Alassia.
La jornada escolar había acabado hace unas horas, probablemente todos estaban en sus habitaciones haciendo sus cosas o tal vez en alguna clase extracurricular, pero con Tara seguíamos maquinando acerca del último anuncio que habíamos recibido aquella mañana.
No tuve otra opción más que contarle lo de la visita de la abuela de Wilhemina, de lo contrario no sería capaz de ayudarme con todo este asunto del famoso "Tratado Venable-Langdon".
Mi morocha amiga se encontraba igual de impactada que yo con respecto de las condiciones que aquel trato establecía. Sé que no nos involucra a ninguna de las dos directamente, pero a fin de cuentas, cualquier cosa que incluya el bienestar o malestar de Mina claro que me afecta.
Nos escabullimos a la biblioteca sin que nadie más que la bibliotecaria nos vea. Tomamos prestada una laptop para poder utilizarla en algún sitio donde nadie pueda molestarnos o ver lo que hacemos.
La biblioteca del instituto probablemente sea lo más atractivo de la edificación, es de un estilo barroco antiguo, su estructura es circular, así que las paredes están completamente cubiertas por estanterías de madera oscura, donde millones de libros yacen aguardando a ser leídos. Tiene seis niveles, pero en los dos pisos más altos se almacenan los registros de impuestos y esas cosas que no son de importancia.
Decidimos ir con Tara al cuarto piso. Sabíamos de la existencia de un lugar que nadie conocía, o eso creíamos.
El instituto se fundó hace bastante, no sé en qué año exactamente, pero sí lo suficiente como para que la estructura esté repleta de pasadizos secretos. El edificio en sí es antiguo, pero obviamente se ha ido reformando conforme pasaron los años. Ahora el interior es sumamente moderno, pero han dejado los túneles ocultos sin sellar, es obvio que no somos las únicas que saben acerca de ellos, pero probablemente sí quienes lo transitan.
Jalo de un libro en el librero que abre la puerta del pasadizo, para que seguida de mi amiga nos adentraremos con el fin de que nadie se entrometa en nuestra búsqueda de información.
Los planos de la construcción seguramente deben estar ocultos por algún lugar de la institución, pero jamás nos hemos tomado el trabajo de buscarlos seriamente. Con Tara sólo descubrimos el pasadizo de la biblioteca, el cual desemboca en el invernadero del ala sur. Ahí guardan las herramientas de jardinería para mantener prolijo el exterior de Olimpo. Este pasadizo también está conectado con otro al que nunca nos atrevimos a entrar porque una vez oímos ruidos, contando obviamente que allí tampoco hay luz.
—Muy bien, busqué el apellido Langdon y encontré esta foto publicada hace quince años en el antiguo periódico de la ciudad "Daily Times News". En el epígrafe de debajo sale... "La familias Raynold y Langdon en la fiesta del condado."— Tara me mostraba la pantalla haciéndole zoom a la fotografía.
En el cuadrado se podía apreciar a dos sonrientes parejas con sus respectivos hijos. De un lado dos niñas de entre doce y trece años, una de ellas es Hillary, el parecido es innegable. Y... Apuesto lo que sea a que la niña de largo cabello, gafas y bastón es Wilhemina.
Mi precioso ángel... Desde pequeña estás condenada a usar eso.
Del otro lado se encuentra un jovencito de cabello claro, realmente se me dificulta ver las facciones de todos, el hecho de que la fotografía sea en blanco y negro no me facilita las cosas.
—¿Hay alguna otra cosa? Realmente me importa un bledo la feria del condado de ese año.— La morocha sigue tecleando y buscando más abajo.
—Mira. "El caso indescifrado de Cordelia Langdon", aquí habla del homicidio de una jóven de diecisiete años que al parecer era hermana de Michael Langdon. Murió por envenenamiento.—
—Dios, qué horrible.—
—"El cuerpo de la víctima fue hallado en el bosque, junto al mismo se encontraba el arma homicida, una manzana que había sido intoxicada con cianuro.
Dios qué forma tan fea de morir, ¡rayos mira! Hubo una muerte similar un año después, el método fue el mismo, intoxicación. La víctima se llamaba Bianca Adler de 19 años.— Trataba de buscar patrones, dos chicas de más o menos la misma edad, muerte similar... El asesino debió ser el mismo.
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Efecto Ivermony
FanfictionPara muchos estudiantes Wilhemina será su más grande pesadilla y les dará motivos para temblar. Pero, quizás Alassia no aplique a la regla. "(...) Quién hubiera dicho que a la profesora más temida de la institución, inalcanzable, fría, distante, abr...
