—Necesito saber qué ocurrió allí.— dijo la directora que ya estaba alterada y temía que algún curioso estuviera detrás de aquella puerta y escuchara toda mi confesión, o él mismo causante de todo.
No podía levantar la mirada del suelo, estaba destrozada y solo pensaba en la posible aparición de algo maligno, me daba mucho temor, pues la actitud del chico fue terrorífica, como si estuviese obligándonos a jugar, y me enojé por ello, se había salido con la suya el día de hoy.
Su mirada.
Aquella mirada gritaba "peligro" y me invitaba a caer, ¿y si venía por mi como lo había prometido esa noche?
—Sophia, por favor coopera con nosotros, no queremos sacar a una de las mejores estudiantes esposada, no habla bien de ti y sé que no causaste esto, tú no, no eres violenta.— la directora hablaba y se notaba firmeza en sus palabras, me había distraído y no había contestado su pregunta.
Los pensamientos me hacían pesar la cabeza.
Estaba inundada en un mal lleno de preguntas y lo peor; no había respuestas o conclusiones que dieran alguna exactitud.
—Limpia tus manos, ve.— ordenó uno de los policías que se encontraba allí.
Me levanté y la directora me sostuvo, notó el temblor en mis piernas y el mareo, me llevó con ella al baño y toda la sangre que había seca en mis manos, quedó en el lava manos.
Mi cabello estaba alborotado y mi piel estaba pálida.
—Llevamos una hora aquí, por favor dinos qué pasó exactamente o tendremos que llevarte a la delegación.— cuestionó el otro policía con mala cara, —sólo queremos la verdad.—
—Estábamos conversando en la biblioteca y de pronto...— me rompí en llantos ruidosos, repasando aquella dolorosa escena.— él llegó, él está aquí.—
Todos los allí presente tenían cara de confusión.
Unos de los policías se inclinó sobre el escritorio y continuó preguntado.
—¿Quien es él? ¿Que le hizo a tu compañera?
La directora se había puesto nerviosa, caminaba de un lado otro, parecía debatir algo en su mente.
—No pude ver su rostro, tenía una capucha y solo mostró su sonrisa cuando nos encerró allí.— conseguí decir en un susurro apenas audible.
—¡Esto no tiene sentido!— gritó uno de los policías.
—Cierra la maldita boca de una buena vez.— objetó el que parecía ser comandante y este guardó silencio.
—Sé que parece un broma o un chiste de mal gusto, pero alguien nos cerró, su objetivo era que muriéramos asfixiadas.— intervine, aclarando la situación, pero el comandante no se conformaba con nada.
—¿Le hizo daño a la chica o usted la llevó hasta allí para asesinarla?
Todos esperaron mi respuesta, en especial la directora que confiaba plenamente en mi.
—Ella estaba embaraza.— dije en voz baja, y cuando me asegure que nadie estaba detrás de aquella puerta, continué.— Mela se asustó y cayó desmayada, comenzó a sangrar y no supe que hacer, gemía de dolor y solo decía: mi bebé, mientras presionaba su vientre.— sollocé, estaba realmente herida al recordar toda la situación.
La directora tomaba apuntes rápidamente mientras que narraba lo sucedido.
—Hay que revisar las cámaras de seguridad.— dijo Martha.
—Pasillo A y B, Willy encargarte.
Este captó la orden y comenzó a mover sus dedos sobre la computadora y revisaba los videos de las horas anteriores.
—¿A qué hora entraron en la biblioteca?
—11:45 am— respondí.
Luego de unos minutos el policía que buscaba respuestas y pruebas, dió los resultados.
—No hay nada.— dijo con las cejas hundidas, estaba completamente confundido al igual que el resto, —Las cámaras no registran videos, alguien lo ha borrado.—añadió estrellando el puño contra el escritorio donde estaba él sentado.
—Señorita Sophia, debemos llevarla a nuestras estación.— informó el comandante, esposando mis manos, comencé a sacudirme para impedirlo pero su fuerza era mayor que la mía.
—No he hecho nada, se los juro. No pueden hacerme esto.— dije retorciéndome del dolor que causaba las esposas.
—Permanecerá en la estación hasta que se pruebe que usted no ha sido la agresora de mela.
—No te preocupes, en cuanto mela despierte y se recupere, dirá la verdad. Hablaré con tu padre para que esté al tanto.— me animaba la directora, eso sirvió para calmarme pero... ¿y si mela no despertaba más?
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Herida
Mystery / ThrillerCristina Wiltom lo sabía todo. Fue herida como las demás, pero se había llevado todo lo que sabía a la tumba, dejando en manos de Sophia clein, un inquietante, desesperante y terrorífico misterio que resolver. Sin pruebas era imposible confirmar y c...
