(...)
Uno. Dos.
Uno. Dos.
Uno...
– Bakugou deje tu cena en la puerta – El sonido sordo de una de sus pesas caer al suelo hizo que todo fuera bastante silencioso.
Maldición...
De entre todos los malditos extras que habían alli tenia que ser ese jodido idiota cara de mierda quien le ayudara.
– ¡Lárgate! – Exclamo en un profundo gruñido el peliverde le observo desde su lugar y decidió cumplir con su orden llevándose consigo la comida cerrando de nuevo la puerta detrás suya.
"le pediría a alguien mas que se la dejara sabia que había sido una mala idea por parte de sus maestros ponerlo como encargado de Kacchan"
Al no recibir respuesta el cenizo siguió con lo suyo.
Dos días.
Dos días encerrado sin poder seguir su rutina solo por que su supresor fallo ahora debía esperar en su alcoba aunque ya no se sintiera mal y su mediador indicara un estado de absoluta y maravillosa salud.
Estaba irritado.
Y no solo por su situación si no por el hecho de que algo no le cuadraba pero no sabia exactamente de que se trataba.
No sabia si solo era por las feromonas o si se trataba de aquel extraño aroma que lo en loquecia.
Tal vez ambas sean un factor sin embargo no era exactamente eso.
Gruño sobandose la cabeza.
Desde que sintió aquel aroma en el cine y se inyecto el supresor a padecido de migrañas cosa que lo irritaba.
– Malditos idiotas
Refunfuño entre dientes maldiciendo a sus maestros al negarle el supresor pues el último comenzaba a perder efecto haciendo que se sienta mucho más caliente con cada instante que pasaba.
Incomodado por el calor se dispuso a ir a la ducha proponiéndose a dar un baño bien frío.
Al abrir la regadera un jadeo salió desde lo más profundo, más que nada por la sorpresa y el contraste con su piel de las gotas de lluvia artificial.
No se movió durante unos segundos dejando que el agua resbalara por cada uno de sus músculos contorneando y recorriendo su figura.
Ignoraba la erección que tenia entre las piernas aunque el agua jugará en su contra haciéndole sentir un ligero cosquilleo debido a lo sensitivo que se encontraba en aquel momento.
– Tsk... - Odiaba tocarse mucho mas si se trataba de una situación como aquella despues de todo lo sentía como un error, una deficiencia de voluntad es por ello que prefería sufrir los estragos que a satisfacerse.
(...)
- E-espera - Kirishima llevo una mano a su cabeza incrédulo de lo que escuchaba casi que quería reír por la teoría de mal gusto de su maestro porque, era solo eso ¿no?
- No puede ser cierto, Bakugo... él.. Él y yo no podemos ser destinados - Sentimientos encontrados y frustración se encontraban en su pecho - Eso no es posible, antes.. Dia antes de su celo estuve con el en su habitación - Aizawa le miro con severidad y sorpresa - Lo que quiero decir es que si no reaccione antes ¿por que luego si? - Sintió la frustración acumularse en sus pecho - ¡No tiene sentido! - Exclamo a modo de berrinche ocultando su rostro entre sus rodillas llevando sus manos al pelo en frustración - No puede ser cierto, solo fue un error, solo necesito nuevos supresores Sensei por favor, por favor no me haga hacerlo, no puedo, no quiero solo tirar todo por la borda - La mirada llena de frustracion irritacion y fastidio la cual ocultaba pavor, panico e inseguridad se clavo en su maestro - ¡NO PUEDO ACEPTAR SER UN OMEGA!
- ¡Kirishima! - Aizawa pudo ver el rostro de su estudiante y algo dentro de el se resquebrajo.
¿Por que le tenia tanto pavor a la verdad?
¿Por qué no podía aceptar lo que es?
El pelinegro le soltó y el chico sostuvo las telas que le cubrían con fuerza.
- Esto fue un error - Alego el pelinegro sacando al chico de sus pensamientos.
- ¿Q-que...
- Kirishima jamás debí darte la idea de pasar tu vida ocultándote no es sano y a la final jamás querrás enfrentarlo - Aizawa rasco su nuca - Y ahora que se que Bakugo es tu destinado definitivamente no podrás seguir oculto lo siento pero... A partir de la próxima semana deberás de..
- No... – Kirishima lo miraba con decepción y algo de recelo – ¿Cómo puedes decir algo así? ¡Tu pasaste la vida oculto! ¡¿Porque yo no?! – El mayor le miro.
– Kirishima – El chico no devolvió la mirada estaba sumido en sus pensamientos haciendo de su respiración pesada e irregular aquello solo hacia que el adulto se preocupara – Hey mírame – A duras penas Aizawa saco a Kirishima de sus pensamientos tras sacudirlo lo suficiente como para traerle devuelta – ¿Por que te preocupa tanto ser un omega? – La voz del azabache era calmada trataría de lidiar con el pelirrojo de una manera más afectiva.
Kirishima quedo en silencio.
Realmente no se animaba a decirlo.
Sus amigos le apoyarían.
Sus padres le apoyan.
Y sea como sea tiene más oportunidades de una vida normal pero...
– Tengo miedo.. – Murmuro sintiéndose débil – Yo... tan solo pensar que alguien use eso en mi contra yo... – Aizawa analizo sus palabras comprendiendo mejor al chico.
– Bien.. – El pelirrojo le miro – Podrás seguir con esto – Kirishima le observo incrédulo.
¿Acaso había escuchado bien?
Trago en seco sin quitarle la mirada.
– Pero – Ahí esta lo que le traía mala espina – Ya no seguiras con Mic los entrenamientos serán distintos y mucho más estrictos si antes de comienzo de curso no consigues superar las pruebas no podrás seguir con esto – Kirishima sintió bastantes sensaciones contradictorias sin embargo esto era mucho mejor que nada.
– S.si..
(...)
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Una pequeña mentira
FanfictionNo esperaba ser un alfa, quiero decir jamas había pensado en ello realmente después de todo tenia en claro que como mis padres eran betas yo también terminaría siendo del mismo subgenero sin embargo jamas me imagine aquel escenario..
