Las reglas de la amistad siempre fueron tentadoras para Sebastián y bella. « Así que decidieron romperlas para saber lo que era correr un riesgo peligroso.»
〼 A Roier fanfic: Part one [Finalizada]
〼 female oc...
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F L A S H B A C K
— Mira pinche chamaca miada, si no me haces caso no vamos a ir a las nieves en la plaza, así que tú sabrás! — Samantha la hermana mayor le dijo a su pequeña hermana con autoridad en su tono de voz.
Ese día en casa de los rivera, un domingo. Se encontraban las hermanas recogiendo su casa debido a que sus padres se habían salido al mercado junto a sus abuelos a hacer mandados, por lo cual samantha se tuvo que encargar de su hermana menor. Siempre tenían la tradición de todos los domingos después de salir de misa ir por una nieve a la plaza de su ciudad.
Isabella estaba estresada consigo mismo, era una niña puberta que trataba de lucir bien por una vez en la semana, tenía camisas tiradas en el suelo, pantalones arrugados en la cama, y zapatos por donde sea. Samantha era muy perfeccionista pero al tener que compartir habitación con su hermana eso jamás volvió a ser algo que le agradara.
— ¡Pero es que no me gusta como me veo! — Se quejó isabella restregándose las manos sobre el rostro, maldijo por lo bajo al darse cuenta que se estropearía el poco maquillaje que Samantha le había prestado para ponerse.
— No mames Isabella, eres una cría, ¿a quien chingados vas a enamorar o qué? — Se burló Samantha de la niña.
Por su cabeza rondo Diego, un estudiante de su secundaria de último año. Era el chico que le gustaba en secreto, no contaba las veces que su mejor amigo Sebastián le había dicho que el no era un niño el cual quería ella estar.
Sebas recalcaba que era muy mal ejemplo.
Está bufo ignorando aquellos pensamientos al igual que a su hermana, se miró en el espejo por última vez. Una blusa de color azul cielo de tirantes, unos shorts rasgados y sus tenis converse negros. Robó una chaqueta que combinara con los shorts del clóset de su hermana y acepto que estaba lista.
— Ya le hablaste a la mamá de Sebas? — Le preguntó bella a su hermana mayor.
Samantha se dio un autogolpe en la frente al olvidar aquel detalle, Isabella enseguida reprochó y tomó del brazo a su hermana para obligarla a caminar a la salida de su casa.
— Por eso te dije que me prestaras tu celular para llamarme yo samy! — Hizo un berrinche bella al estar ya afuera de su casa.
Samantha tecleó en su teléfono mientras que con la otra mano tomó la mano de su hermanita. Aún que a bella no le gustaba que lo hiciera sabía que no podía quejarse ya que a Samantha solo le importaba que no se fuera de su lado.
— No no, siempre que te lo presto te quedas hablando con el y duras cien años!, ahorita ya le mandé mensaje a su mamá. Pasamos por el. — Le dijo Samantha guardando nuevamente su celular.
Bella no dijo nada y se mantuvo callada durante el camino, usual mente su cuñado felix siempre las llevaba de arriba para abajo en su carro los domingos, este fue la excepción, al parecer el tenía una salida con sus amigos ya que había un partido muy importante en las canchitas del vecindario.