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Nunca vaciles en tender la mano; nunca titubees en aceptar la mano que otro te tiende (Juan XXIII)
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Harry no creía estar recorriendo los sombríos pasillos de aquel edificio nuevamente al lado de Louis y su linterna de luz blanquecina.
No hubo demasiada conversación entre ambos mientras caminaban en dirección a la salida.
La mezcla de olor a humedad y amoniaco le aturdía, y el eco de las pisadas retumbaban en sus sienes dolorosamente. Así que tampoco le apetecía demasiado hablar y menos si era con Louis.
Pero se había lanzado a la aventura, ahora no le quedaba de otra que escuchar sus estúpidos monólogos plagados de ego y vanidad.
Eso le pasaba por atrevido.
Despues de unos largos minutos de silencios extremadamente largos y escaso contacto visual, Harry perdió la cuenta de todas las escaleras que bajó, estaba demasiado distraído dándole vueltas a las mismas preguntas que tenía en su cabeza, pero que no se había dado el momento adecuado como para realizarlas en voz alta.
-Siento si todo esto te está pareciendo demasiado extraño, ¿es así?-Preguntó Louis sin agitarse un mínimo mientras bajaban una planta más.
¿Cómo cojones lo hacía?, despues de la décima planta, Harry sentía que le iba a explotar una costilla del cansancio.
-Desde luego-respondió Harry agitado. Llevaba varios días en reposo, su condición física estaba hecha una pena.
Louis no dijo nada más. Harry supuso que tampoco tenía mucho más que aportar a la conversación.
Cuando llegaron a la primera planta, Harry pudo observar el estado demacrado de aquel hall que alguna vez fue un sitio sofisticado y vanguardista.
Podía habitarse aún, pero se notaba el paso de los años.
Louis sin perder mucho más el tiempo, empujó la puerta principal del edificio.
El ojiverde se tomó unos segundos para observarlo todo un poco más a detalle y después caminó hasta la salida, donde Louis sostuvo la puerta como todo un caballero.
Harry no dijo ni gracias, se limitó a juzgarle con la mirada y chasquear la lengua inconforme.
Cuando salió y sintió el aire fresco chocar contra su dermis no pudo evitar que su corazón papitara rebosante de entusiasmo.
Levantó la mirada y volvió a ver aquel cielo plagado de estrellas brillantes.
-Vaya...-Suspiró-¿Te preguntabas si todo esto se me hace extraño?, no sabía que una persona tan ocupada como tú tendría el tiempo suficiente como para llevarme a dar una vuelta bajó las estrellas.-Bromeó en un tono sarcástico-¿Crees que el jodido fin del mundo tiene tiempo para este tipo de absurdeces?
Por muy oscura que fuera la noche, los ojos azules de Louis seguían siendo brillantes.
El mayor cerró la puerta y caminó hasta quedarse a unos centímetros cerca de Harry.
-No es el fin del mundo el que pierde el tiempo, soy yo el que lo hace.
-¿Y conmigo?, halagador-Bromeó poniendo su mejor cara de asco.
Estos comenzaron a caminar, manteniéndo cierta distancia entre ambos-Mi padre me enseñó que por mucho que se derrumbe el mundo a tus pies y las personas comiencen a comportarse como verdaderos animales, siempre debes mantener tú caballerosidad por delante. Supongo que esa es otra de las cosas que nos diferencia al resto del reino animal, ¿no crees?.
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𝚃𝚑𝚎 𝚠𝚘𝚛𝚕𝚍'𝚜 𝚗𝚘𝚝 𝚜𝚊𝚏𝚎 𝚊𝚗𝚢𝚖𝚘𝚛𝚎 ᴸᵃʳʳʸ ˢᵗʸˡⁱⁿˢᵒⁿ
Fiksi PenggemarMamá siempre decía, "Cariño, acuéstate y deja prendida la luz. Cuando termine de redactar el informe de hoy subiré a darte el beso de buenas noches", pero aquel beso nunca llegó... Un virus arrasa con el 76,2 % de la población mundial. A diferencia...
