Capítulo 20

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Dos meses

Dos meses habían pasado ya exactamente desde lo ocurrido y Louis seguía preguntándose cuánto tiempo más duraría todo aquello.

Desde el día de la fiesta, todo había dado un vuelco.

Un vuelco que comenzó a la mañana del día siguiente, para ser exactos.

Ese mismo día se había levantado temprano para limpiar todo el desastre y ordenar las cosas esparcidas por toda la casa.

Estaba concentrado sacando la basura de la parte de atrás cuando lo vio de pie, en la escalera, mirándolo con los ojos realmente abiertos, como si hubiera visto un fantasma. No se movía. Simplemente se había quedado observándolo expectante, con el miedo plasmado en su mirada esperando a que hiciera o dijera algo.

Pero eso nunca paso.

Con forme pasaban los segundos su mirada se iba aligerando, hasta llegar al punto de restarle importancia e ignorar aquella situación incómoda. En cuanto vio su figura desaparecer a través de los peldaños, continuó haciendo la limpieza con la esperanza de terminar antes de que llegara Mark. Y así fue.

Mark había llegado a las 8:17 de la noche con aires de querer dormir los próximos diez años. Se miraba realmente cansado. Lo notaba en sus gestos y en sus acciones rutinarias de cada vez que se iba a trabajar de tres a cinco largos días.

Cuando llegó, Harry se encontraba en la cocina preparándose un sándwich y Louis en el mueble de la sala concentrado en su teléfono. O al menos eso buscaba aparentar.

Se removió incomodo cuando lo vio dirigirse a la cocina. Pudo apreciar claramente como saludaba a Harry con un gesto y este se lo devolvía de igual forma. Su corazón comenzó a acelerarse.

Harry se le quedó mirando unos segundos; dubitativo, indeciso. Después de aproximadamente cinco segundos contados por Louis, Harry se despidió de Mark diciendo que iba a su habitación; éste asintió para luego saludar a Louis y posteriormente, ir a su cuarto.

En cuanto los dos desaparecieron de su campo de visión, dejo salir todo el aire aprisionado que se encontraba reteniendo en sus pulmones. Recostó su cabeza en el respaldo del sillón y sonrió para sí. Harry no le había dicho nada.

Se había librado de Mark, pero no se esperaba que también se librara de Jay.

El día que la castaña llegó, lo primero que hizo fue preguntarles a ambos chicos sobre la fiesta. Louis se sorprendió cuando escuchó a Harry hablar animadamente sobre el tema, como si nada hubiera pasado. Incluso, había dicho que se la había pasado fantástico con sus amigos y había conocido a nuevas personas.

Cuando a Louis le tocó el turno de hablar, solo se limitó a decir que había estado bien. Por el rabillo del ojo pudo distinguir como Harry asentía ante esa afirmación y Jay sonreía satisfecha, agradeciendo a Louis sobre la idea de la fiesta ya que gracias a eso, habían "convivido" más juntos.

Pero esa no era la verdad.

Los siguientes días eran iguales: Ir a la escuela, estar en la escuela, regresar de la escuela, llegar de la escuela y cada quien por su lado.

Tenían que hablarse aunque sea en lo más mínimo, obviamente. Solo se limitaban a hablarse lo suficiente para entender una indicación o algo, o para cuando Jay o Mark estaban cerca para no levantar sospechas.

Todo se había vuelto monótono. Una rutina a seguir.

Pero ninguno de los dos tenía problema con ello. O al menos eso quería hacerse creer.

Debes en cuando se iba a la parte del frente y se sentaba en la hierba con la espalda pegada al muro, observando desde allí a la ventana que daba a la habitación del rizado.

Secreto Styles #LarryStylinsonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora