Las reglas de la amistad siempre fueron tentadoras para Sebastián y bella. « Así que decidieron romperlas para saber lo que era correr un riesgo peligroso.»
〼 A Roier fanfic: Part one [Finalizada]
〼 female oc...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
S A M A N T H A
Lunes.
Una semana menos, una semana más, hace exactamente dos semanas que Roier se estaba quedando con nosotros, día y noche lo e estado ayudando a encontrar un departamento pero ninguna termina convenciéndole.
Era un reto, no voy a negarlo.
No es que no quisiera que siguiera aquí, en realidad me gustaba tenerlo acá, felix se divertía mucho y se sentía más bien al tener un hombre entre nosotros cuando yo me dedicaba a hacer mis trabajos.
Hacer directos.
A Isabella se le a notado más feliz desde que el a estado aquí. Siento que ahora es una persona más positiva y más sonriente, lo era antes. Pero ahora es más.
No era tonta y claro que e notado cosas extrañas en el ambiente.
También se lo qué pasó entre ellos un día antes del accidente en casa de roier.
Osvaldo me lo contó.
Desde ese entonces ellos han estado más unidos, pero no de una forma romántica, lo que me hace cuestionarme; ¿bella estaba evitando el tema? ¿O era roier?
Estaba molesta, y sabía que no tenía por qué estarlo, es mi hermana pequeña y Roier es uno de mis mejores amigos. El problema era ese, ¿por que Roier no se enamoró mejor de alguien que no hubiese sido mi hermana?
Isabella ya no me contaba las cosas, me sentía dolida en una parte por que se que lo merecía, me comporté muy mal con ella las últimas veces y nunca volví a disculparme, tal vez debería de arreglar las cosas antes de irnos a España.
Solo faltaban unos días para emprender el viaje y quería que estuviéramos bien.
— Vas a seguir haciéndote mensa o ya le vas a poner pilas? — Escuché como Ronny me gritaba desde la otra esquina del gimnasio.
Rodé los ojos y me levante de el suelo dándole un último trago a mi agua. Vi de reojo a felix que estaba charlando tranquilamente con isabella, esta parecía no prestarle atención.
Últimamente a estado muy extraña.
— Dijiste que ya, no? — Me encamine hacia el.
— Si, solo llamaba tu atención por qué parecías debatirte mucho con tu mente. Todo bien? — Preguntó con un tono de preocupación.
Asentí fingiendo una sonrisa.
— Si.
— No hay nada me quieras contar? — Me miró inseguro. — Es sobre la velada?
Negué enseguida.
— No, no tiene nada que ver con eso. — Le dije.
— Entonces si está pasando algo..
Rechiste al darme cuenta que me había dado de cabeza yo solita.