Capítulo 27

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Los grandes reflectores de luz ya estaban encendidos a pesar de que aún el sol no se terminaba de ocultar. La casta iluminación que daban los últimos rayos de sol en Nueva York fue rápidamente opacada para dar lugar a la artificial luz brillante y casi cegadora de los focos de iluminación blanca fluorescente del campo de futbol de la escuela "EF Institute of New York" High School.

Los alumnos de la institución mencionada se reunían en hordas alrededor de las gradas del campo con la esperanza de encontrar asientos libres. La mayoría llevaban camisetas con el logo del equipo de la escuela al igual que otros más apasionados llegaban pintados de la cara y brazos o hasta de todo el cuerpo con los colores representativos de su equipo de futbol escolar.

Harry no era la excepción.

Él había llegado feliz y reluciente al partido con una hora de anticipación. Sabía cómo se ponía la gente a la hora exacta y él no quería quedarse sin lugar en las gradas. Quería tener una vista perfecta para ver a Louis. Y ahora que observaba a toda esa pobre bola de personas peleándose por un buen asiento, no se arrepentía de haber llegado temprano.

El día anterior en la escuela habían estado vendiendo las camisetas con el logo del equipo representante. Lamentablemente cuando él llego ya estaban todas agotadas.

Asustado y desesperado al no saber que rayos se iba a poner al día siguiente, acudió a Ashley. Ella solo le dijo que llevara cualquier playera básica con unos jeans, pero para él no era suficiente. Él quería demostrar su apoyo al equipo y sobre todo a Louis quien fue el que lo invito. Quería lucir bien para él.

Al final de cuenta y de una pequeña discusión con su amiga, solo se puso una playera blanca básica como Ash había sugerido y unos jeans negros (los cuales eran sus favoritos). Se había puesto unos pequeños botines de gamuza negros y una bandana hecha por él con los colores representantes del equipo.

Y eso no es todo. A pesar de que ya llevaba aquel llamativo y sencillo detalle en el pelo, no se sentía satisfecho por el hecho de no llevar el suficiente apoyo que deseaba. Ese mismo día saliendo de la escuela fue a comprar algunas cosas a la papelería para poder hacer lo que deseaba: un cartel.

En cuanto llego, solo comió y se encerró en su habitación a pensar y crear un diseño único que hiciera llamar la atención de quien realmente le importaba llamar la atención. De Louis.

El rizado sonrió al recordar lo entretenida y creativa que fue su tarde. Tenía su pequeño pero potente cartel doblado sobre sus piernas. No había comido o tomado nada por miedo a mancharlo o algo así. Los nachos, hot-dogs y banderillas que vendían solo eran sinónimo de cosas con aderezos que podrían arruinar su querido cartel.

Louis observaba a todos y cada uno de los visitantes y alumnos de su escuela que llegaban a verlos con la intención de disfrutar un buen partido. Esa era la intención, aunque ya sabía que de todos modos terminaba en pleito.

El aire de ese día estaba fresco y arrastraba con el olor a tierra mojada. Probablemente llovería y si era así, esperaba que fuera después del partido.

Quería lucirse en ese partido.

Es decir, ¿Quién no se luciría en un partido contra el equipo de la escuela rival frente a alumnos de su escuela y de la visitante?

Claramente, cualquiera lo habría hecho. La competencia siempre hace que saques lo mejor de ti.

Se estaba ajustando las agujetas de sus tenis cuando alguien toco su hombro por detrás. Sonrió al verlo. Era Niall.

—Hey

—Hey Niall —Terminó de apretar sus agujetas y se corrió a un lado para darle espacio al oji-azul de sentarse.

Secreto Styles #LarryStylinsonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora