Liliana entro molesta al camerino, las chicas la seguían detrás trataban de calmarla, pero ella solo se soltó a llorar, el abandono de su novia estos días más verla ahí tan sonriente con aquella mujer la hizo sentir insegura, esto no había pasado en mucho tiempo, Ilse la abrazo y Mayte le dio palabras de aliento, Isabel hubiera querido decir algo, pero no sé sintió con el derecho de hacerlo y solo guardo silencio.
Liliana: Ya no puedo soportarlo - se seco las lágrimas - voy hablar con ella.
Ilse: Será lo mejor Lili, pero Ivonne a estado a tu lado este tiempo no creo que ahora lo haga, dudo mucho que esa mujer le gusten las chicas, tranquila por favor - Liliana asintió, alguien tocó la puerta e Isabel la abrió.
Mildred: Niñas alguien quiere hablar con ustedes.
Mayte: ¿Con nosotras? - pregunto desconcertada.
Mildred: Si les presento a la señora Amparo Espinoza - entro una mujer de estatura 1.60, tez morena clara, cabello esponjado color cobrizo y con una vestimenta bastante elegante.
Amparo: Un gusto conocerlas - estiro la mano e Ilse la toma - se preguntarán el porque quiero hablar con ustedes - le dio la mano a Liliana.
Ilse: Ciertamente señora - Mayte fue a la última que saludo con una sonrisa.
Amparo: Tengo una hija casi de su misma edad, saben ella desde que tenía 15 años cuando formó un grupo con sus amigos llamado media luna supo que quería dedicarse a este medio de la música, nosotros no confiamos mucho en eso y le pusimos como condición que debía estudiar una carrera universitaria y que si aún culminándola quería seguir cantando yo misma la iba apoyar y así fue desde Agosto a estado buscando hacer un grupo, aunque nadie realmente llegó a estar dispuesto a ir al viaje que implica todo esto, las 3 me parecen muchachas muy talentosas y ahora bien si lo que quieren es una oportunidad para brillar más en los escenarios yo se las puedo ofrecer - sonrió.
Ilse: ¿Quiere que formemos una agrupación con su hija? - pregunto sorprendida.
Amparo: Exactamente y claro mientras estén dispuestas.
Mayte: ¿Nos quiere a las 3?
Amparo: Claro.
Liliana: Bueno esto es realmente sorpresivo para nosotras, está claro que no lo esperábamos.
Amparo: Tranquilas tienen hasta último día de enero para responderme, hoy es 24 de Diciembre así que aún tienen tiempo, aunque le suplico que se apresuren pues realmente ya solo sería emprender el viaje a Francia para ultimar detalles pequeños, así que les agradezco su tiempo y les dejo mi tarjeta para que me comuniquen su decisión - la güera tomo la tarjeta - hasta pronto.
Todas: Hasta pronto - la mujer salió junto a Mildred.
Mayte: Ilse está es la oportunidad que habías estado esperando - sonrió.
Ilse: No lo se May no creo que yo de el ancho en una agrupación... Auch ¿qué te pasa? - volteo a ver a Liliana que le había dado un pellizco.
Liliana: Haber si así dejas de decir tantas estupideces, por dios te oyes mujer, tu tienes el talento que se necesita y más - la güera no supo que decir.
Mayte: Odio decirlo, pero es verdad deja de decir tanta basura - le sonrió.
Isabel: Ya ni la muelas güera deja de decir tanta incoherencia.
Mayte: Buena ya también no le echen montón si no ahí si me van a conocer a mi - tomo a Isabel y le revoleteo el cabello.
Mientras tanto Ivonne y Mimí estaban disfrutando de su velada, había pequeñas risas, una plática extrañamente divertida, a decir verdad a la pelinegra le gustaban mucho las pláticas profundas y vaya que la castaña se la estaba dándole era si como nadie más estuviera solo ellas dos, hasta que fueron interrumpidas por la mesera, todo fue relativamente normal al menos en la jornada laboral, al momento de ir a casa Liliana subió las escaleras molesta hasta el apartamento de su novia, se sentó en el sofá y no pudo más que llorar pues las imágenes de hoy la lastimaron, no era una plática normal, ese brillo estaba en ambas, se escucharon unas llaves en el picaporte y al abrirse la puerta vio a la pelinegra totalmente ebria.
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Con tu amor
RomantizmCuando todos creen que tienes una vida perfecta no ven más hay de la fachada y esto lo sabía muy bien Mayte Lascuráin ya que lo vivía en carne propia, pero el toparse con su jefa Ilse Olivo no la ayudo más que destruir lo poco que la hacía feliz por...
