Capítulo 36

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A la mañana siguiente, Louis fue quien se despertó primero.

Emitió un potente bostezo aún sin abrir los ojos. Había dormido muy bien. Era como si su cama se hubiese vuelto más suave y la habitación completa olía a vainilla, lo cual era extraño ya que él siempre dejaba ropa sucia por doquier, no limpiaba y ni siquiera ponía aromatizantes para decir que de allí provenía tan delicioso olor.

Entonces, ¿Qué era?

Abrió los ojos lentamente ante su pregunta y se sorprendió al ver unas paredes pintadas de un color diferente al de su dormitorio, un suelo limpio sin ropa u objetos tirados por doquier y, por supuesto, el rico olor a vainilla que venía de un aromatizante cerca de la ventana. ¿Desde cuando tenía así su habitación? ¿Cuándo había siquiera puesto ese aromatizante?

Con lo vago que era, ni el mismo se lo creía.

Entonces, después de mirar todo alrededor de la habitación, enfocó sus ojos al frente percatándose hasta ese momento que tenía abrazado a alguien por la cintura y que su espalda estaba pegada a su pecho. Era una sensación agradable ya que la tela de su camiseta de pijama era muy suave. Probablemente era de seda.

Siguió bajando la vista examinando el cuerpo del contrario hasta que se topó con unos rizos.

Harry.

Con razón todo estaba tan hermoso y ordenado, estaba en la habitación de Harry. ¿En la habitación de Harry? ¿No se había regresado a su cuarto después de dejarlo en la ducha?

Empezó a recordar los sucesos de ayer después del oral que le había dado el oji-verde. Él recordaba haberse levantado gracias a los sonidos bruscos de Harry vomitando. Recordaba haber llegado a su habitacion y ofrecerle su ayuda por si la necesitaba y, después de eso, le dijo al rizado que debería darse un baño para que se sintiera mejor y este le obedeció. Pero hasta ahí. No recordaba nada más. Sentía que se le estaba pasando un detalle pero no estaba seguro de cual.

Su cabeza le decía que por lógica, después de dejar a Harry duchándose, se iba a regresar a su cuarto a conciliar el sueño. Pero él no estaba en su cuarto . Estaba en el de Harry y no podía recordar más.

De pronto, un miedo carcomiente lo invadió como si le hubieran tirado encima una cubeta de agua helada. ¿Sería posible que Harry y él hubieran...?

No, se cortó a sí mismo. No podía ser, ¿verdad? No podía ser lo que él estaba pensando en esos momentos. Era cierto que las cosas habían estado muy calientes desde que Harry había llegado, pero no creía que hubieran podido llegar a los limites que él pensaba. Además, cuando fue a ver a Harry ya se encontraba más sobrio y consciente de lo que estaba cuando llegó. El rizado no lo hubiera dejado hacer eso ¿verdad? No se lo hubiera permitido porque, vamos, dejando de lado todo el sentimentalismo y que estuviera inseguro o nervioso, habían sido demasiadas situaciones sexuales por esa noche.

Aún así, se aseguró de mirarse a sí mismo y soltó un suspiro aliviado cuando levantó la sábana que lo cubría y vió que no estaba desnudo. A excepción de su torso, todas sus prendas estaban exactamente en el lugar donde deberían estar. Bueno, excepto su pantalón de pijama. Éste se encontraba en su respectivo lugar pero se lo había puesto al revés.

Se reviso todo nuevamente y recapituló: No cargaba camiseta y su pijama estaba al reverso. Sintió un cierto nerviosismo ante esto pero luego giró hacia Harry y verificó que él también tenía sus prendas puestas.

Suspiró con alivio una vez más. No había pasado nada. No, nada de nada. Nada, a menos que... ¿podrían haberse vestido después de tener sexo? ¿y por eso su pantalón estaba al revés y no cargaba camiseta?

Secreto Styles #LarryStylinsonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora