Capítulo 35

11.7K 778 131
                                        

Anya Petrova

Me cambio de ropa, tomando una vestimenta más informal. Un jersey negro cubre mi cuello marcado por Duncan. Es bastante ajustado al cuerpo, pero no me preocupa, estoy en mi casa junto a mi familia. Ellos todavía no han llegado, están de camino. Dejo caer mi cabello rubio, ocultando cualquier posible indicio de lo que ha sucedido esta mañana con Duncan.

Ayer creí que estaba muerto y... mira ahora. Todo está solucionado con él. La reconciliación fue bastante buena. Lástima que eso no signifique nada, tan solo la paz entre nosotros. Sin guerras, pero también sin volver a ser la pareja que éramos antes.

Debo hablar con Boris para solucionar lo que ha ocurrido esta mañana. Tengo varias llamadas perdidas de él, probablemente esté preocupado por mi desaparición tan repentina. O tal vez esté cabreado, pensando que lo dejé plantado en medio de la iglesia. Esas son las dos posibilidades que, ahora mismo, no estoy dispuesta a comprobar.

Escucho como la puerta principal de mi casa se abre. Veo a mi padre entrar junto a mi madre, mi hermana y Alexei. Se nota que tiene el hombro herido por la débil palidez que contrasta su tono de piel con el traje negro que lleva. Apenas mueve ese brazo, lo noto bastante rígido.

—¿Cómo estás? —le pregunto, preocupada.

—Estoy bien, Anya —sonríe, acercándose a mí para abrazarme con su brazo sano—. Al fin recapacitaste y decidiste no ir a esa boda. Por eso, valió la pena el disparo —bromea.

—No fue así exactamente como sucedieron las cosas —les informo—. El chófer de ese coche trabaja para la organización de Darek Lombardi —al decir esto, mi padre se asombra—. Principalmente, no pude ir a la boda por ese pequeño detalle.

—¿Estás bien? ¿Te pasó algo?

—Estoy bastante bien —lo despreocupo, apoyándome en el sofá—. Duncan Lombardi está vivo, lo que habéis visto el otro día en ese falso funeral fue una escena para engañaros. Lo mismo con el papel que se le cayó a Darek en ese funeral —miro a Alexei—. Todo fue organizado por él. Para hacerme sufrir básicamente. Fue su venganza contra mí.

—¿Qué papel? —pregunta mi padre, más curioso que preocupado.

—A Darek el otro día se le cayó un papel con el nombre y dirección de una tal Darcy —explica Alexei—. Fuimos a investigar para saber quién era esa chica y...

—No era ninguna chica, sino una niña.

—Duncan tiene una hija de siete años —afirma mi mejor amigo—. Muy cabrona, porque también sabía del teatro de su padre y le hizo creer a Anya que ella había matado a su padre —ríe.

Asiento con la cabeza.

—Duncan me llevó a un lugar apartado para que habláramos. Cuando me llamaste estaba en esa cabaña —miro a mi madre—. Hablamos las cosas durante unos cuantos minutos, aclarando todo lo que teníamos que aclarar. Llegamos a un acuerdo de paz. La guerra ha terminado.

—¡Por fin! —dice Alexei, feliz.

Él me abraza, mostrando su alegría al ver que toda esta venganza queda formando parte del pasado, como debería ser. Veo que el resto de mi familia también suspira aliviada, alegres al ver que me he deshecho de ese odio.

—¿Y Boris? —pregunta mi hermana—. Le debes varias explicaciones sobre... dejarlo plantado el día de la boda.

—Hablaré con él y solucionaré las cosas. No me casaré con él, pero sí debo seguir cerca para protegernos.

Alexei deja de abrazarme, mostrándose molesto por mis palabras.

—¿Pretendes que vuelva a estar con Duncan como si nada? —cuestiono, mirando su decepción en sus ojos color café—. Nos hemos hecho mucho daño mutuamente, Alexei. Hemos cambiado demasiado estos diez años y no somos aquellos jóvenes que se querían. Nos soportamos. Es lo que cuenta.

El karma de Duncan [+21] ✓Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora