Capítulo Dieciocho

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Enjoy!

Paso un rato hasta que Samantha dejo de temblar, hasta que pudo respirar lo suficiente para pensar. Abrió los ojos y miro hacia la puerta del dormitorio y pudo ver el enorme agujero que tuvo que hacer Tom en la puerta para poder entrar.

— ¿Cómo? —Murmuro y cayó ante el dolor de su garganta. Estaba aferrada a Tom, apretándose lo más estrechamente posible, podía sentir como sus uñas, se clavaban en la carne de sus brazos, pero no parecía molestarle ya que él la apretaba a ella de la misma forma. No deseaba pensar en su miedo, miedo que lo hacía temblar.

—Te Escuché— respondió Tom— escuche los golpes en la pared  y supe que algo andaba mal. Al principio pensé que te habías caído o herido. No me imagine…— no le iba a decir lo que había sentido cuando vio a ese bastardo intentado estrangularla. Se maravillaba de no haberlo matado, pero su prioridad era regresar junto a Samantha y ver que estuviera viva. Y no perder su tiempo matando al sujeto. —Quédate quieta— le dijo suavemente— Blair llegara en cualquier momento. Quiero que te revise para asegurarme que estas bien.

— ¿Una prima? — pregunto,  hizo la cabeza hacia atrás para mirar a Tom y le sonrió.

Tom no le sonrió. Ahora su temor inmediato estaba bajo control, podía pensar con un poco más de claridad. Cuando entro a la habitación y vio al hombre sobre Samantha, no pensó porque estaba allí o porque estaba intentando matar a Samantha. Su única preocupación había sido salvarla, pero ahora se preguntaba porque el intruso trataba de matarla. ¿Por qué no había tomado lo que deseaba de su joyero sin tratar de matarla?

— ¿Sam? — ella movió la cabeza contra el pecho de Tom. Hacia unos minutos había estado luchando por su vida y nunca se había sentido tan segura como en ese momento. — ¿el hombre te dijo algo? ¿Te llamo por tu nombre o te dijo algo?

Ella negó con la cabeza. Recordaba vagamente que el hombre le había dicho algo, pero no deseaba recordar que era. En ese momento deseaba olvidar lo ocurrido, su respuesta pareció complacer a Tom, ya que noto como se relajaba  al escucharla. Cuando le tomo el rostro ella le sonrió y él también.

—No quiero que te pase nada, Sammy— le dijo acariciando su labios suavemente con los suyos, mientras ella cerraba los ojos y se alejaba suavemente, para apoyar su frente en el pecho duro y cálido de  Tom.

Un momento después, sonó el timbre de la calle y Tom la apoyo delicadamente entre las almohadas y bajo corriendo. Casi en seguida aprecio una hermosa rubia de ojos color verde con maletín medico, Tom iba detrás de ella. le examino la garganta  y mientras lo hacía le hablaba a Tom, que estaba de pie a su lado, vestido  solo con un pantalón de deporte y sin camisa, aparentemente impasible, pese a estar casi desnudo frente a ellas.

— ¿Qué sucedió? — pregunto Blair, mientras pasaba los dedos por la parte trasera del cuello de  Samantha.

—Alguien entro por la ventana — respondió Tom— quizás Samantha se despertó  y lo descubrió robando sus joyas, no lo sé.

Samantha negó con la cabeza—Yo estaba dormida…— dijo y frunció el ceño porque le dolía hablar.

A Tom, no le gusto oír eso, pero quizás Samantha se había movido o dado vuelta en la cama, lo cual le dio al intruso una razón, para intentar matarla. No deseaba pensar que el hombre era un nuevo asesino en serie. Miro las ventanas y comenzó a pensar en el tipo de rejas que haría colocar, pero luego vio la maleta de Samantha sobre el piso y comprendió que no había razón para tales rejas. Ella se iría a la mañana siguiente.

—Estarás bien— dijo Blair cuando termino con su examen —Descansa y no hables. Te daré un sedante para que puedas dormir esta noche.

Samantha asintió con la cabeza, y tomo la pastilla que le daba Blair, Tom le acerco un vaso con agua y con un dolor terrible trago la pastilla. Luego abrió grande los ojos cuando Tom la levanta con todo y mantas y la condujo por el pasillo.

—Pasaras la noche abajo, donde pueda vigilarte— le dijo y Samantha no discutió, dudaba que algún sedante, pudiera tranquilizarla y hacerla dormir esa noche, pues estaría despierta pensando que cada sombra era un hombre o una mujer que quería matarla. Abajo, Tom la coloco en su cama y la arropo, como si fuera una niña y luego se retiro con su prima. Samantha pudo oírlos hablar  suavemente y cerró los ojos, soñolienta.

— ¿Cómo esta? — pregunto Tom

—Bien— respondió Blair— Es fuerte y saludable y no sufrió gran daño. Dentro de dos días estará completamente bien, pero mañana tendrá un horrible dolor de garganta, pero eso será todo— cerro su maletín y lo miro— Tom, yo sé que no es asunto mío, pero…

— ¿Me vas a preguntar que es ella para mí? ¿Esa clase de cosas? Honestamente Blair, solo puedo decirte que no lo sé, y es lo mismo que le dije a Bill y a mamá, aunque ella piensa más cosas que todos nosotros juntos.

—Mi intención, no es preguntar sobre tu vida, ese es trabajo de Bill y Tía Simone— se defendió y Tom hizo una mueca— ¿No te parece extraño que Samantha no esté llorando?, si alguien intentara matarme, yo estaría llorando a mares. No crees que pueda estar en estado de shock,  no parece realmente afectada y me es difícil saberlo.

Tom no sabía que decir, pero ahora que lo pensaba quizás si le parecía extraño que no estuviera llorando, sus hermanas e incluso Bill lloraban por todo.

—No lo sé, quizás le guste llorar en privado.

—Quizás— respondió Blair— pero vigílala. Si no reacciona para mañana, llámame. Quizás quieras llevarla a ver  alguien.

— ¿Un psicólogo?

—Si— respondió Blair. Tom asintió — déjame ver tu herida, te sacare los puntos la próxima semana — mientras le miraba la herida a la luz del pasillo le dijo— Al parecer has tenido un par de accidentes serios durante los últimos días. Primero un tipo te golpea con una roca  y ahora alguien trata de matar a… a tu inquilina ¿crees que las dos cosas estén relacionadas?

—No, por supuesto que no— le contesto Tom, pero incluso Blair se dio cuenta que no estaba convencido.

—Mmmm— exclamo mientras le besaba la mejilla — cuídate Tomi y por cierto, el anillo le queda perfecto— le dijo y luego se fue.

Tom dejo de fruncir el entrecejo cuando regreso a su dormitorio y vio a Samantha acurrucada en su cama. Lo miro soñolienta y se sentó a su lado, moviéndola de nuevo hasta que ella se apoyo en su pecho, le tomo la mano. Aun tenía puesto el anillo de compromiso que él le había colocado.

—El hombre…

—Sssh, no hables—le beso la mano y ella sonrió

—El hombre dijo—Trago saliva— “¿Dónde está el dinero de media mano?” — Sus ojos se cerraron un momento por suerte y no pudo ver la expresión aterrorizada de Tom— Tom— le llamo suavemente— no me dejes sola, no hoy—  la hizo a un lado y se acomodo junto a ella, mientras ella dormía, Tom sentía que el miedo se reflejaba en sus ojos. Y por primera vez tuvo miedo de vivir en ese departamento, tan aparentemente inseguro, para él, pero sobre todo para Sam Tuvo miedo de cada sombra y de cada ruido que escucho fuera.  Volvió a mirarla, notando como ella hacia puño la camisa que llevaba puesta, aflojo el garre y se puso de pie, caminando o más bien corriendo hacia la habitación que Bill, utilizaba cuando decidía visitarlo, su hermano había dejado ahí un bate, como protección, aunque Tom se había burlado, en un principio ante el arma de seguridad tan ridícula de Bill, ahora agradecía, no haber tirado el bate o habérselo enviado, para que jugara con él. Con bate en mano, regreso al lado de Samantha, estrechándola de nuevo en abrazo, mientras con la mano libre sostenía su arma. Listo para protegerlos ambos.

Sé que tardo mucho en subir, así que tome una decisión habrá capitulos solo los días Jueves, Viernes & Sábado ya que son los días menos ocupados que tengo, espero que les parezca bien(:

         + C O M E N T E N 

             +V O T E N

Sweet DelusionsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora