Capítulo 39 "Soy tuya"

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Alex toma una de mis manos y entrelaza nuestros dedos, salimos de la mansión con dirección al pueblo, Thomas se quedó con otros vampiros ya que Irán a buscar a Derek

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Alex toma una de mis manos y entrelaza nuestros dedos, salimos de la mansión con dirección al pueblo, Thomas se quedó con otros vampiros ya que Irán a buscar a Derek. Según lo que Alex me dijo, quiere atacar a los vampiros. Quisiera preguntarle por Ethan, me gustaría saber sobre su vida, pero no sé si lo buscó para cobrar venganza.

Alex ha demostrado que no le tiembla la mano para matar.

Me recargo en el espaldar del asiento y cierro los ojos.

-Alexia. -Alex toma mi mano y me da un leve apretón, abro los ojos, él mira al frente y después posa su mirada sobre mí. -¿Qué te pasa? Estás intranquila.

-Es que hay algo que quiero preguntarte. -Él me mira confuso. -Es sobre Ethan. -Trago saliva.

-Según lo que me dijo Carlos, él está vivo, ¿dónde está? No lo sé, seguro que está ocultándose de Derek-dice mirando al frente.

Al llegar a casa Alex se despide se mí y se va, subo a mi habitación. Doy saltos de alegría, por fin estaré con Alex, sin golpes, maltratos, humillaciones, sin la estúpida de Dakota.

Me tumbo en la cama mirando al techo. Cuanto quisiera que mi madre estuviera viva, compartiera con ella mis alegrías; una lágrima se desliza por mi mejilla y de inmediato la limpio.

Bajo a la cocina para prepararme algo de comer. Después de devorar toda la comida dejo el plato en el fregadero y me dirijo a empacar.

Mañana nuevamente estaré viviendo con Alex, me pregunto que hará Thomas con la casa, si nos vamos de aquí. Aún recuerdo cuando llegué aquí con mi corazón destrozado, y, ahora me voy para comenzar una nueva vida.

Al terminar de empacar todo, me dejo caer en la cama, miro la hora en el reloj que yace en la pared y me percato de que son las ochode la noche.
Tocan la puerta y sólo me limito a decir un "Adelante"

Veo a Thomas, el cual camina y se sienta en la orilla de la cama.

-Vaya, veo que ya hiciste maletas -dice mirando la habitación.

-Sí, ¡abuelo regresaré con Alex! -chillo abrazándolo.

-Me alegra mucho, él te ama -dice y se pone de pie.

-Lo sé, yo también lo amo -digo y cubro mi rostro con las palmas de mis manos, la verdad sentí un poco de vergüenza decirle eso a Thomas, aunque ya lo hemos hablado antes. Lo único que escuché fue una carcajada de su parte, quito mis manos y lo fulmino con la mirada.

-Perdón..., es que... Tu das risa. -Casi no puede hablar por burlarse de mí.

-Abuelo, ya no te burles. -Hago pucheros, él pone los ojos en blanco, me da un beso en la frente y sale de la habitación.

Me dirijo al baño para darme una larga ducha, al terminar me visto con mi pijama y me tumbo en la cama, hoy no me dio tiempo de buscar empleo. Quizás otro día. Cierro los ojos y en unos minutos, me quedo dormida.

...

-Gracias, Melissa. -Ella me ayudó a guardar mi ropa en el armario. Me dedica una sonrisa y sale de la habitación.

Me encuentro en la mansión, Alex fue buscarme esta mañana. El ruido de la puerta abrirse me saca de mis pensamientos, veo a Alex que sonríe y camina hacia mí, para después colocar sus manos en mi cintura y yo en su pecho.

-Mañana te tengo una sorpresa. -Susurra en mi oído, suspiro al sentir sus labios en el lóbulo de mi oreja.

-¿Una sorpresa? -Asiente. -¿De qué se trata?

-No te lo diré. -Alex me da un casto beso en los labios. Luego besa mi mandíbula. -Eres mía, Alexia. -Besa mi cuello y ladeo la cabeza. -Dímelo, preciosa. Quiero escucharlo de tus labios.

-Soy tuya, Alex. Sólo tuya. -Gimo al sentir una leve presión de sus labios en mi piel, después comienza a succionar. Alex me está haciendo un chupetón. Lo aparto y el ríe. -¡Me hiciste un chupetón! -Exclamo y me miro en el espejo. Sólo espero que el maquillaje lo cubra.

-Se te ve... lindo. -Me abraza por la espalda.

-No me gusta como se ve. -Me cruzo de brazos y soplo el cabello que cae sobre mi frente.

Él suelta una carcajada.

-A mí sí. -Con un rápido movimiento por parte de Alex, llegamos a la cama. -Te deseo. -Alex ataca mis labios con pasión.

Extrañaba el sabor de sus labios, la humedad de su lengua. Lo extrañaba a él. Lentamente nos deshacemos de nuestra ropa. Sus besos descienden por mi mandíbula, cuello, clavículas, su lengua pasa por medio de mis senos, donde se detiene a jugar con ellos. Cierro los ojos mientras me deleito en sus besos, extrañaba tanto estar así con él.

Mi corazón late desenfrenado, mi respiración es inestable, jadeo cuando sigue bajando hasta llegar a mi intimidad. Él abre mis piernas y comienza a besarme, haciéndome temblar las piernas. Sujeto las sábanas con fuerza, al tiempo en que dejo escapar algunos gemidos.

Intento cerrar las piernas, pero Alex no me lo permite. Su lengua es tan experta y placentera que me bloquea mis sentidos. Después de un rato, siento que algo comienza a formarse dentro de mí, avisándome que estoy apunto de llegar a mi orgasmo, y Alex se da cuenta, por lo que comienza mover más su lengua.

Suelto varios gemidos al llegar a mi limite. Alex sube a mis labios y me besa, chillo porque no me he recuperado cuando siento que me penetra. Me aferro a sus hombros mientras enredo mis piernas alrededor de su cadera para sentirlo más en mi interior.

Él arremete contra mí con brusquedad, lo miro a los ojos. Alex me hace suya como a mí me gusta. Sus embestidas son fuertes y precisas, arrancando gemidos en cada estocada. Jadeo abrazándolo con fuerza por sentir que me voy a desmayar.

-Míra.... mírame, Alexia -gruñe con voz ronca y entrecortada.

Hago lo que me pide. Él tiene sus labios secos y una fina capa de sudor cubre su frente. Alex sujeta mis dos manos, entrelaza nuestros dedos y las deja apoyadas a cada lado de mi cabeza.

-Te amo -susurro extasiada.

-Eres mía, Alexia. ¿Cierto que sí, nena? -Muerdo mi labio inferior. Alex me suelta una mano para ponerla en mi cuello, haciendo un poco de presión-. Dime. -Sus movimientos van en aumento, cierro los ojos perdiéndome en el placer que me está proporcionando-. Ale... Alexia.

-Soy tuya -gimo, abro los ojos. -Bésame. -Alex me besa con desenfreno, lleno de pasión y lujuria.

Él besa mis mejillas y baja a mi cuello. De pronto, siento su mordida y grito por llegar al límite. Él también llega al mismo tiempo que yo.

Alex se alimenta de mí, y luego se acuesta a mi lado.

...

Melissa cepilla mi cabello, dado que Alex tiene una sorpresa para mí y me dijo que me tenía que arreglar.

Al terminar me miro al espejo, abro los ojos como platos al verme. Tengo puesto un hermoso vestido color turquesa, el cual llega a mis rodillas, mi maquillaje es suave, mi cabello con rizos perfectos. Y unos tacones.

-Se ve muy hermosa. -Dice Melissa.

-El señor Owens va a quedar boquiabierto. -Río al escucharla.

-Gracias. -La abrazo y le doy un beso en la mejilla.

Salgo de la habitación y bajo las escaleras, al llegar al salón veo a Alex, muerdo mi labio al verlo, se ven tan..., sexy. Tiene puesto un traje negro, con corbata. Camino hacia él para después besar sus labios.

-Estás hermosa -dice y besa el dorso de mi mano.

-Gracias, tú estás muy sexy. -Le guiño un ojo.

-¿Lista? -Asiento.

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