Todos estaban en silencio.
Luego de que los curadores aparecieran, Dhalia se quedó dormida.
Los curadores eran del mismo clan que Kalil y Malik, ellos habían cruzado el portal para ayudarnos, eran nuestros únicos aliados del otro mundo y solo eran tres. Tenían el poder de regenerar o aliviar el dolor, aún no entendía muy bien cómo funcionaba su poder pero ellos podían hacer más cosas de las que me explicaron.
Ellos aseguraron que en un día más Dhalia estaría como nueva, Malik solo necesitaba unas horas, su poder le permitía regenerarse.
Lo que me explicaron es que el no pudo hacerlo por sí mismo, por la falta de energía. ¿Cuántas heridas se habrán curado?
El solo pensar en todo el daño que sufrieron me atormentaba. Y sabía que no era la única, cuando les avisé sobre Kalil ninguno dijo nada.
— ¿Cuál es el plan? — Preguntó Nilo. — Ya hay un plan. ¿Cierto?
— Tenemos que esperar a que Malik despierte, cuando él lo haga podremos saber qué está pasando. No podemos tomar decisiones apresuradas. Soy la primera en querer ver a Kalil, pero no sabemos cómo ni dónde está.
— Estoy de acuerdo. — Habló Abel. — Mientras podrías descansar.
— No voy a descansar, tengo que recordar. Ahora que sé que ellos estarán mejor en unas horas, me da tiempo para ir a la máquina.
— Abel tiene razón Aurora, llevas descansando muy poco, los recuerdos pueden esperar. Ty estará aquí, Malik y Dhalia despertarán pronto, querrán verte bien.
La mirada acusadora de los dos me molestaba pero sabía que tenían razón.
— Esta bien, pero solo por unas horas, luego volveré a la máquina.
Ninguno protestó, ellos sabían que no podían discutir conmigo, no porque ganará sino porque iba hacerlo de todos modos.
Llegué a mí habitación y decidí ducharme. Seguía con la ropa sucia, tenía tierra y mucha sangre.
La sangre de mis amigos.
Una vez que estuve bajo el agua, pude llorar, como si mí alma se desgarrara, me dolía tanto el corazón que sentía que podía morir en ese instante. Tenía tanta mierda en mí cabeza que no podía pensar en una sola cosa buena, estaba saturada no quería seguir con esta mierda. Todos me veían como su esperanza, y lo único que yo quería era dormir para jamás despertar.
Mí familia y amigos contaban conmigo, pero ni yo sabía que hacer, estaba tan perdida en mí cabeza que no podía estar bien ni con mí reflejo.
Tenía pánico de volver a salir, quería quedarme en el baño sola sin responsabilidades, sin cosas malas.
Al final del día todo lo malo seguía en mí mente, como si no fuera suficiente alejarme, como si me hubiera perdido en mí propia cabeza, como si me ahogara en mis palabras, como si no pudiera ser libre nunca.
Traté de callar mi llanto pero era imposible.
Todo esto era mí culpa, jamás debí cruzar ese portal, arruiné la vida de muchas personas en especial de las que más quiero. Estaba segura que ellos estarían mejor sin mí.
¿Qué cosas horribles le estarán haciendo a Luzbel o Kalil? ¿Dónde está mí papá?
Estaba segura que iba a ahogarme con mí propio llanto, cuando un recuerdo llegó a mí. Una sesión con Zafira.
— Creo que voy a morir. — Tenía una mano en mí pecho podía sentir mí corazón latiendo a toda velocidad.
— Es un ataque de pánico. Todo está en tu cabeza, nada malo va a pasarte. — Respondió Zafira mientras se acercaba, se mantuvo a una distancia discreta mientras hablaba.- Mírame y concéntrate en mí voz, olvida todo lo demás. Respira como yo, ves inhala y exhala.
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Resistencia #2
Science Fiction"A veces las respuestas que buscamos, no son las que necesitamos". Después de ver en lo que el mundo se había convertido y los nuevos seres que amenazaban con destruir todo, Aurora comenzaba a pensar que estaba más segura en Shahar. Cada vez que Aur...
