31.

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Severus gruñó cuando el libro que ocultaba su rostro se le fue quitado. Se encontraba en un estado entre meditación y siesta luego de cansarme de pensar en las respuestas necesarias para hallar y destruir los Horcrux restantes y sus oficios como Mortifago—¿No puedes ver a una persona ser feliz? —Se quejo al ver a James aparecer—Pensé que estarías ocupado estos días con la fiesta de tu hijo.

James rodó los ojos, y tomó asiento frente al pálido—¿Qué diablos te sucedió en el rostro? —preguntó al ver su mejilla amoratada.

—El lord estaba aburrido y decidió entretenerse repartiendo crucios y haciendo duelos entre nosotros. No me quejo de mis habilidades, pero tengo un límite como todos y al sexto crucios me retorcí como el peor de los gusanos—El mortifago soltó una risita sin mucha gracia—Así que estoy agotado y, me gustaría dormir por toda esta puta semana. Aun así, me he enfocado en resolver el acertijo sobre el elfo.

James se mordió los labios. No se sentía para nada bien el escuchar los relatos de su amigo. Se recordó así mismo que, debía insistir en la búsqueda para anular la marca tenebrosa. Trato de no tocar el tema de la tortura a la que este fue sometido, ya que sabía que el de cabellos largos no le agradaría hablar sobre eso.

—¿Y? ¿Lograste obtener una pista?

—Ninguna. —Confesó Snape—No soy el más sociable dentro del grupo y tampoco puedo ir preguntando por un elfo. Aunque tengo varias teorías, no lo sé, un elfo de Malfoy, padre e hijo se sienten los favoritos del Lord, pensé en los Lestrange, pero... para ambas familias no creo que dejen una posesión tan valiosa en las manos de un elfo.

James asintió, ciertamente Severus tenía razón ¿Quién sería capaz de confiarle algo así a un elfo doméstico? El auror guardó silencio por varios minutos, observando al mismo tiempo el gran esfuerzo que Snape hacía para no dormirse—Creo que deberías descansar.

—¿Es una orden o un consejo? —preguntó el mortifago.

—Las dos—Expresó el auror ligeramente preocupado—Mañana es la fiesta de mi hijo. Se celebrará en la residencia de los Black, pero si surge algo urgente envíame un cuervo.

—¿Para qué me lo dices, acaso estoy invitado? —Pregunto con burla el de ojos negros. Severus gruñó al sentir su mejilla arder—¿Surgió algo? No creo que pueda avisarte si me llegan a matar, Potter.

—¿Podrías dejar tu humor negro para otra ocasión? —James se quejó—Buscaré información por mi cuenta, le preguntaré a Dumbledore, tal vez se le ocurra algo.

Snape rodó los ojos ante la mención del anciano de barba blanca—Dumbledore—Susurro—Ha de estar muy feliz con todo lo que hemos descubierto ¿A que sí? Solo espero que no vaya a hablar más de la cuenta.

—No lo hará—Le tranquilizó—Cumplirá su palabra al pie de la letra.

Severus no estaba muy seguro, pero no le toco otra que creer en las palabras del auror, con gran esfuerzo se colocó de pie, tambaleándose por la falta de fuerza en su cuerpo—Desactiva el flu antes de salir, Potter—Pidió.

El auror asintió y observó al hombre subir con gran esfuerzo las escaleras hasta el segundo piso, James se preguntó si era necesario asegurarse si el mortifago había llegado con bien a la habitación, pero sabía que Severus odiaba pedir ayuda. Rápidamente hechizo la red flu para que esta se desactiva una vez y él se marchara.

Cuando se apareció, encontró a su esposa y a Remus haciendo algunas decoraciones que se utilizarían para la fiesta de Harry en el pequeño jardín de la mansión Black. Todo estaba listo para el cumpleaños número diecisiete de su hijo y esperaba que este lo disfrutara al máximo.

—Bienvenido—Lily se acercó a su esposo y planto un beso en sus labios—¿Dónde estabas?

Remus observó a James para finalmente ladear la vista.

—Buscando el regalo perfecto para nuestro hijo, pero... ¿Qué se le puede dar a alguien que ya lo tiene todo? Empezando por una madre maravillosa con tu—Los labios de James acariciaron el cuello de la pelirroja haciéndola sonrojar.

—Tú también eres maravilloso, cariño—Lily río entre los brazos de su esposo—Y, ciertamente tienes razón. No he hallado algo adecuado para Harry, lo he pensado bastante y tal vez deberíamos dejar que él nos pida lo que él quiera—La mujer beso la nariz de su esposo. Sus intenciones tras esas palabras era asegurarse de alguna manera de que James no se opusiera en la futura relación que su hijo daría a conocer.

James asintió, no le pareció una mala opción—¿Por qué eres tan inteligente?

—El universo lo quiso así—Lily regresó a las decoraciones—Sirius estuvo preguntando por ti. Está en la biblioteca así que pasa a verlo.

El auror asintió y dio media vuelta para encaminarse en tal dirección, pensante de todas las cosas que vendrían ahora con el cumpleaños de su hijo y la destrucción de los Horcrux. Era un tema bastante complejo y delicado. Le preocupa la seguridad de su familia y de sus amigos, pero, estaba dispuesto a dar su vida por el futuro de las personas que amaba.

Un sollozo a mitad de camino hizo que el auror se detuviera detuvo al escuchar. Observó a un elfo ya viejo sollozando frente a un enorme tapiz que se hallaba pegado en una de las paredes del lugar.

—¿Por qué lloras, Kreacher? —Pregunto, sabía que el elfo no le respondería. Si bien no seguía las órdenes de nadie en el lugar, el elfo, siempre se aseguraba que todo estuviera limpio y ordenado.

El elfo no respondió, pero James respondió así mismo al saber la respuesta: Regulus Black. El hermano menor de Sirius que, hasta donde tenía entendido había hecho parte de las filas del Voldemort y murió a causa de este.

—No tienes que llorar, Kreacher—Trato en vano de animarlo—Sigue cuidando de sus cosas tal cual como lo has hecho ahora, mientras lo recuerdes ya es suficiente honor, mientras continúe en tus pensamientos él seguirá vivo.

El elfo sollozo—Mi amo...—Susurro—Mi amo era mi amigo. Yo no era su elfo doméstico. Me gustaría estar con mi amo en este momento.

El auror suspiro largamente y, dio un par de palmadas en la cabeza de este, tratando de darle algo de consuelo con su toque.

James sintió una especie de pitido en sus oídos y, algo parecido iluminarse en su interior. Se sintió como un estúpido al tener la posible respuesta frente a sus narices. Se aclaró con fuerza la garganta y decidió preguntar.

—Kreacher. ¿Sabes si Regulus tenía un guardapelo? ¿O un objeto parecido a eso?

El elfo se limpió las lágrimas. Rápidamente el auror noto como este parece temblar—Eso lo mato...—Susurro con gran pena—Eso mato a mi amo.

Las manos de James picaron, sus manos temblaron—¿Qué lo mató, Kreacher? ¿Qué cosa?

El elfo observó al auror—Ese objeto lleno de magia extraña... eso mató a mi amo.

WOWOWOWOWWOWOWOWOWO

No se como sentirme al saber que james descubrió el solito JSK JSK un Horcrux. XDD es que siempre lo ponemos de tonto. KSJSKDJ

PDT: WEY mi sev :c pobrecito.

PDT2: Tiempos oscuros se acercan. Preparémonos para gritar y llorar.

PDT 3: UwU tal vez escriba un limoncito antes que todo se vaya a la chingada.

¿Qué creen que sucederá?

Las leo.

Gracias por sus votos y comentarios.

El mortifago & yoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora