Freydis nos abrió un portal, así de fácil era volver.
Luzbel seguía desconfiando de todos, Dhalia parecía un poco más receptiva con el nuevo mundo, en cuanto a mí, solo era una confusión enorme.
Lo único que me aliviaba era saber que iba a ver a mi familia, estaba tan aterrada con la idea de morir en un lugar que no era mí hogar.
— Bien, recuerden que fue su decisión ayudarnos, nadie las obliga pero en mi mundo no toleramos la traición. — Declaró Freydis.
— Tenemos un trato, nos ayuda a volver y nosotras la ayudamos a terminar la guerra. — Respondí.
— Nosotras tampoco toleramos la traición. — Expresó Luzbel con odio.
No sabia que le pasaba pero podía sentir que algo no estaba bien con ella.
— Me alegra saber eso. — Respondió Freydis con una enorme sonrisa.
Cerró sus ojos por un momento y de sus manos salieron destellos violetas, eran pequeñas luces que no se distinguían pero de a poco se fue formando un círculo del tamaño de una puerta, logrando que veamos el interior de nuestro laboratorio.
Freydis nos explicó que solo había una persona capaz de abrir portales, alguien que aún no conocíamos, pero él le había otorgado algo de su poder para que pudiéramos volver a casa.
— ¿Es casa? — Preguntó Dhalia sin poder creer lo que veía.
— Es su mundo. — Respondió Freydis. — Adelante pueden irse.
Las tres nos miramos desconfiadas pero la primera en entrar fue Dhalia.
— Es nuestro laboratorio. — Dijo Dhalia una vez que cruzó el portal.
— Volveremos. — Dije mirando a Freydis. — Encontraremos la manera de que ganen esta guerra.
— Estoy segura que lo harán. — Respondió.
La última en cruzar el portal fue Luzbel, ella le dijo algo a Freydis que hizo que su sonrisa se borrara, no había escuchado lo que ella dijo.
¿Por qué tanto misterio? ¿Qué era lo que ocultaba Luzbel?
— ¿Por qué está todo apagado? — La pregunta de Dhalia me tomó por sorpresa.
— Estuvimos desaparecidas por una semana ¿A nadie le preocupó? — Pregunté indignada.
— Fueron 4 días. Además toda sabían que estábamos de viaje en algo importante.— Respondió Luzbel mientras prendía las luces del laboratorio.
— Es lo mismo. — Dije cruzándome de brazos. — ¿Cuál es el plan?
— Bueno mientras Luzbel seguía con su vibra sombría y misteriosa, tu estabas ligando con Kalil. Así que decidí hablar con el chico de la biblioteca, alguien muy lindo creo que tuve un flechazo.
— Dhalia. — Paro Luzbel. — El punto.
— Bueno, el punto es que me dio libros con la historia de estos seres, de ahí podemos buscar las debilidades y crear un arma que los mate.
Antes de que pudiéramos responder, las luces se encendieron y un fuerte ruido nos asustó.
— ¡ESTOY ARMADO! — Pude reconocer los gritos de Tyron. — ¡SI NO SE VAN LOS VOY A LASTIMAR! LES ADVIERTO QUE SÉ DEFENDERME.
— ¡Tyron somos nosotras! — Grité.
— ¿Aurora? — Preguntó Ty mientras abría la puerta.
— Si Ty somos nosotras. — Respondí.
ESTÁS LEYENDO
Resistencia #2
Ciencia Ficción"A veces las respuestas que buscamos, no son las que necesitamos". Después de ver en lo que el mundo se había convertido y los nuevos seres que amenazaban con destruir todo, Aurora comenzaba a pensar que estaba más segura en Shahar. Cada vez que Aur...
