Anya Petrova
Entreabro mis ojos, encontrándome frente a mí a mi hermana y a Alexei, ambos lucen preocupados por mí, frunciendo su ceño y aliviándose al ver que reacciono. Estoy acostada en mi cama, con un leve dolor de cabeza que me impide seguir descansando.
—¿Qué pasó? —pregunto.
—Estábamos en el club tranquilamente, hasta que saliste a fumar y minutos después nos llegó un mensaje diciendo que te encontrabas mal y que estabas en la parte trasera del local. Fuimos a verte y estabas desmayada en el suelo —explica mi hermana—. Lo bueno es que ya estás bien. Debió ser el alcohol que tomaste...
—Solo bebió una copa —dice Alexei, extrañado—. Quizás te echaron algo —sugiere, preocupado.
—No lo sé —murmuro, sentándome en mi cama—. Tal vez.
No recuerdo haberme desmayado y mucho menos enviarle ese mensaje a alguno de ellos dos. Sí, me suena haber salido del club porque me estaba agobiando y me dio una pequeña crisis, en la cual quería estar sola y desahogarme fumando un cigarro mientras pensaba en todo. El shock de tener a mi hermana con vida duró poco, después de asimilarlo todo se derrumbó.
No podía dejar de pensar en que había matado a Duncan en vano. En que la promesa que hice fue a una tumba vacía. Mi mente no dejaba de recordar aquella noche que pasé junto a Duncan, por la trampa que nos había tendido Daryl y Alexei. También me acuerdo de la última vez que lo vi en aquel refugio, jurando vengarse de mí, pero no tuvo ocasión. Su suerte se había acabado.
Me consoló mi propia hermana cuando me vio llorar. Admito que odio que me viera así, más si es por la muerte de Duncan. Ella me comprendió, diciéndome que poco a poco ese dolor desaparecería. Katya no ha cambiado en estos diez años, sí físicamente, pero no mentalmente. Sigue siendo mi hermana menor a la que tanto quiero. Sigue teniendo ese mismo carácter noble y de querer ayudar a los demás.
—Pero es muy raro porque tenías el arma fuera —comenta mi hermana—. ¿No recuerdas que alguien se acercara a ti?
Niego con la cabeza.
—No me acuerdo de nada.
—Creo que hay algo más, pero no sé qué pueda ser —dice Katya, soltando un suspiro—. ¿Sabes que nuestros padres fueron a un restaurante a cenar? —cuestiona, alzando ambas cejas—. Después de que me contaras que se separaron, me resulta raro.
—Hablarán y, después de tener una charla, verán si vale la pena volver a ser pareja o no —le informo vagamente—. ¿Qué hora es?
—La una y poco de la mañana —responde Alexei—. Te vendría bien dormir, sabes que en un par de días será tu boda y necesitas estar bien descansada —sonríe—. No te preocupes por nada más que por tu matrimonio, Anya. Sé que será difícil no pensar en...
—Sí, es mejor —asiento con la cabeza, interrumpiéndolo.
Ambos se levantan de la cama en la que están sentados. Mi mejor amigo me da una sonrisa a modo de despedida antes de abandonar el cuarto. Mi hermana se inclina hacia mí, besando mi frente.
—Está bien desahogarse, Anya —dice, soltando un suspiro—. Sé que saliste fuera a llorar, por eso dejé que te marcharas sola. Porque necesitabas tu espacio y era lo mejor para ti. Ahora puedes volver a desahogarte, derrama todas las lágrimas que necesites para calmarte y volver a estar mejor. Ya verás que todo se solucionará...
—Nada va a solucionarse, Katya —digo, negativa—. Nuestra madre tenía razón, si él moría iba a arrepentirme y...
—Ya no vale la pena arrepentirse, solo te queda afrontarlo y seguir adelante. Llora para desahogarte, pero recuerda que tu vida sigue, no puede seguir estancada por él. Ya estuviste diez años mal por culpa de una venganza que, en este momento, te tiene mucho peor que antes. Debes aprender a soltar —me aconseja.
ESTÁS LEYENDO
El karma de Duncan [+21] ✓
Romantik«El destino los volvió enemigos, porque si fueran aliados, juntos tendrían el control del mundo.» ¿O puede haber un amor oculto tras esa cortina de humo, llamada odio? El pasado sigue presente en ellos, recordando esa relación que tuvo un final trág...
![El karma de Duncan [+21] ✓](https://img.wattpad.com/cover/326374952-64-k994711.jpg)