— Escuchaste a la unidad roja, ellos son peligrosos. — Insistió Kate. — No puedes verlos sola.
Kate no estaba contenta con mí decisión, insistía en ir ella, y que no me expusiera.
— Se cuidarme, además ustedes van a estar escuchando en la otra habitación. — Dije tratando de acelerar mi paso.
— Aurora... — Intentó hablar Nilo.
— Estoy bien, tranquilos. — Dije frenando el paso de todos. — Se que no puedo confiar en cualquiera, lo entiendo, pero esta gente me salvó la vida, merecen que escuche lo que tienen que decir.
Todos accedieron pero no se notaban conformes con mi decisión, sin embargo ninguno me contradijo.
La oficina parecía un lugar de interrogatorio como en las películas, Ziara y Gael, estaban esposados en la mesa, ambos se veían igual que la última vez.
Aun me costaba trabajo ver a Gael, sentía que lo conocí mucho antes de Shahar, aunque no podía recordarlo por completo.
Ziara fue la primera en hablar.
— ¿Así que volviste a ser la jefa? — Preguntó con una sonrisa.
— ¿Cómo llegaron a este lugar? — Pregunté.
— Te dije que no debíamos venir. — Dijo Gael hablando con Ziara. — Nos tienen miedo, nos van a encerrar.
Ziara lo fulminó con la mirada y él rodó los ojos, entonces su atención volvió a mi.
— Okey no confías en nosotros y esta bien. Vinimos aquí porque encontramos información valiosa.
— ¿Por qué arriesgarte tanto?
— Porque me salvaste y no me gusta tener deudas con nadie. — Respondió Ziara. — No somos buenos, eso está claro, pero si tenemos lealtad. Te debo esto.
— Te escucho. — Dije sentándome delante de ellos.
— Es sobre Sam.
— ¿Qué pasó con él? — Pregunté confundida.
— El mató a Keira.
— ¿Cómo están seguros de eso?
No confiaba en Sam, pero tampoco podía confiar en lo primero que me dijeran de él. Ziara y Gael no fueron honestos conmigo, pero siempre dejaron claro que no eran los buenos, aunque me salvaron la vida.
Aunque dudaba de Gael, necesitaba saber para quién trabajaba.
— Digamos que nos encontramos con unos agentes de Silent, les pedimos amablemente información que decidieron compartir con gusto. — Dijo Ziara con una sonrisa cínica.
— Okey. ¿Y qué clase de información le dieron?
— Sam fue el que mató a Keira. — Gael habló interrumpiendo a Ziara.
— El no la mató, pero si vendió la información a los Silent. — Aclaró Ziara.
— Es peor ni siquiera tuvo valor de matarla, solo le puso precio a su cabeza. — Respondió Gael.
— El punto es que él no es bueno. No se como es la historia completa, solo se que Sam les dio la información, que Keira tenía. Y eso no es lo peor. — Dijo Ziara.
— ¿Hay más? — Pregunté sin poder creerlo.
— La información que Keira tenía, era mucho más que los casos sucios de los Silent, en tu poder solo tienes la mitad de lo que importa. En esos documentos, no solo había pruebas e información de sus aliados, también tenía el secreto del poder de los Silent, él porque controlan a los seres oscuros.
— ¿Cuál es el secreto? — Pregunté aún más intrigada.
— No lo sabemos, por eso estamos aquí. — Respondió Gael.
— ¿Tu reina te pidió que te unas a la resistencia? — Necesitaba saber quién me estaba protegiendo.
— Nunca dije que fuera mujer, quizás solo intentaba desviar tu atención. — Dijo Gael con una sonrisa, Ziara lo codeo borrando su sonrisa.
— Esto es serio, no importa quien o como, lo que importa es que tenemos que unirnos para derrotar a los Silent, no se que los hace tan poderosos pero tenemos que averiguarlo y terminar con esa mierda. — Ziara estaba muy decidida.
Escuché golpes detrás del vidrio, sabía que los chicos aun tenían sus dudas acerca de estos dos, yo no sabía quienes eran. Ambos eran unos psicópatas definitivamente no eran los buenos, siempre lo dejaron claro, pero eran leales sería bueno tenerlos de aliados.
— Supongo que tus amigos no opinan lo mismo, puedes ir a consultarlo con ellos. — Dijo Ziara rodando los ojos.
Salí del lugar y me encontré con Nilo negando.
— No. — Dijo de inmediato. — No, no y no. Están locos, son unos asesinos horribles. Y el chico, Gael, por dios es hermoso pero sus vibras psico dan mucho miedo, los quiero lejos.
Abel lo miró con el ceño fruncido y él solo se encogió de brazos sonriendo.
— Se que no son unos ángeles, pero ellos son leales, podemos tenerlos lejos pero ella casi muere por mi, y mató a Lidia para que pudiera escapar. Les debo esto.
Abel analizaba la situación, mientras que Nilo negaba y enumeraba las razones para no tenerlos cerca, tenía un buen punto.
— De todas formas no les debes nada. Ellos no son de confiar, su información puede ser una distracción.
— Por favor Kate, sabes que son la única información que tenemos, hace mucho no sabemos nada de los Silent. — Insistí. — Entiendo si no están de acuerdo, pero yo los quiero de aliados. Y van a trabajar conmigo.
— Esta bien. — Kate hablo de mala gana. — Aunque creo que lo mejor es tenerlos vigilados y que no se enteren nada que no sea necesario.
— Estoy de acuerdo. — Respondió Abel. — Aunque primero debemos confirmar su información, hay que hacer que Sam hablé.
Asentí, conforme con sus condiciones.
— ¿Se volvieron locos? — Preguntó Nilo
— Después de todas las mentiras que me dijo ¿Crees que Sam confesaría algo tan grave? — Pregunté ignorando a Nilo.
— Debemos intentarlo, es nuestra única opción. — Respondió Abel.
— ¡HOLA! ¿Alguien puede escucharme? Estamos dejando que psicópatas se nos unan, eso es una locura.
— Bien, prepararé las cosas para interrogar a Sam. — Dijo Kate mientras se alejaba.
— Genial, no me escuchen. Dejemos que entren los locos estos a matarnos. Bien. — Dijo ofendido.
Abel se lo llevó tratando de calmarlo, Nilo podía ser muy dramático.
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Resistencia #2
Science Fiction"A veces las respuestas que buscamos, no son las que necesitamos". Después de ver en lo que el mundo se había convertido y los nuevos seres que amenazaban con destruir todo, Aurora comenzaba a pensar que estaba más segura en Shahar. Cada vez que Aur...
