Capítulo 3

17.2K 1K 557
                                        

Duncan Lombardi

Sabes que el día empezará mal cuando te levantas, tropiezas contra un mueble y te das justo en el dedo pequeño del pie. Sabes que el día continuará mal cuando te vas a duchar, te resbalas y casi te desnucas contra el grifo. Sabes que todo el día será una mierda cuando nada más abrir la puerta del cuarto, encuentras el cadáver del único empleado del hogar que tenías.

Un corte perfecto en el cuello. Esto es cosa de Damon. El chico no debió de gritar, porque no lo escuché y al parecer, mi hermano lo mató frente a mi puerta. Por la nariz inhalo ese olor metálico de la sangre, proveniente de ese chico, nuestro antiguo empleado. Rodeo el cadáver y el gran charco de sangre que se formó debajo de él. Por cómo está, deduzco que lo mató hace unos minutos, no mucho más de una hora. Lo bueno es que no sufrió, tan solo fue un corte en el cuello lo que acabó con su vida. No lo mató a apuñaladas, como a la otra empleada del hogar...

Daryl sale de su cuarto, al dirigir su mirada hacia el cadáver, se vuelve a meter.

—¡Daryl Lombardi vuelve aquí! —exijo.

Él asoma la cabeza por su puerta, mirándome con sus ojos grises.

—Mierda, ¿me has visto?

—Tu cabeza es imposible no verla —bromeo—. Ayúdame a limpiar todo esto.

—No —se niega—. ¡Darek! —grita, llamando a mi mellizo.

Oímos otra puerta abrirse, esta vez es la de Dash.

—¿Qué os... —deja su pregunta a medias cuando ve el cadáver—. Buenas noches —cierra la puerta de su habitación, queriendo no saber nada del tema.

Daryl sale de su cuarto, decidido a llamarle la atención a su hermano un año mayor. Él rodea el cadáver, avanzando hasta quedar frente a la puerta de Damon.

—¡Damon Lombardi Martinelli! ¡Abre la maldita puerta! —exclama, tocando su puerta de madera.

Darek también aparece, subiendo las escaleras y acompañado por Damon. Ambos miran el cadáver y luego a mi hermano Daryl, el cual está hablando solo porque en esa habitación no hay nadie. Carraspeo para que se dé la vuelta y los vea. No sirve de nada, él sigue llamando a la puerta.

—¡Damon!

—¿Qué? —le pregunta él, asustándolo.

Cazzo! ¿Qué haces ahí?

—Salí con él —señala a Darek.

—¿Y esto? —pregunto, señalando el cadáver que hay a mis pies.

Damon se encoge de hombros. ¿Si no fue él... entonces quién? Daryl y yo compartimos la misma mirada alarmante. Miramos a nuestros dos hermanos, los cuales parece no importarle el asunto. Claro, nosotros cuatro estamos separados en dos grupos. Los más humanos: Daryl y yo. Los que de humanos solo tienen el cuerpo: Darek y Damon.

—Si no fuiste tú... ¿quién fue? —pregunto, extrañado.

Dash queda descartado. Damon y Darek estaban fuera. Daryl dormido y yo en la ducha.

—Mirad las grabaciones de las cámaras —propone Darek, al ver nuestra preocupación—. Luego ocuparos del cuerpo.

—Gracias por la ayuda —le digo con ironía.

—De nada —responde él, con una fría sonrisa—. Tengo trabajo que hacer, porque te recuerdo que nuestro hotel se fue a la mierda aquel día.

Se llenó de policías, explotó un helicóptero y parte del hotel quedó destruido. Nos quedamos sin un negocio donde poder blanquear el dinero que conseguimos por la mercancía que vendemos. Darek ha estado buscando uno estos últimos días y al fin, encontró uno perfecto. Con un sótano donde poder montar nuestra sala de torturas.

El karma de Duncan [+21] ✓Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora