Alassia.
El regreso fue lo más aburrido del mundo, ser los únicos en la institución tenía sus ventajas y desventajas. Lo bueno era que no había que hacer fila para la cafetería, tampoco se oía mucho ruido, los baños se mantenían más limpios, incluso se podía decir que el ambiente en sí era más "adulto" por así llamarlo. Sin embargo, extrañábamos las risas de en los corredores, las travesuras de los de primer año y también el hecho de ver caras distintas.
Los dos conserjes, la bibliotecaria, el cantinero y Wilhemina eran los únicos adultos en la institución, básicamente, la única autoridad propiamente dicha era Ivermony. Y ya sé lo que pensarán, es una sola persona contra más de treinta alumnos, podíamos hacer lo que quisiéramos, pero no. Nadie se atrevía siquiera a pasar frente a la puerta de la rectoría. Los mas pequeños de la preparatoria nos temíamos con las historias de terror que los mayores nos inventábamos. Les decíamos que si pasabas frente a su oficina... Corrías el riesgo de que su puerta se abriera y no regrasaras nunca.
Amábamos molestar a los novatos.
Pero era cierto, en el poco tiempo que llevaba aquí, se había ganado el rotundo respeto de todos. De todas maneras casi nunca se la veía, era el quinto día después de haber llegado del campamento y la última vez que la ví fue el sábado que llegamos. El domingo supongo que habrá ido a casa o con su familia, si es que tiene, pero no la he visto desde entonces.
Esta fue sin duda la semana más aburrida de mi vida, ninguna clase me resultaba interesante. Sumado a esto, Wilhemina había cancelado mis clases de piano, ya ni siquiera recuerdo la tonta excusa que me dio. Necesitaba tocar ese jodido instrumento, de alguna forma ese era mi escape, me sentía mejor luego de las clases con ella. A esta altura ya no sé si lo que me ayudaba era el piano en sí, o si era ella y su presencia.
Pasaban de las ocho y media de la noche y no tenía sueño, me paseaba por los pasillos sin rumbo alguno.
Me dirigí hacia el jardín para tomar aire fresco y acabé cortando una lavanda que planeaba colocar como señalador en alguno de mis libros, luego fui a la biblioteca pero por desgracia se encontraba cerrada, incluso pasé frente a la puerta de su despacho. Iba a seguir pero unas risas me llamaron la atención así que me detuve. Mi curiosidad fue mayor, por lo que me acerqué y en silencio traté de oír lo que decía.
-¿Cómo la estás pasando linda? Te dije que llevaras repelente por los mosquitos. Ya quiero que vuelvas, también te extraño por aquí, ahm... No en realidad, el trabajo de directora no es muy difícil. Parece que me tienen miedo, no han hecho ni un sólo berrinche. Sólo bromeo Hillie, me gusta el puesto de rectora, ni estamdo loca lo cambio...-¿Oí mal o dijo Hillie?
Ella... Estaba hablando con la directora Hillary, ¿así es como la llamaba? ¡Diablos! Ahora entiendo, por eso la directora le dice Mina.
No sé el porqué sigue doliéndome, supongo que siempre tendré la estúpida ilusión de que algún día ella vendrá corriendo a mis brazos. Debo dejar de romper mi propio corazón con ideas erróneas que yo misma pongo dentro de mi cabeza.
Me aparto de la puerta y salgo de el quinto piso, con los ojos algo rojos de tristeza inconscientemente acabo en el salón de música y el piano está ahí.
No tengo nada mejor que hacer, podría sentarme a distrnderme un rato.
Creo que estoy rompiendo la regla del toque de queda, se supone que los alumnos deben estar en sus habitaciones a las nueve de la noche...
Al diablo, me importa un bledo lo que Whilemina pueda llegar a decirme, en todo caso es culpa de ella que yo esté aquí, y soy su responsabilidad.
En un instante me veo sentada sobre el banquillo frente a las teclas. Lo único que alumbra aquella sala es la luz de la luna que se filtra por las ventanas, sin pensar, mis dedos comienzan a tocar las notas de la primer canción que cruza por mi mente. Head Above Water de Olive James.
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Efecto Ivermony
FanfictionPara muchos estudiantes Wilhemina será su más grande pesadilla y les dará motivos para temblar. Pero, quizás Alassia no aplique a la regla. "(...) Quién hubiera dicho que a la profesora más temida de la institución, inalcanzable, fría, distante, abr...
