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Pajaritos a volar
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Harry soltó un sonido gutural de lo más inhóspito de su garganta. Solo quería que le dejaran ir. Solo quería soltar aquellas manos que se clavaban con furia sobre sus hombros.
No le dolía aquello, no le dolía que clavaran los dedos tan fuerte en sus brazos y hombros al punto de llegar a lastirmarlo. Le dolía más el hecho de que esas manos no le soltarían. No lo harían. Lo arrastrarían a saber donde y harían lo que fuera con él.
Rogó en silencio que lo soltaran... que lo soltaran para perseguir al rubio allá a donde se lo hubieran llevado y molerle la cara a golpes. Primero a él y luego al imbecil de los ojos azules y la cicatriz.
La furia le hundía el pecho, por favor, que alguien le dejara llorar, gritar, desaparecer... cualquier cosa menos estar ahí.
Volvió a insultar a aquel ser mezquino de barba blanca. ¿No se suponía que estaba allí para cuidarlo?, muchas noches se hartó de rezar para que las cosas fueran mejor, ¿y de qué sirvió?.
El perro, sin embargo, siguió ladrando sin parar, en una postura defensiva. Tan solo quería proteger a su dueño de aquellas personas.
-Escúchame, peluca-Dijo condescendiente uno de los hombres que bajó del caballo y se posicionó junto con Tomlinson-Calla a tu jodido perrito si no quieres que lo haga yo por tí.
-¿Qué tal si te callo yo de un puñetazo en la tráquea?-Amenazó la cólera del castaño con su barbilla pegada al suelo y sintiendo como una rodilla presionaba sus costillas. Fruncía el ceño al notar como retorcían cada maldito músculo de su brazo con saña.
El chico de pelo negro infló su pecho amenazante y se acercó hacia Harry imponiendo autoridad, pero Louis le detuvo con una mano sobre su abdomen.
-Oh vamos, ¿en qué momento se perdió vuestra civilización, chicos?-Dijo el de ojos azules. Aquel tono, esa manera de hablar, su modo de gesticular y formar frases. Aquella presencia elegante, pero aterradora. Aquella tranquilidad tan espeluznante al estar a punto de cometer una atrocidad, el azul de esos ojos afilados, capaces de poner de rodillas a cualquier ser que se topara con él... le recordaba tanto al hombre que mató a sus padres que solo le apetecía partirle la cara a patadas. ¿Quién coño era ese tal Louis Tomlinson?, ¿Y por qué tenía aquel tatuaje idéntico?.-Zayn por favor, solo estamos dialogando con este caballero, nosotros no somos partidarios de usar la violencia. ¡¿Verdad señores?!-Alzó firme la voz con media sonrisa vacilona. Lo que provocó las mofas y las risas entre todos los allí presentes.
Los límites de la furia colmaban las entrañas de Harry. ¿Pero qué podía hacer?, estaba comiendo suelo. Literalmente
-Estas no han sido las mejores formas de presentación, he de admitir.-El joven de ojos azules se quitó el otro guante. Su mano estaba impoluta -obviando las cicatrices y heridas por toda la superficie cutánea- sin tatuaje alguno.-Tú mereces un trato más especial. A ver, tratad con delicadeza al chico, ¿sí?. Ponedle de rodillas, quiero verle bien la cara.-Los hombres que agarraban a Harry por los hombros lo colocaron de rodillas aún sujetándole.
Mechones rizados de cabello caían por su frente. Su gorra se había caído al suelo.
De su nariz y labio emanaba una hilera de sangre que goteaba al suelo.
Y a pesar de todo aquello, Harry no bajó la cabeza en ningún instante. Mantuvo el mentón en alto todo el tiempo, mientras una mirada letal escrutaba a aquel sujeto. Aunque el obvio tembleque de sus labios y su respiración agitada delató por completo su falsa seguridad. Estaba atemorizado
Los orbes azules le recorrieron todo el rostro. Sus facciones frías hacían que la piel de Harry se erizara.-Hm, habéis sido demasiado bruscos, mirad como sangra.-Aunque por sus palabras parecía alguien amable, era obvio que aquellas palabras escondían mucho más de lo que Harry era capaz de saber.-Quiero que le tratéis con cariño, sabéis que es alguien muy valioso.-Limpió con el dedo pulgar la sangre de la nariz del ojiverde junto a una sonrisa maquiavélica.-Ahora mismo Harry... hay gente matándose por tí.-Dijo de manera tranquila-Cada una de estas gotas de sangre son más valiosas que un puto bloque de oro.-admiró sus dedos impregnados del líquido escarlata.
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𝚃𝚑𝚎 𝚠𝚘𝚛𝚕𝚍'𝚜 𝚗𝚘𝚝 𝚜𝚊𝚏𝚎 𝚊𝚗𝚢𝚖𝚘𝚛𝚎 ᴸᵃʳʳʸ ˢᵗʸˡⁱⁿˢᵒⁿ
Hayran KurguMamá siempre decía, "Cariño, acuéstate y deja prendida la luz. Cuando termine de redactar el informe de hoy subiré a darte el beso de buenas noches", pero aquel beso nunca llegó... Un virus arrasa con el 76,2 % de la población mundial. A diferencia...
