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La venganza es dulce y no engorda (Alfred Hitchcock)
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Después de unos encuentros un poco extraños dentro de aquel invernadero, Harry y Louis se encontraban fuera.
Y es que la propuesta de Louis había sido demasiado extraña. Cuando dijo que tenía una sorpresa realmente no mentía.
En parte agradeció salir de aquel laberinto de tomates, ojos azules y supuestas lámparas de aceite de una tal segunda guerra mundial. Por lo menos sabía que si Louis volvía a acorralarle de nuevo y volvía a poner esos putos ojos persuasivos encima de él, podría correr lejos antes de sufrir una parada del miocardio nuevamente.
Y es que cuando pensó que Louis le había acorralado tras esa mesa de herramientas, con esos ojos que le hacían expulsar sudor gélido por cada poro y que buscaban algo que Harry no era capaz de comprender, pensó que no saldría vivo de allí.
No sabía si Louis le quería hacer daño, si tramaba algo más turbio con él, no se terminaba de fiar.
Pero sin más, Louis preguntó, "¿Te fías de mí?" y Harry no respondió nada porque el azul salvaje de aquellas esferas brillantes volvía a dejarle sin palabras.
¡Obviamente no!.
Y lo siguiente que el líder añadió fue, "¿Qué te parece si ampliamos el paseo?"
Harry no supo bien porque dijo que sí, pero sorpresivamente aceptó. Bueno, realmente sí sabía el motivo de su respuesta, y es que Louis le asqueba e intrigaba a partes iguales. Simplemente quería saber cual sería el siguiente paso de Louis, ¿Cuál era su motivo para cambiar tan abruptamente de la noche a la mañana?.
Así que justificó su respuesta como "fines de investigación". Total, ya no le quedaba mucho que perder.
Y ahora se encontraba fuera del pueblo, con la gigantesca puerta principal de aquel maldito imperio inexpugnable cerrada a sus espaldas, un caballo en frente de sus narices y a Louis con una escopeta colgada en su hombro recolocando el asiento del caballo.
A veces se preguntaba como llegaba a meterse en ese tipo de cosas. Y lo mejor, ¿Cómo salía vivo de ellas?.
¿Conocen el dicho "la curiosidad mató al gato"?, bueno, pues por alguna razón Harry era un felino curioso que milagrosamente aún conservaba la vida.
Cosa que Harry tampoco podía explicar.
—¿Estás listo?—Preguntó Louis con una sonrisa.
Harry seguía sin dar crédito. Su cara era un completo poema- N-no s-, ¿A dónde se supone que vamos?.
—Vamos a hacer algo divertido.
Harry comenzó a arrepentirse de haber aceptado ir con Louis a saber Dios donde.
—¿Qué coño te ha pasado?—Preguntó frunciendo el ceño y sacudiendo levemente su cabeza, realmente no comprendía nada.
—¿Te soy cien por ciento sincero?-Subió en el caballo con una agilidad envidiable.—Estoy intentando ser amable contigo y realmente no se bien como hacerlo. ¿Tanto se nota?.
—¿Padeces alguna enfermedad mental chunga que no me hayas dicho?.
Louis sonrió y ladeó al caballo para poder mirar a Harry a los ojos. Alzó sus hombros en un signo de ignorancia.
—Alguna que otra, creo. Bah que más da. Sube.
Harry suspiró, mordió la cara interna de una de sus mejillas y observó a ambos lados del bosque oscuro donde se encontraba.
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𝚃𝚑𝚎 𝚠𝚘𝚛𝚕𝚍'𝚜 𝚗𝚘𝚝 𝚜𝚊𝚏𝚎 𝚊𝚗𝚢𝚖𝚘𝚛𝚎 ᴸᵃʳʳʸ ˢᵗʸˡⁱⁿˢᵒⁿ
Fiksi PenggemarMamá siempre decía, "Cariño, acuéstate y deja prendida la luz. Cuando termine de redactar el informe de hoy subiré a darte el beso de buenas noches", pero aquel beso nunca llegó... Un virus arrasa con el 76,2 % de la población mundial. A diferencia...
