¡Hola! Antes que empiecen a leer este capítulo quiero hacer una aclaración. Desde el día que Brooke y Nick se conocieron hasta este día, han pasado casi dos meses (Es decir que llevan ese tiempo conociendose)
Brooke
A la vista no había nube alguna que adornara el cielo, lo cual dejaba observar un perfecto azul añil plagado de intensidad que resaltaba la ciudad, una que suele ser muy nublada y triste. El día de hoy irradiaba alegría y felicidad con su gran sol resplandeciente, logrando un clima armonioso y fresco, algo que no se ve tan seguido por aquí a menos que la primavera esté iniciando.
Nick se encontraba cautivado por un día tan hermoso, uno de sus favoritos donde no es necesario el paraguas porque una ola de calor te acompaña.
El parque central está colmado de personas tomando el sol o realizando alguna actividad al aire libre. Los inviernos son realmente crudos y todos aprovechan el sol cuando este ilumina la cuidad.
Dos bebidas de fresa y cereza acompañaban nuestro recorrido por el parque.
—¿Por qué te gustan tanto los días como este? Nunca me dijiste.
—Sacan lo mejor de mí, dejo atrás esa persona amargada y fría.
—¿Tu actitud depende del clima? Eso explica porque casi siempre estás de mal humor —justifico.
—Claro que no depende del clima, pero es menos probable que tenga un mal día con un ambiente tan alegre. —Hace una ademan con sus manos.
—Cuando el universo quiere que mi día sea pésimo, no importa si llueve o hace un sol impresionante —retomo el tema inicial —, pero debe haber otra razón para que te gusten los días soleados, no creo que sea solo por eso.
—Algún día te lo diré.
—Esperaré paciente ese día —comento con entusiasmo —. Entonces dame una pista, no puedo vivir con esa intriga.
—Luego de que tu vida se torna en colores los cuales solo contemplan escalas de grises, aprendes a apreciar los días vivos como estos y encuentras belleza e inspiración en ellos.
Es increíble como con metáforas él intenta darme el verdadero significado de las cosas sin que me percate, pero incluso así me cuesta hallarle el sentido, tal vez es una manera de expresarse sin que las cosas duelan tanto. Pero las metáforas y los ejemplos que me proporciona me parecen sumamente interesantes y da un plus a nuestras conversaciones, se vuelven un poco más personales y profundas.
Su mirada se mantenía fija en mí mientras caminábamos, así que decidí hacer lo mismo. Pero sus ojos eran tan intensos que se me hacía imposible desviar la cara para otro lado que no fuera su rostro, así que decidí seguirle el juego. Esto se estaba volviendo una guerra de miradas y no pensaba perder. Él tendría que ceder.
—Anda, pierde —alienta.
—En tus sueños. —Estaba sumida en no perder con mis ojos desafiantes, pero lo que me mantenía en esa postura era lo que sus ojos me transmitían. Resultaron himnotizantes después de un rato.
Nuestros rostros se relajaron y su mirada se suavizo, al instante ambos nos rendimos y estallamos en una sonora carcajada.
Nick me observaba con ternura.
—Tus ojos son hermosos, podría perderme en ellos. —Ante su comentario el calor por mis mejillas subió y una sonrisa se instaló en mi rostro.
Mi vestido se veía saboteado por el leve viento que amenazaba con alzarlo. Nick desviaba su mirada cada que eso sucedía, se negaba a ver de más y me aliviaba, hacía que el momento resultara menos incómodo para mí.
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Almas Rotas ©
Teen FictionBrooke, una chica que intenta ver el lado positivo de las cosas. Aunque en su vida familiar las cosas no marchen bien ella no deja que tales problemas opaquen su día a día pero nadie es tan fuerte como para fingir que lo que ha vivido no la afecta...
