Alassia.
Esta noche, Wilhemina debía dormir conmigo debido al corto circuito que nos había dejado encerradas a ambas en mi habitación. Lamentablemente, nos quedamos sin esa linda cena, no tengo idea de cómo hicieron los demás para ir a sus habitaciones o si pudieron pero, en este momento, lo que más me importa es ver cómo haremos para dormir.
—Duerme en la cama si quieres, yo dormiré en el sofá.— Le digo colocando una almohada sobre el angosto sillón al pie de la cama, es sólo una noche.
—No...—No dejaría que ella durmiera allí, su escoliosis puede dolerle si no descansa como se debe, y aunque no estemos en los mejores términos aún tengo algo llamado "humanidad" por ella.
—Sí y punto. Estas loca si crees que te dejaré descansar en el sofá, no quiero que duermas en una posición incomoda para tu espalda.— Condeno concluyendo con la conversación.
—Duerme también en la cama, es enorme.— Palmeó un lugar a su lado. Era cierto, la cama era de dos plazas, tranquilamente podríamos dormir las dos sin mayores dificultades.
—No lo sé...—No dudaba por el espacio, dudaba del hecho de que dormiría con ella, la mujer de la cual alguna vez estuve locamente enamorada, pero con que ahora también me encuentro en guerra... Una guerra en la que, en este preciso momento, se encuentra pausada.
—Anda, prometo no patearte.— Río levemente, logró convencerme.
Me acomodo a un lado de ella, a una distancia prudente y en donde ni siquiera nos rocemos. Me digno a cerrar los ojos y, en tan sólo unos segundos, caigo en los brazos de morfeo. Supongo que tanto gritar y golpear la puerta del baño me dejó exhausta.
A la mañana siguiente, amanecerzco producto de un leve movimiento que había hecho la persona a mi lado.
La luz ya había regresado al hotel hacía varias horas, sólo que al estar dormidas no lo habíamos notado. Observo mejor mi alrededor, la luz del baño encendida, la puerta tirada en el suelo junto con los picaportes, la silla de escritorio junto a la bañera...
Pero qué desastre.
En ese momento, reparé en la posición en la que habíamos acabado durante la noche. Yo, perfectamente acomodada entre los brazos de la colorada, los cuales me envolvían con la suficiente calidez como para hacerme desear que las horas no pasaran. Mi cabeza, acurrucada en el hueco bajo su mentón y, finalmente, mis manos tomando un puñado de tela de la ropa que llevaba puesta, como si me aferrara a ella con todas mis fuerzas.
Cuidadosamente me zafo de ese agarre, una pequeña parte de mí se arrepiente de haberse apartado, aunque no sé bien la razón. Aparto el pensamiento rápidamente, en su lugar, opto por cambiarme de ropa y alistarme para el tercer día de la cumbre. Hoy dejaríamos el hotel y seríamos llevados a un complejo de cabañas en las afueras de la ciudad. Quedan situadas literalmente en medio del campo. Eso me agrada, ver el horizonte que se divide en cielo y tierra por una delgada línea, el olor a césped recién podado, la paz y el silencio que inundan mis oídos. No más autos, ni gritos, ni tampoco bocinas ruidosas.
Me siento junto al cuerpo de la colorada con mucha delicadeza y con mi mano derecha acaricio su brazo en un intento de despertarla suavemente. Sus ojos se abren y entonces me regala una de sus sonrisas, le aviso que ya es algo tarde y que debemos desayunar lo antes posible si queremos llegar al complejo de cabañas antes de la tarde. En respuesta, sale de mi habitación y se dirige a la suya, yo me he quedado a ordenar todo. Inicio por empacar mis cosas y cerrar la valija, luego coloco la silla de escritorio en donde estaba, afortunadamente no sufrió ningún daño, aunque no puedo decir lo mismo de la puerta. Pues la misma yace en el suelo como si fuera una alfombra, la coloco de pie apoyada sobre una de las paredes, no es algo que un par de visagras y un carpintero no puedan resolver.
ESTÁS LEYENDO
Efecto Ivermony
FanfictionPara muchos estudiantes Wilhemina será su más grande pesadilla y les dará motivos para temblar. Pero, quizás Alassia no aplique a la regla. "(...) Quién hubiera dicho que a la profesora más temida de la institución, inalcanzable, fría, distante, abr...
