— No. — Decretó Dhalia. — Definitivamente no, no está en discusión.
— No voy a dejar que ustedes hagan esto. — Dije frustrada. — Yo las arrastre a esto, es mi deber.
— Me importa una mierda. — Respondió Dhalia. — Estás débil, si entras ahí estaras muerta.
— ¿Y qué ahora de repente eres la mujer maravilla? — Dije molesta.
Llevamos más de 10 minutos con la misma discusión Dhalia era demasiado terca, jamás daría su brazo a torcer, cuando tenía una idea nadie se la sacaba, nunca.
Después de la pequeña bienvenida de Tyresia, nos llevaron a las tres de nuevo a la carpa. Luzbel habló con Kalil, acordó que solo una debía pasar por la prueba, de ese modo se comprobará la inocencia de las tres.
— Eres insoportable. — Dijo Dhalia rodando los ojos.
Ambas miramos a Luzbel que estaba acostada en uno de los sillones, estaba demasiado tranquila, no había dicho una palabra desde que llegamos, eso no podía ser bueno.
— ¿No piensas opinar nada? — Preguntó Dhalia enojada. — Luzbel te estoy hablando.
Luzbel estaba relajada con los ojos cerrados, ni siquiera había opinado sobre nuestra discusión, eso era raro, ella tenía esa maldita costumbre de ser la mediadora de discusiones que no eran suyas. Siempre fue una especie de justiciera, incluso de pequeña se metía a defender a los demás, era un instinto para ella, un impulso tan fuerte que no lo podía controlar.
Siempre estaba en el medio, pero ahora no había dicho nada.
¿Estará asustada? O quizás planea matar a todos, todo puede ser posible con ella. Nunca sabes bien que pasa por su cabeza.
— No griten me duele la cabeza.
Eso fue lo único que respondió, con Dhalia nos miramos indignadas por la tranquilidad de sus palabras.
— ¿Estás bromeando? — Preguntó Dhalia confundida.
— No, están haciendo mucho ruido. — Respondió Luzbel sentándose.
— Bueno perdón su majestad por interrumpir su paz, pero estamos discutiendo sobre el futuro de nuestras vidas. — Dije indignada.
— Lo bueno de este lugar es que ya aprendiste a usar el sarcasmo ¡Yupi! — Dijo sonriendo. — Era bastante gracioso ser sarcástica y que no lo entendieras, pero ahora que sabes como funciona quizás sea mas divertido molestarte.
— Luzbel esto es serio. — Dije enojada. — Puedes dejar de ser una maldita niña.
Estaba perdiendo la paciencia, toda esta situación era horrible, no solo estaba aterrada sino también mi cuerpo estaba al borde del colapso, para colmo Dhalia no deja de discutir y Luzbel es una rara de mierda, todo perfecto.
Antes que alguna contestara, Kalil entró con unos hombres.
— ¿Están listas? — Habló mirando en mi dirección. — Ya es hora, la persona elegida tiene que acompañarme, ahora.
Intenté dar un paso al frente pero, Dhalia me lo impidió, me empujo hacia atrás, fue algo leve pero debido a mi condición me desestabilizo, mi vista se nublo.
Carajo, estaba peor de lo que creía.
— Si eso no va a pasar. — Dijo Kalil mientras me llevaba a uno de los sillones. — Estas muy débil debes descansar.
No sabía cómo había llegado tan rápido a mi lugar, juraba que había más distancia ¿Será un vampiro?¿Los vampiros existen?
No sabía cómo tantas preguntas estúpidas venían a mi mente, estaba en un momento de vida o muerte, no podía pensar en cosas irrelevantes.
En un momento tenía a Kalil sonriendo muy cerca de mi cara logrando que le devolviera la sonrisa.
— Yo voy a ir. — Dijo Dhalia.
Kalil asintió, pero Luzbel se interpuso.
— La cosa es así, Aurora está muy débil no se puede ni mover. Dhalia es de suma importancia porque entiende el funcionamiento científico de como volver en caso de que Aurora siga así de tonta. No podemos arriesgarnos, yo estoy bien, soy fuerte, voy a ir. Fin de la discusión todos contentos. ¿Nos vamos? — Preguntó en dirección a Kalil.
Nadie pudo decir nada, nos tomó por sorpresa tal declaración.
Dhalia y yo hablamos al mismo tiempo. — No.
— Eso no va a pasar. — Dije tratando de pararme pero Kalil me lo impidió.
— Ya dije que iba a ir yo no seas idiota. — Dijo Dhalia.
— No les estoy preguntando, soy grandecita y tomo mis decisiones. Tienen que ser sensatos es la opción más razonable.
— Puedes morir. — Repitió Kalil.
Que él me recordara eso me alarmó aún más, busqué a Dhalia con la mirada y ella me devolvió la mirada preocupada.
— Si puedo pero no lo haré. — Dijo Luzbel segura.— Tranquilas voy a volver, no voy a morir. Hoy no.
Lo último era algo que siempre se decían con Ty. Sabía que Luzbel lo haría, y Kalil parecía muy conforme con la decisión.
— Ella irá, creo que tiene más oporgunidad que ustedes. — Dijo Kalil. — Fin de la discusión.
— No sean dramáticas. — Dijo Luzbel mientras me sonreía. — Voy a volver.
— Mas te vale. — Dije pegándole en su frente. — Te juro que si no vienes te voy a buscar.
— Ni se te ocurra morir. — Le advirtió Dhalia.
Ninguna era muy demostrativa, pero a su manera se demostraban cariño.
En ese momento Kalil se la llevó, ella se fue confiada y segura, pero así era ella jamás demostraba lo que realmente sentía, me preocupa que esto sea demasiado para ella.
Sabía que era fuerte, confiaba en ella pero esto no era como nuestro mundo, ni siquiera sabía que era lo que le esperaba.
Maldije cuando una voz me sacó de mis recuerdos. Otra vez estaba en el presente, con Félix en la computadora y Sam a mi lado.
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Resistencia #2
Fiksi Ilmiah"A veces las respuestas que buscamos, no son las que necesitamos". Después de ver en lo que el mundo se había convertido y los nuevos seres que amenazaban con destruir todo, Aurora comenzaba a pensar que estaba más segura en Shahar. Cada vez que Aur...
