Duncan Lombardi
Me visto la misma ropa que utilicé ayer después de darme una ducha. Como es de esperar, estoy en el piso de mi querida novia, Marlene Dietrich. Tan solo estoy con ella para mantenerla tranquila y que no mande a alguien a volarme la cabeza, también para joder a Anya con cualquier plan que se nos venga a la mente para detener esa boda.
—No quiero que te vayas... —dice ella, desde la cama—. Anda, quédate un rato más.
Las mantas blancas de la cama cubren su cuerpo desnudo. Su cabello castaño le llega hasta la cintura, aunque luce un tanto despeinado. Tiene los ojos entrecerrados, somnolienta tras no haber dormido demasiado anoche.
—No puedo, Darek va a matarme si llego tarde —miento. Él no me ha llamado, es tan solo una excusa para irme ya—. Además, he estado aquí toda la noche. —Después de ir a visitar a una persona, vine hacia aquí para calmar sus escenas de celos.
Y una cosa acabó en la otra.
—Oh, entiendo. ¿Un beso de despedida al menos? —pide, con una sonrisa.
Accedo para no aguantarla. Rodeo la cama y me acerco a ella, depositándole un breve beso sobre sus labios. Sé que quiere más, pero no lo obtendrá por hoy. Se despide de forma cariñosa, deseándome un lindo día. Le respondo con un simple «igualmente».
Cierro la puerta de su cuarto, teniendo la intención de abandonar su piso. Camino hacia la entrada, queriendo irme ya a mi casa después de una dura noche. Pero nada más abrir la puerta, me encuentro con Anya y Boris, ambos juntos frente a mí. Boris quería llamar al timbre, pero me adelanté al aparecer delante de él. Contengo una carcajada al ver sus caras confusas, ninguno de ellos se esperaba encontrarme aquí.
—Hola, suegrito —saludo a Boris, ignorando la presencia de Anya—. Buenos días.
—B-Buenos días —sigue perplejo—. ¿Está Marlene?
—Claro, pero déjala que se vista primero. Yo le aviso de tu llegada —sonrío, encantador.
Los dejo pasar al piso de Marlene. Anya pasa por mi lado, chocando su hombro conmigo de forma intencional. Está molesta por alguna razón que no pretendo adivinar, simplemente tendrá un mal día, como siempre que me ve. Toman asiento en los sofás del salón mientras yo voy a avisar a mi querida novia de la llegada de nuestros invitados.
Ella frunce el ceño al verme de nuevo.
—Tienes visita, tu padre y tu futura madrastra —le informo.
Rueda los ojos al escucharme.
—No me jodas —murmura ella, levantándose de la cama de un salto. Se viste lo primero que pilla en el armario. Ata su cabellera castaña en un moño bastante bien hecho para ser improvisado. Y en un par de minutos, está lista—. ¿Te dijeron qué quieren?
—No —respondo.
Abandonamos el cuarto para acceder al salón, donde ellos dos nos están esperando. Siento la mirada de Anya clavada en mí en todo momento, como si estuviera celosa de encontrarme aquí, junto a Marlene. Pero debería saber que estoy saliendo con ella y que, por eso, debo pasar tiempo con mi querida novia.
—Hola, papá —saluda Marlene a su padre con una amplia sonrisa—. ¿Qué hace esa aquí? —pregunta, mirando despectivamente a Anya.
—Primero, «esa» tiene un nombre —le dice Anya con severidad, haciendo notar su mal humor—. Segundo, estoy aquí porque sé que tenéis algo planeado contra mí.
—Todavía no —intervengo, con una amplia sonrisa—. Primero disfrutamos de nuestros días de noviazgo, luego ya veremos qué hacer contra ti.
Marlene apoya su cabeza en mi hombro, mirando con una sonrisa desafiante a Anya. Observo esas miradas que se lanzan. Miradas amenazadoras y asesinas. Por alguna razón, en las mujeres se nota mucho más ese tipo de gestos y miradas.
ESTÁS LEYENDO
El karma de Duncan [+21] ✓
Romance«El destino los volvió enemigos, porque si fueran aliados, juntos tendrían el control del mundo.» ¿O puede haber un amor oculto tras esa cortina de humo, llamada odio? El pasado sigue presente en ellos, recordando esa relación que tuvo un final trág...
![El karma de Duncan [+21] ✓](https://img.wattpad.com/cover/326374952-64-k994711.jpg)