Alexia
Eleanor lucía... desarreglada. Tenía el cabello desordenado tratado de ser peinado en un intento de coleta mal hecha, vistiendo una de las camisetas de Set —que yo le había obsequiado como regalo de cumpleaños— como si fuera su ropa para dormir.
Evidentemente, ella había pasado la noche aquí.
—Cariño... —habló Andrew, empujándome suavemente para que reaccionara.
—Busco a Set. ¿Está? —pregunté aun con el estupor nublando mi cerebro.
—Eh... S-sí. —balbuceó—. Mmh... iré a... decirle que estás aquí. —dicho eso, se alejó con veloces pasos hacia el interior de la casa.
—¿Quién es ella? ¿La conoces? —preguntó Andrew, igual de confundido que yo.
Asentí despacio.
—Es Eleanor. Una persona muy cercana a mi —dije, recordando la plática que tuve con Set en el centro comercial y uniendo todas las piezas del rompecabezas.
Set apareció en la puerta antes de que Andrew pudiera responderme.
—Alexia. —me saludó, abrazándome como siempre. Luego reparó en Andrew y lo saludó también como si fueran grandes amigos.
Andrew parecía estar pasando el tiempo de su vida, observando el drama en el que íbamos a estar inmersos los tres.
—Entren. Perdonen mi apariencia. —fue hasta ese momento que lo observé con detalle. No usaba camiseta, dejando tu torso completamente desnudo y en la parte inferior sólo usaba un pantalón corto de color verde.
Aceptamos su petición, caminando hacia la sala de estar.
No pude contenerme y comencé a escupir mi veneno.
—¿Así que Eleanor es la persona muy cercana a mí con la que estás saliendo? —pregunté burlona.
Set cerró los ojos lentamente.
—Sí. —aceptó a regañadientes—. ¿Qué te trae por aquí? Pudiste haberme avisado que vendrías.
—No me respondías y necesitaba regresarte tus cosas. —le quité la caja a Andrew y se la di a Set—. Sergio me dijo que estarías aquí.
Eleanor se unió a nosotros, un poco más arreglada que antes. Había peinado mejor su cabello y ahora estaba vistiendo ropa suya.
—Alexia... ¿Crees que podamos hablar?
—Claro. —hice una seña con mi cabeza, indicándole que saliéramos al jardín.
Nos sentamos en una mesa y abrí la sombrilla para poder cubrirnos del sol.
—Lamento no habértelo dicho antes. —comenzó—. Claramente, esta no era la manera en la que queríamos que lo supieras. Sólo que... las cosas entre él y yo aún no son del todo claras y tampoco sé hasta donde lleguemos.
—No estoy molesta porque ustedes dos estén saliendo, tanto tú como él se lo merecen. Lo que sí me genera cierta molestia, es que quieran estar escondiéndose u ocultándomelo, porque eso de alguna manera hace entrever que están haciendo algo malo y no es así. Sin embargo, también puedo comprender que solo a ustedes dos les concierne decidir hasta donde quieren llegar y si es que lo quieren anunciar o no.
—Quiero que también estés enterada que todo esto comenzó a suceder una vez que tu estuviste en Londres. Jamás pasó nada mientras tú y él estuvieron juntos.
—Está bien, Eleanor. —dije con tranquilidad—. No pasa nada. Ustedes se merecen esto.
—Aun así, estoy insegura. Sabes lo reciente que es lo que sucedió con Julio y conoces a Set y su reticencia al no querer una relación estable.
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Bajo la luz
RomanceAquellas personas que estén unidas por el hilo rojo están destinadas a convertirse en almas gemelas, y no importa cuánto tiempo pase o las circunstancias en las que se encuentren, están destinadas a vivir una historia valiosamente vital. Puede que n...
