Aurora.
Después de todo el caos, me permitieron dejar entrar a Sam.
— ¿Estás bien? — Preguntó analizando en busca de algún daño.
— Estoy bien. ¿Y Zaril?
— Tenemos que irnos ahora. — Dijo Kate.
— No puedo irme sin Zaril. — Dije seria.
— Tenemos que irnos, hay gente afuera ayudando. — Intervino Abel.
— Sam. — Lo llamé tratando de buscar apoyo. — No podemos dejarlo, también faltan Nilo y Lena.
— Ellos no están solos tenemos que irnos, ahora. — Dijo Sam.
— Confío en Nilo. — Dijo Abel.— Es lo que hacemos Aurora.
No podía creer lo que decían, aunque sabía que tenían razón, no sabía qué hacer.
Félix apareció a lado mio, rogando que me fuera con él.
— Esto es por lo que tanto luchamos, no puedes arruinarlo ahora. — Dijo llorando. — Por favor Aurora muchos afuera dependen de ti, no siempre puede ser la Heroína.
Eso me recordó a Ty, ellos me necesitaban muchos lo hacían, con un dolor inmenso tuve que avanzar por el túnel.
Cuando llegamos a la resistencia no quería moverme de la entrada, quería ver salir a Lena, Nilo y Zaril, pero ninguno aparecía.
Mi corazón estaba a mil y mi ansiedad me provocaba ganas de salir corriendo.
— Tienes que descansar. — Dijo Sam. — Puedes quedarte en mi habitación, yo te daré noticias.
— Me quedo aquí. — Respondí.
— No seas infantil, no logras nada esperando aquí.
— ¿Crees que no lo se? — Dije molesta. —Esa gente que esta ahí me importa demasiado y a menos que tengas algo coherente que decir te pido que te calles.
El no dijo nada solo se fue molesto, en otro momento me hubiera sentido culpable, pero ahora solo quería a mis amigos a salvo.
Después de mucho tiempo apareció un grupo con Nilo y Lena, traían a Zaril inconsciente.
Lo trasladaron a un lugar para curarle la herida.
Lena estaba en shock, mientras Nilo me explicaba lo que ocurrió.
No podía evitar sentirme culpable, un nudo en la garganta se formó, yo debía estar en el lugar de Zaril, era mi deber proteger a mi gente y no esconderme.
Fui una cobarde, me encerré en mi habitación, me estaba ahogando en mi propio llanto.
¿Para esto quería mis recuerdos?
Soy una inservible que lo único que hace es llorar y asustarse de todo.
Al menos antes de mis recuerdos era alguien más fuerte, no dejaba que la debilidad se mostrará.
Y de repente como si fuera una visión, un recuerdo vino a mi mente.
— Puedes dejar de ser tan dramática. — Dijo Luzbel. — Deja de creer que todo pasa por tu culpa, la gente es responsable de sus acciones, tú eres responsable de las tuyas no del resto.
— Podría haberlos ayudado. — Dije entre sollozos.
— Y hubieras muerto. ¿Y qué pasa con tus responsabilidades? — Dijo molesta. — Todos tienen su deber y el tuyo no es ir por la vida queriendo salvar a todos.
— ¿Y qué debo hacer? — Pregunté enojada. — ¿Dejarlos morir?
— No, debes luchar por los tuyos pero debes confiar en que los demás también tienen sus luchas. No subestimes a la gente Aurora, todos tienen sus batallas no puedes liderar todas.
— Quiero ayudar a la gente ¿Eso es malo?
— Por supuesto que no. — Dijo Luzbel abrazándome. — Lo malo es que te culpes de no poder hacerlo. Todos somos humanos, la muerte nos llega a todos, la diferencia es que estamos aquí por elección, sabemos nuestro destino y lo aceptamos, eso no tiene que ver contigo, tiene que ver con nuestros ideales.
Ellos están dispuestos a morir de la misma manera que tu lo harías, no puedes cargar con culpas que no te corresponden.
— ¿Y qué debo hacer?
— Luchar por ellos, incluso por los que ya no están. — Dijo con una sonrisa.
— ¿Me estás abrazando? — Pregunté riendo.
Ella borró su sonrisa de inmediato y se alejó.
— Sabia que tenias un corazón. — Bromeé.
— Ja ja que graciosa. — Dijo rodando los ojos. — Ahora si dejas de ser la reina del drama, tienes gente que te necesita, voy a estar preparando los cargamentos.
Le arroje besos y ella me saco el dedo medio, siempre tan amorosa.
El recuerdo se había esfumado, seguía en mi habitación de la resistencia, sola y Luzbel no estaba ahí.
No entendía porque ese recuerdo llegaba en ese momento, pero las palabras de mi hermana me habían calmado, ella estaba conmigo sin siquiera estar cerca. Solíamos bromear que teníamos un sexto sentido, yo siempre aparecía cuando ella estaba mal podía sentir su tristeza o preocupación, lo mismo pasaba cuando yo no estaba bien ella podía sentirlo y siempre estaba ahí.
No podía caerme ahora, Luzbel estaría muy enojada si me rendía ahora.
Ella tenía razón, no podía culparme siempre, era solo una persona tenía que afrontar las cosas, yo era la líder, era hora de que me comportara como tal.
ESTÁS LEYENDO
Resistencia #2
Fiksi Ilmiah"A veces las respuestas que buscamos, no son las que necesitamos". Después de ver en lo que el mundo se había convertido y los nuevos seres que amenazaban con destruir todo, Aurora comenzaba a pensar que estaba más segura en Shahar. Cada vez que Aur...
