El lugar donde nos trasladó Dhalia fue a nuestra casa, era en el único lugar que pensamos cuando hablamos de seguridad.
Su historia había sido muy oscura, desde chica había pasado por demasiadas cosas, desde la muerte de sus padres ella se volvió una más de la familia. Mis padres la querían como una hija más, y mis hermanos y yo como una hermana.
Mí padre nació en Argentina pero mis abuelos eran rusos, mí madre nació en Rusia pero cuando creció se fue a vivir a Argentina donde se enamoró de mí padre. Cuando Ty cumplió 8 años, nos mudamos a Rusia por el trabajo de mí madre.
Ambos eran personas muy buenas y tenían un amor tan inmenso, que a veces, creía que era sacado de un libro.
Mí padre era alguien amable, tranquilo, generoso y muy sabio, alguien que se hacía respetar pero de un corazón tan grande que sentía que el mundo no lo merecía. Jamás lo había visto de mal humor. Mí madre era alguien fuerte e independiente, un poco testaruda y malhumorada, pero de un corazón tan noble y generoso que todos lo que la conocían la querían en su vida, siempre dando buenos consejos y una empatía que no todos pueden comprender.
Mis padres eran Nikolai Meyer y Análi Meyer.
Los Meyer éramos Unidos y Leales.
Dhalia Becker, era la única que podía ser de la familia sin tener nuestro apellido.
Tyron apareció asustado en la sala de nuestra casa.
— ¿Qué mierda pasó? — Preguntó alarmado. — En las noticias hablan de seres invadiendo toda Rusia.
— Las cosas se salieron un poco de control.
— ¿Un poco? ¡¡Luzbel esto es serio!! Vamos a morir.
— Tyron basta. Nadie va a morir. — Traté de calmarlo.
— Podemos controlar la situación. — Interrumpió Kalil.
Tyron se detuvo de inmediato analizando a los dos desconocidos.
Mí madre y mí padre aparecieron enojados.
Jamás habíamos mentido, bueno alguna qué otra mentira de adolescentes, pero nunca nada tan grande. Teníamos la confianza de decir absolutamente todo, pero con Luzbel y Dhalia, no queremos asustarlos. Solo sería un viaje más de hermanas. La mirada que nos daban significaba que Tyron había hablado de más.
— ¿Ustedes piensan que se pueden ir a otro mundo sin decirnos nada? — Habló mí madre enojada.
— Estamos bien. — Traté de tranquilizarla.
— Las tres pudieron haber muerto. No las criamos para que mientan de esa manera.
Ninguna dijo nada, sabíamos que tenía razón. No importa nuestra edad, siempre tendríamos mucho respeto ante ellos y sus decisiones.
— ¿Qué fue lo que pasó? — Preguntó mí padre, más tranquilo pero autoritario.
En un breve resumen de todo lo que hicimos, y un increíble reto, mis padres pudieron calmarse y concentrarse en lo importante. Cerrar el portal.
Mí madre y Kalil parecían llevarse muy bien, ella siempre había querido conocer a un yerno. Parecía encantada con la educación y personalidad de Kalil. Lo cual me agradaba, ella siempre tenía buen juicio con las personas.
Tyron apareció con unas coordenadas.
— Este es el lugar donde proviene mucha energía. Creo que Freya está ahí. ¿Cuál es el plan?
— Tu no irás. — Dijo Luzbel.
— ¿Por qué no? — Se quejó Ty. — Puedo ser de mucha ayuda.
— Tú irás con mamá y papá a un lugar de seguridad. No saldrás a menos que sea necesario.
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Resistencia #2
Science Fiction"A veces las respuestas que buscamos, no son las que necesitamos". Después de ver en lo que el mundo se había convertido y los nuevos seres que amenazaban con destruir todo, Aurora comenzaba a pensar que estaba más segura en Shahar. Cada vez que Aur...
