Estaba en shock, esto era más de lo que podía manejar, las muertes, los seres de otro mundo. Necesitaba recordar, necesitaba a mi gente, necesitaba volver a ser Aurora.
No había entendido lo importante que era para las personas de ambos mundos, ellos me necesitaban y no podía fallarles.
— ¡AURORA!¡Gracias al cielo! Creí que estabas muerta. — Nilo corrió hacía mí ahora abrazarme. — ¿Qué pasó?¿Estás bien? Te estamos buscando hace horas.
— Estoy bien. — Dije seria. — Me perdí y no sabia como volver además tengo el pie lastimado.
Si tenía el pie lastimado, cuando corrí lejos del cuerpo caí mal y mi pie dolía demasiado, pero no era la razón por la que no pude seguir. La verdad era que estaba traumada por la imagen de ese chico muerto, no podía sacarme esa imagen de la cabeza, estaba atemorizada. Después de tener un ataque de pánico, me quedé sentada debajo de un árbol, sin dejar de abrazar mis piernas.
— Bueno no estamos muy lejos de la resistencia. Vamos te ayudo. — Dijo pasando uno de mis brazos en sus hombros.
— ¿Pudieron sacar a todos? — Pregunté.
— Tranquila, están heridos pero nada grave, todos están en la resistencia, bueno nos falta un chico.
Mi corazón latía muy fuerte, no sabía qué decir.
— ¿Cómo está Abel? — Cambie de tema.
— Él está grave, tiene una herida en el abdomen. Lograron estabilizar la herida, pero él está inconsciente. — Dijo con lágrimas en los ojos.
— Abel es un hombre fuerte, estoy segura que puede con esto. — Dije tratando de animarlo, aunque me preocupaba mucho la situación de Abel.
— Lo se. Además no me puede dejar viudo tan joven. — Dijo riendo.
— Eso sería imperdonable. — Dije siguiendo su comentario.
Cuando llegamos él me llevó a la enfermería, curó la pequeña cicatriz de mi ceja, que no sabía en qué momento me había hecho, y curó mi pie.
Por suerte para mi nada era grave, solo necesitaba hielo y reposo.
Nilo me llevó a mi habitación, quería estar sola, no tenía las fuerzas para hablar con nadie.
Estaba acostada mirando el techo de mi pieza, cuando la puerta se abrió, Sam entró acelerado cerrando la puerta. Me senté en la cama sin entender qué había pasado.
— ¿Dónde estabas? — Dijo tomando mi rostro en sus manos— ¿Estás lastimada? ¿Te hicieron algo?
— Estoy bien Sam, tranquilo.— Dije riendo, su preocupación exagerada era tierna.
— ¿Y esa cortada en tu ceja? Te duele.— preguntó rozando la herida, con sus dedos.
— No, solo es un raspón. Me duele más el pie, pero puedo sanar rápido.
Sam desvió su atención a mi pie con el ceño fruncido. — ¿Qué te paso?
— Me caí, me quedé en el bosque porque no sabía dónde estaba y no podía caminar.
— Quiero la verdad Rätsel. — Dijo serio.
Él era el único que me llamaba así, eso me agradaba. Era la única persona que no esperaba que fuera Aurora. Para él solo era Rätsel, la chica que lo ayudó a escapar, no había un pasado, ni unas expectativas que cumplir, porque él no conocía a Aurora, solo a mi.
— Vi algo asqueroso. Me asuste mucho Sam, no podía respirar creí que iba a morir. — Dije con lágrimas en los ojos.
— Ey tranquila ya paso. — Dijo mientras me abrazaba. — Estoy aquí, siempre.
Y eso hizo, se quedó conmigo mientras le contaba del cuerpo que había encontrado, no le conté lo que el ser oscuro me dijo, era algo que tenía que resolver yo misma.
— Tenemos que contarle a Kate lo que viste. — Dijo Sam. — Si quieres puedo hablar con ella.
— Está bien, hablaré con ella.
— Zaril estaba llorando por todos los rincones desesperado, creía que estabas muerta. — Dijo Sam cambiando de tema.
— ¿En serio? — Pregunté riendo.
— Si, tendrías que haberlo visto, no paraba de decir que era el fin del mundo. — Dijo entre risas.
— ¿Y tu? ¿Estabas triste por mi muerte?— Pregunté con una sonrisa.
— No. — Dijo serio. — Estaba seguro que estabas viva.
— ¿Cómo?
— Eres alguien muy fuerte. No cualquiera puede lastimarte, mucho menos matarte.
— Me siento halagada. — Dije riendo.
Él seguía serio, mirándome fijo, ya no me reía solo lo miraba. Entonces no me contuve, lo tomé del rostro y lo besé. El se sorprendió pero me correspondió con la misma fuerza.
El beso no era tierno, era desesperado, como si ambos hubiéramos esperado por este momento. Él me tiró a la cama y se quedó encima de mí, pasé mis manos por su pelo aferrándome a él.
— ¡Sorpresa! — Gritó Zaril mientras entraba a mi habitación.
Sam se levantó asustado, yo traté de imitar su acción pero mi pie dolió.
— Bueno eso fue incómodo. — Dijo Zaril. — Venia a ver como estabas pero veo que bastante bien.
— Zaril. — Dijo Sam enojado.
— Si si esta bien me voy, nos vemos más tarde.
Zaril salió y nos dejo solos.
Sam me miraba a la espera de que dijera algo, pero no sabia que decir.
Estaba confundida, eran demasiadas emociones en un día, la había cagado.
— Yo... — Traté de decir algo pero no se me ocurría nada.
— Entiendo. — Dijo con una sonrisa. — Estás confundida, fue mucho lo que pasaste hoy, no quiero presionarte. Lo único que quiero que sepas es que me importas y mucho, estaré aquí para ti siempre.
Se fue y me dejó sola, asimilando todo lo que había pasado.
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Resistencia #2
Ciencia Ficción"A veces las respuestas que buscamos, no son las que necesitamos". Después de ver en lo que el mundo se había convertido y los nuevos seres que amenazaban con destruir todo, Aurora comenzaba a pensar que estaba más segura en Shahar. Cada vez que Aur...
