Capitulo 2: Tradición

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Mayte se levantó muy entusiasmada por su primera oportunidad y claro tal vez no era lo que esperaba, pero era un buen inicio se alistó lo más formal que pudo, tomo un café y unas 2 rebanadas de pan tostado y ese fue su desayuno, salió en dirección al consultorio de Ilse, cuando llegó no había nadie así que llamo a la puerta y quién abrió fue una chica de cabellera negra, ojos cafés y gafas, morena y una leve perforación en la nariz, se veía alrededor de unos 28 o 29 años.

???: ¿Si? – miro a Mayte.

Mayte: Buenos días estará Ilse María Olivo……. – fue interrumpida.

???: Ilse es para ti – grito y cerro la puerta, cosa que dejó a Mayte desconcertada, al poco tiempo se volvió abrir la puerta y vio a una mujer de cabello corto y rubio con ojos cafés y vestía un traje rojo.

Ilse: ¿Qué necesitas? – se cruzó de brazos y miro detenidamente a Mayte.

Mayte: Soy Mayte Lascurain Arrigunaga y…… - fue interrumpida.

Ilse: Ah claro Mayte la novia de Manuel – chasqueo los dedos – Bueno mira como Manuel me comentó que tú aceptabas no necesito revisar nada y más al saber que eres una recién egresada se que me serás de mucha utilidad así que pasa – se adentro al interior del edificio y Mayte se metió, cerro la puerta y la siguió ya que seguía hablando – te voy a mostrar tu lugar de trabajo para que comiences de una vez a organizar y agendar mis consultas ¿Estás de acuerdo? – la volteo a ver.

Mayte; Si claro y le agradezco la oportunidad – dijo con gratitud.

Ilse: Bueno este es tu lugar – llegaron a una puerta donde al lado estaba una pequeña recepción y bueno aquí te deje las citas que son y cada cuánto les toca seción, necesito que las organices cuanto antes – le mostró un folder azul y Mayte solo asintió – bueno una última cosa cada vez que alguien quiera pasar a verme me tienes que avisar está claro – la miro con severidad y ella asintió con calma con esto Ilse se adentro a su cubículo y Mayte empezó con su trabajo.

???: ¿Quién es esa? – estaba sentada en un sillón.

Ilse: La novia de Manuel y ahora mi secretaria – se sentó a su lado.

???: Desde cuándo a Manuel le empezaron a gustar las monjas – rio levemente.

Ilse: Que quieres que te diga Ivonne a mi con que cumpla con su trabajo me basta – la miro.

Ivonne: Mínimo eso sí no está fea – volteo a ver a Ilse.

Ilse: No me digas ¿qué te gustó? – rio ante el comentario.

Ivonne: Si pero no es mi tipo al verla tan formalita la veo más del tuyo – le dio un golpe a Ilse.

Ilse: Sabes que no le hago a eso – sonrió.

Ivonne: Dime una cosa Ilse piensas seguir con ese disfraz de niña buena, porque tú muy bien sabes en el fondo que no lo eres – se cruzó de brazos.

Ilse: Si, sabes que yo hago esto por mis padres – dijo algo triste.

Ivonne: Lo se, se que no quieres hacer que su reputación caiga y que debes seguir la tradición, pero no te engañes esto no es lo que quieres – la volteo a ver – a ti te apasiona la música y quieres estar detrás de un escenario, no de un consultorio escuchando conflictos – se cruzó de brazos.

Ilse: Lo se pero sabes que mi papá y abuelo son psicólogos y mi mamá psicoterapeuta es ya la tradición – dio un suspiro.

Ivonne: Ay amiga si dejaras de pensar en lo que ellos quieren para que finalmente pienses en ti – se levantó del sillón.

Ilse: No me hago a la idea de cortar relación con mis padres – miro al suelo.

Ivonne: No fue fácil pero al menos ahora se que valió la pena – tomo su bolso – piénsalo al menos y me voy tengo que ir a entregar un artículo para la columna – dijo antes de salir.

Ilse: Ivonne se que haces lo que quieres pero lo haces a escondidas por lo mismo – trato de defenderse.

Ivonne: No Ilse yo no me escondo, la sociedad es la que me quiere esconder, yo sé que aunque escriba buenos artículos para uno de los periódicos más importantes ellos los toman y ponen el nombre de otro y si me molesta, pero que no se te olvide que en este mundo hay que subsistir y a mí no me queda de otra – salió del consultorio y dejo a Ilse pensativa hasta que un toquidos en la puerta la saco de sus pensamientos.

Mayte: Disculpa que la interrumpa pero la pareja Mendoza viene a su cesión de las 9:30 del día – se quedó en la puerta.

Ilse: Si hazlos pasar – sacudió su cabeza levemente y Mayte solo asintió, salió para dejar pasar a la pareja y seguir con su trabajo, en la hora de la comida Ilse salió de su oficina sin decir nada y Mayte no sabía si salir o quedarse por lo que decidió quedarse a pesar de tener hambre aunque alguien llegó para hacerla cambiar de opinión.

Mayte: Ahora ¿Quién será? – fue la puerta ya que el timbre no paraba de sonar y ahí vio a su prometido – Manuel ¿Qué haces aquí? – sonrió.

Manuel: Pues tu qué crees Maytis, vine a invitarte a comer para ver qué tal va tu primer día en trabajo – le dio un beso.

Mayte: Manuel que más quisiera pero no puedo, Ilse se fue sin decir nada y no sé si irme – lo miro apenada.

Manuel: Vamos May es la hora de la comida y no creo que te vaya a decir nada es una buena persona – jugueteo con su mejilla y Mayte no se pudo negar.

Mayte: Está bien pero que sea rápido y un lugar cercano – cerro la puerta y se fue con Manuel, aunque lo que no se espero fue que Ilse estaría en el mismo restaurante al que iban, Ilse estaba por irse hasta que vio a Mayte primero.

Ilse: Ay es cierto estaba tan metida en mis pensamientos que se me olvidó decirle a Mayte que se podía ir a comer – pensó con culpa pero al ver luego con quién entró se quedó sorprendida, así que se quedó para ver qué sucedería.

Mayte: Mi amor estoy muy emocionada pero siento que Ilse es muy estricta, aunque bueno estoy acostumbrada – reviso la carta del restaurante.

Manuel: Tal vez este presionada tenle paciencia – le tomo la mano y Mayte sonrió.

Mayte: Que más puedo pedir tengo todo para ser feliz un trabajo en mi área, el amor de mi vida a mi lado y una familia que me apoya – dijo entusiasmada y a esto Manuel le dio un pequeño beso e Ilse aprovecho para irse, salió molesta por lo último que escucho.

Ilse: Ella tiene todo para ser feliz y en cambio uno aquí teniendo que seguir una estúpida tradición – pateó una piedra molesta, sin más siguió el camino a su consultorio y se encerró en su consultorio hasta que al poco tiempo escucho a Mayte que había llegado estaba ocupando su lugar de trabajo – Mayte – llamo su atención y volteo a verla.

Mayte: Si dígame ¿necesita algo? – pregunto con una sonrisa.

Ilse: Dime ¿Quién te dio permiso de salir porque yo no? – se cruzó de brazos molesta.

Mayte: Nadie pero es que…… - No pudo completar su frase.

Ilse: Pero nada niña espero que esto no se vuelva a repetir – alzó la voz – no puedes tomarte atribuciones así y si no estás de acuerdo ahí está la puerta – señaló a la puerta.

Mayte: Si le ofrezco una disculpa esto no volverá a suceder – agachó el rostro
Ilse: Bien ahora quiero que termines con tu trabajo antes de la 4 de la tarde porque si no te puedes ir despidiendo – sin más se devolvió a su consultorio y Mayte con impotencia que tuvo que guardarse para si misma siguió con su trabajo lo más rápido que pudo.

Continuará……………….

Con tu amorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora