Capítulo 13

89 36 8
                                        


— ¿Vas a seguir fingiendo que no existo? — Preguntó Sam.

Llevábamos más de 8 horas de viaje, cada oportunidad que tenía lo evitaba.

Mi comportamiento era estúpido e inmaduro, pero no sabia que decir estaba confundida.

— No te ignoro, estoy preocupada por las cosas que me pasan. En este momento estoy con demasiadas cosas en mi cabeza.

— ¿Eso fue una indirecta? — Dijo con el ceño fruncido

— Perdón.

— ¿Por qué? — Preguntó confundido.

— Por todo, mi comportamiento es infantil. — Dije cubriendo mi cara con mis manos.

— Ey está bien. — Dijo sonriendo mientras me abrazaba.—  Voy a darte tu espacio, necesitas aclarar mucho sobre tu pasado. Estoy aquí y no pienso irme, todo estará bien.

Antes que pudiera responder Zaril se acerco diciendo que era hora de irnos.

Cada vez tenía más nervios, estaba cerca del lugar acordado, no sabia como reaccionar, no sabía si al momento de llegar ellos estarían ahí, quería saber tantas cosas que mis nervios aumentaban cada segundo.

El camino fue tranquilo, el único que hablaba era Zaril, nos contaba sobre cosas sin importancia que me hacían reír, al menos era una distracción.

Él me recordaba a mi hermano, aunque Zaril tiene 19 y Tyron 17, son como una versión del pasado y otra del presente, Nilo sería la versión del futuro. Ellos tres tenían el mismo humor, no quería imaginar qué pasaría si estos tres se juntaban.

Pensar tanto en mi pasado me angustiaba ¿Qué iba a pasar cuando tuviera mis recuerdos de nuevo? Los pocos que obtuve me destrozaron, durante todo este tiempo me había convertido en una persona muy diferente a mis recuerdos. Ya no era esa chica alegre y despreocupada, ni siquiera estaba segura de poder volver a ser esa chica.

Estaba aterrada de no ser lo que mi gente esperaba, tenía que llenar unas expectativas tan grandes, no estaba segura de ser eso que ellos tanto esperaban.

Una parte de mi quería a Sam por esa razón, él no me conocía, no tenía que llenar ninguna expectativa, quizás Nilo tenía razón, estaba siendo egoísta.

Sam me gustaba, era un buen chico y me sentía cómoda con él, pero nada más. En mis recuerdos cada vez que veía a Kalil, era una sensación que no tenía comparación.

No podía lastimar a Sam no de esa forma, tendría que aclararle las cosas.

— Estamos por llegar.— Anunció el chico que manejaba, Jack.

Mis nervios aumentaron aún más.

Tenía las respuestas cada vez más cerca y tenía mucho miedo.

Al llegar al lugar encontramos una casa abandonada.

Jack y Nick se quedaron afuera vigilando el perímetro, Sam y Zaril dirigen el camino mientras yo cuidaba sus espaldas.

Esto no me gustaba.

El lugar parecía abandonado, todo estaba roto y descuidado, no había luz la única iluminación que teníamos, era la luz del día.

Parecía que la casa se iba a caer a pedazos.

Me sentía ansiosa e impotente. ¿Por qué carajos les pedía que vinieran a este lugar? Si pudiera recordar entendería muchas cosas. Estaba maldiciendo a mi yo que tomaba malas decisiones. Pude haber elegido miles de lugares, pero elegí una casa abandonada en medio del bosque.

Esto era una película de terror y estaba segura que con mi suerte íbamos a morir todos.

— ¿Escucharon eso? — Preguntó Sam alarmado.

— ¿Qué escuchaste?  — Pregunté asustada.

— Abajo. — Respondió. — Creo que escuché algo caerse.

— Esto va a terminar mal, hay que irnos.— Interrumpió Zaril.

— No seas miedoso. — Le respondió Sam.

— Perdón por ser una persona razonable. No quiero morir en una casa abandonada. ¿No vieron películas de terror? Las casas abandonadas son el punto para los asesinos. Si escuchan un ruido corren, no van hacia el asesino. — Zaril estaba asustado, no podía culparlo, estaba igual.

— Estas entrenado, puedes defenderte no seas idiota. — Dijo Sam mientras avanzaba.

— Se usar armas a distancia, porque tengo tiempo de prepararme, no sirvo para combates a corta distancia. — Dijo en un susurro aún más fuerte.—  No soy bueno bajo presión.

— Basta. — Los interrumpí. — Los dos están hablando mucho. Voy a bajar a revisar, ustedes vigilen.

Ellos asintieron, llegamos a la puerta de donde venían los ruidos, intente abrirla pero parecía sellada

— No puedo. — Dije cansada de hacer fuerza.

— A ver déjame intentarlo. — Dijo Sam acercándose.

Los tres intentamos abrir, la puerta no cedía. Hasta que de un golpe la puerta se abrió hacia un costado, logrando que los tres quedemos en el piso.

Zaril y Sam se pararon de inmediato apuntando a las dos personas que se encontraban dentro de la habitación.

— ¿Quiénes son? — Preguntó Sam serio.

— Hablen o les vuelo la cabeza. — Me sorprendió el tono amenazante de Zaril.

De inmediato me puse de pie cubriendo a las dos personas que apuntaban.

— Ellos son Felix y Lena. — Dije tratando de calmarlos.— Bajen sus armas.

Zaril paso de su versión Rambo, a ser el chico amigable de siempre, bajó su arma y se acercó a ellos con una sonrisa.

— Perdón por eso, ellos estaban asustados por los ruidos. — Dijo Zaril sonriendo en dirección a Lena.

Sam solo bajó su arma pero mantenía su postura seria.

Lena y Felix estaban en shock sin entender lo que pasaba.

Resistencia #2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora