— Mi celular no funciona. — Respondió Luzbel. — Quizás si seguimos caminando alguien aparezca.
— ¿Cómo estás tan segura? — Pregunté.
— Porque de seguro ya saben que estamos aquí. Es como cuando la nasa se entera de lo que pasa en nuestro mundo ¿Qué te hace creer que ellos no son superiores?
— ¿Qué te hace pensar que sí lo son?— Pregunté perdiendo la paciencia.
— Cualquier especie es superior al ser humano.
— Eso ni siquiera tiene sentido.
— Chicas. — Dhalia intentaba decirnos algo pero mi atención estaba en Luzbel.
— Solo digo que tenemos que estar preparadas para lo peor.
La insistencia de Luzbel me agotaba, siempre esperaba lo peor.
— Ese es tu maldito problema siempre esperas lo peor.
— Chicaas. — Insistió Dhalia.
— ¿Por qué siempre tienes que ser tan dramática? Solo digo que tenemos que cuidarnos, no es una maldita película Aurora, existe gente mala de verdad.
Ni siquiera pude responder a Luzbel, Dhalia tiró de mi brazo para que viera lo ella veía, Luzbel se giró a ver qué ocurría.
— Mierda. — Dije viendo como unos grupo de personas armadas nos enfrentan.
— ¿Quiénes son? — Fue la voz de un hombre quién respondió, al parecer el que dirigía el grupo.
No podíamos ver sus caras, llevaban unas máscaras que daban demasiado miedo.
— Somos buenas, en serio no queremos pelea con nadie. — Hablé aterrada. — Venimos en paz.
En cuanto terminé de decir eso, Luzbel y Dhalia se giraron en mi dirección, su mirada era clara. ¿En serio?
En mi defensa estaba asustada, en las películas siempre funcionaba ¿Por qué no intentarlo?
— ¿En paz? — Habló el hombre, su tono fue burlón y eso me molesto. — ¿Cómo podemos estar seguros?
— Los que están armados y amenazando son ustedes. — Respondió Luzbel.
Al ver mi mirada solo levantó las manos en rendición. — Solo señalo un punto.
— Quizás son aliadas de Neisha. ¿Ella las trajo hasta aquí?
— ¿Quién? — Preguntó Dhalia confundida.
— No conocemos a ninguna Nisha. — Respondí
— Neisha. — Habló de nuevo el idiota que no paraba de apuntarme con su daga.
— Como sea, no conocemos a la tipa esa. — Intervino Luzbel. — Mira se que parece sospechoso, pero somos simples humanas. Mi hermana es una genio y logró entrar a este mundo, pero no iremos en cuanto nos conectemos con mi hermano...
Luzbel siempre hablaba muy rápido y de manera autoritaria, muchas veces te confundía y sin darte cuenta estabas haciendo lo que ella quería.
— ¿Humanas? — La pregunta era seria, al menos no uso el tono burlón.
— Están mintiendo. — Dijo uno de los uniformados acercándose al líder. — Sabes que eso no es posible, quieren engañarnos.
No podía ver la cara del tipo, quería saber que pensaba.
El se acercó hacia mí, Dhalia y Luzbel se interpusieron en su camino, bloqueando el paso.
— Las llevaremos con la legión.— La orden era para sus hombres pero su mirada estaba en mi.
— Señor es muy peligroso.— Intentó hablar uno de sus colegas.
— Es mi última palabra. —Lo último lo dije mirando al otro tipo. —La legión va a votar si hay que llevarlas con la reina.
— ¿Por qué iríamos con ustedes? — Preguntó Dhalia. — ¿Cómo sabemos si ustedes son los buenos?
El hombre se sacó el casco. Puedo jurar que en ese momento morí y vi un ángel.
Nunca había visto a alguien tan hermoso. Dios en serio, no me importaba si era el malo, quería que me llevara con él.
— Soy Kalil, hijo de la gran jefa Tyresia. Segundo al mando de la Legión, el grupo más fuerte de la reina Freydis.
— ¿Y eso qué? — Preguntó Dhalia — ¿Cómo estamos seguras de que dices la verdad? Ni siquiera conocemos a tu reina.
Luzbel la codeó, y compartieron una mirada cómplice, la verdad es que no entendía nada.
— Soy Aurora. — Dije logrando que Kalil me mirara.— Ellas son Luzbel y Dhalia. Iremos con ustedes.
Kalil asintió mientras nos guiaba, Luzbel me fulminaba con la mirada, estaba segura que ella tenía algo para decir pero me adelante.
Caminamos por un tiempo hasta que llegamos a un campamento, de vez en cuando miraba a Kalil, no podía evitarlo.
Kalil nos dejó en una carpa con un hombre supervisando la entrada.
— ¿Por qué aceptaste venir? — Preguntó Luzbel.
— En defensa de Aurora no creo que nos hayan dado muchas opciones. — Intervino Dhalia.
— Gracias. — Dije sonriendo.
— Podrías haber puesto condiciones, no quedarse viéndolo como una tonta. — Lo último lo dijo riendo, Luzbel no estaba enojada solo me molestaba. — Ni siquiera dejaste que insistiera un poco más.
— Si bueno no lo pensé.
— Pensar no es tu fuerte. — Dijo Dhalia mientras reía. — No podemos culparte Kalil esta bueno.
— Dios ¿Lo vieron? Es perfecto. — Dije bajando la voz. — Cuando lo vi pensé ¿Acaso este es mi ser amado?
— Ay no seas dramática, ni siquiera sabemos si es de los buenos. — Dijo Dhalia.
— Aurora nos amenazó y nos tiene como prisioneras, un poco de dignidad por favor. — Luzbel lo dijo seria, pero Dhalia comenzó a reír y ella la siguió.
— No sean idiotas tengo dignidad, solo estaba diciendo una realidad. El chico esta bueno, tampoco soy tan idiota de hacer lo que el me pida, no lo conocemos.
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Resistencia #2
Science Fiction"A veces las respuestas que buscamos, no son las que necesitamos". Después de ver en lo que el mundo se había convertido y los nuevos seres que amenazaban con destruir todo, Aurora comenzaba a pensar que estaba más segura en Shahar. Cada vez que Aur...
