docena de ollas y sorprendida.
— ¿Tratando de ver qué hacer con ellas? — le pregunto con una sonrisita machista.
—Estoy tratando de ver cómo hacer un Sidecar.
—Alquila un soldador
—Muy gracioso— le respondió y se puso de pie y comenzó a apartar las ollas— esperaba que tuvieras uno de esos libros con recetas de bebidas, pero tendré que buscarlo en internet.
—Ahhh, esa clase de sidecar, ¿piensas emborracharte? — es su voz había un matiz de esperanza.
—No, voy a preparar una jarra de Sidecars y la voy a llevar conmigo esta tarde, cuando vaya a visitar a mi abuela.
Tom dejo de hablar y la miro sorprendido.
— ¿A que te refieres?
Samantha dejo de moverse para mirarlo.
—Por alguna razón, Tom, pareces creer que no soy muy inteligente y me puedes ocultar las cosas, pero supe que Abby era mi abuela, desde el momento en que la vi. Se parece a mi padre, se mueve como él, habla como él. Hasta tuerce la boca como él— se inclino para mirarle— y tú también supiste quien era. Se te notaba en la cara, estabas tan sorprendido, que casi no podías hablar— Tom le tomo la mano con fuerza.
—No te dije nada, no porque no crea que eres inteligente, sino porque...
—Lo sé— le respondió, apretándole ella también la mano—no quieres que nada me suceda y crees que es peligroso que la visite.
—Exactamente. — Samantha respiro profundo.
—Tom, tu eres muy afortunado. Tienes muchos familiares pero los míos se han ido. Solo Maxie y yo estamos vivas y ella está en ese horrible lugar, sola día tras día y yo estoy aquí... y ella no estará allí mucho tiempo más.
Cuando ella comenzó a temblar la abrazo.
—Vamos, cariño, está bien. Si quieres iremos a verla.
—No tienes que ir conmigo— como siempre, los brazos de Tom la hacía sentirse segura.
—Por supuesto— le dijo acariciándole el cabello—te dejare ir sola, probablemente termines atorada en alguna puerta giratoria o perdida en sabrá dios que lugar de la cuidad— Samantha lo miro sonriendo.
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Sweet Delusions
FanfictionSam acaba de quedar huérfana y para recibir la herencia de su padre, tiene que viajar a Nueva York, para encontrar a su abuela, en el camino conoce a Tom Kaulitz un chico solitario, que la ayudara a encontrar a su abuela. AVISO: ESTA HISTORIA ESTA...
